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sábado, 17 de agosto de 2024

Los riesgos de contagiarse de viruela del mono en el gimnasio: ¿Qué debes saber?


La viruela del mono, también conocida como monkeypox, es una enfermedad viral rara que ha ganado atención en los últimos años debido a brotes en diferentes partes del mundo. Aunque la mayoría de los casos se han limitado a ciertos grupos de población y situaciones específicas, es natural preguntarse si lugares de alta concurrencia, como los gimnasios, podrían representar un riesgo de contagio.

 

¿Qué es la viruela del mono?

La viruela del mono es una enfermedad causada por un virus de la misma familia que el virus de la viruela, aunque mucho menos grave. Se transmite principalmente a través del contacto directo con fluidos corporales, lesiones en la piel, o superficies contaminadas, así como por gotas respiratorias en distancias cortas.

 

Mecanismos de transmisión

Para comprender el riesgo en un gimnasio, es importante considerar cómo se transmite la viruela del mono:

 

  • Contacto directo: El riesgo más alto proviene del contacto directo con la piel o lesiones de una persona infectada. En un gimnasio, este tipo de contacto podría ocurrir si se utilizan equipos compartidos sin la debida limpieza, o si hay contacto físico estrecho durante ciertas actividades.
  • Superficies contaminadas: El virus puede sobrevivir en superficies como máquinas de ejercicio, pesas, tapetes o toallas. Si alguien infectado toca una superficie y otra persona entra en contacto con esa misma área, existe un riesgo potencial de transmisión.
  • Gotas respiratorias: Aunque la transmisión por aire es menos común y generalmente requiere un contacto prolongado cara a cara, sigue siendo una posibilidad en espacios cerrados y concurridos, como los gimnasios.

 


Factores que aumentan el riesgo en el gimnasio

  • Altas frecuencias de uso: Los gimnasios son lugares donde muchas personas comparten equipos y espacios. Si no se siguen las prácticas de limpieza adecuadas, esto puede aumentar el riesgo de que el virus se propague.
  • Higiene inadecuada: La falta de higiene, como no lavarse las manos regularmente, no desinfectar el equipo antes y después de usarlo, o no ducharse después de hacer ejercicio, puede facilitar la transmisión.
  • Espacios cerrados y mal ventilados: La mala ventilación en áreas cerradas puede aumentar el riesgo de transmisión por gotas respiratorias, especialmente en áreas donde se realizan ejercicios de alta intensidad.

 


Medidas para reducir el riesgo

Para minimizar el riesgo de contagiarse de viruela del mono en el gimnasio, es importante seguir algunas recomendaciones:

 

  1. Desinfección regular: Siempre limpia y desinfecta el equipo antes y después de usarlo. Lleva tus propias toallas y esteriliza las superficies con las que vayas a tener contacto.
  2. Higiene personal: Lávate las manos frecuentemente y evita tocarte la cara. Cambia de ropa inmediatamente después de entrenar y dúchate tan pronto como sea posible.
  3. Distancia social: Mantén una distancia segura de otros usuarios cuando sea posible, especialmente en áreas donde se realizan ejercicios de alta intensidad.
  4. Uso de equipo personal: Si es posible, lleva tu propio equipo, como tapetes de yoga, pesas pequeñas o bandas de resistencia, para evitar compartir objetos con otras personas.

 

Aunque el riesgo de contagiarse de viruela del mono en un gimnasio existe, puede ser minimizado con buenas prácticas de higiene y precaución. Mantente informado sobre las recomendaciones de salud pública y toma medidas para protegerte y proteger a los demás. Si experimentas síntomas o crees que has estado en contacto con alguien infectado, consulta a un profesional de la salud y evita asistir al gimnasio hasta que estés seguro de que no representas un riesgo para otros. | X | WhatsApp | chulucanasgym@gmail.com

  

martes, 12 de diciembre de 2023

Las siete grandes pruebas de Freddy Pozo

Este atleta revela qué lo hizo sostener una carrera deportiva a pesar de los obstáculos.

 

 

Todas las fotografías del archivo de Freddy Pozo.

 

Freddy Daniel Pozo Guerrero nació en la Ciudad de Piura, Perú, el 7 de octubre de 1982. Cuando todavía estudiaba en el colegio san Miguel de esta ciudad, debutó como atleta en los Juegos escolares de 1994. Por su talento, fue reclutado dentro de los llamados Polos de desarrollo promovidos por entrenadores cubanos.

 







en 1997, clasificó a un torneo a nivel del norte peruano, y ese mismo año logró un cupo para otro de alcance nacional.

 

A partir de 1999, comenzó a entrenar con José Bonilla Cortez. Para el año siguiente,  ganó las maratones de Ciudad de Piura, de Trujillo (ambas en Perú), y de Macará (Ecuador). Sus logros como deportista calificado le permitieron ingreso directo a una universidad en Trujillo, en 2001, donde destacó en las pruebas pedestres de 5K  y 10K, mientras que en pista obtuvo lugares destacados en las pruebas de 800 metros y 1500 metros.

 

Cuando su carrera deportiva iba en ascenso, llegó la primera dificultad. Una lesión lo obligó a detenerlo todo. Le quitaron la beca.

 

Tuvo que regresar a Piura donde ingresó a otra universidad. El cuerpo pareció responderle de nuevo al punto que fue campeón universitario de atletismo entre 2005 y 2007. Uno de sus mayores logros fue ganar en Cuenca (Ecuador) dentro de su categoría: acumuló 71,5 km en 6 horas.

 

A pesar que ese año se colocó como el Mejor Piurano en la Media Maratón de Piura, en 2008 decidió dejar el deporte y concentrarse en sus estudios. Enfrentaba su segunda gran dificultad. Buscó auspicios, pero nadie se los otorgó: “el deporte no es rentable porque tienes que entrenar seis horas diarias”, cuenta, y aparte del tiempo, hay que invertir en alimentación y suplementos. El dinero era lo que faltaba.

 

Esta decisión le acarreó una tercera dificultad. Freddy mide 1 m 66 cm. En 2008 pesaba 56 kg. Frenar de golpe lo hizo aumentar paulatinamente 40 kg.

 

Una cuarta dificultad lo regresó al atletismo aunque no a nivel competitivo. Su madre fue diagnosticada con cáncer, en 2016. Inicialmente ella lo sobrevivió, y parte del tratamiento fue la actividad física. Freddy se convirtió en su entrenador.

 

Junto a su madre vivió una quinta dificultad. Una aparente negligencia médica provocó que ella falleciera en 2019.

 

Freddy se refugió en el deporte. Por las mañanas salía a correr y por las noches iba al gimnasio donde se inició en una disciplina olímpica: el levantamiento de potencia, muy diferente al fisicoculturismo, porque mientras en el primero se busca sostener un peso en el aire la mayor parte del tiempo con la menor cantidad de impulsos, en el segundo básicamente se modelan los músculos.

 







“Mucha gente me recordaba por mi época de deportista,” comenta Freddy.

 

Fue cuando llegó la sexta dificultad. Alguien usó un pesticida para envenenar a un colega suyo. Por alguna razón, Freddy resultó envenenado. Su sistema nervioso central fue atacado provocándole una parálisis temporal que con los años se ha convertido en una fibromialgia, definida por la Clínica Mayo como “dolor y sensibilidad muscular generalizada”.

 

En el caso de Freddy, le quitó flexibilidad. Como las fisioterapias le costaban muy caro, él tuvo que aprender a practicárselas. Hasta abrió un centro especializado, pero lo debió cerrar debido a la pandemia de la Covid-19. He aquí la séptima dificultad.

 

Durante el encierro, estudió balonmano y voleibol, de los que se graduó como técnico. Lo interesante es que nunca en su vida los había practicado. “soy un poco autodidacta”, afirma. “Lo que he aprendido es por mi propia cuenta”.

 

A la fecha, Freddy Pozo entrena a equipos de balonmano en las categorías sub13 y sub17, pesa 75 kg, y cree que el deporte lo ayudó a superar cada dificultad; incluso lo ha rejuvenecido: “El entrenamiento y el estilo de vida me hacen ver como un chico de 27 años”, asegura.

 







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miércoles, 24 de noviembre de 2021

Robinson Ruíz: aunque sea una vez en la vida



 

Entrevista por Nelson Peñaherrera Castillo, especial para ChulucanasGym. Fotografías Cortesía de Robinson Ruíz.

 




Llegar a un torneo tan importante como los Juegos Panamericanos de Lima 2019 costó a Robinson Steven Ruíz Calle (Chulucanas, Perú, 5/09/1998) alejarse de su tierra para entrenar de manera adecuada, y dedicarle tiempo a actividades extradeportivas como trabajar en un restaurante, recoger botellas de plástico o dar mantenimiento a bicicletas; pero lo consiguió: logró para el Perú y para sí mismo una medalla de bronce en ciclismo de carrera. Su especialidad es velocidad en pista.

 

Aunque inicialmente entrenó en su tierra natal, para perfeccionarse se debió mudar al otro extremo del Perú, en Arequipa, donde se encuentra el Centro de Alto Rendimiento y una de las mayores potencias ciclísticas a nivel peruano. En ese mismo lugar también entrena otro ciclista destacado, su hermano mayor Hugo Ruíz Calle. ¿Valió la pena tanto esfuerzo? Su nombre ya figura en los registros internacionales de ciclismo. Conversamos con él mientras descansa de una de sus más recientes competiciones.

 

¿Desde qué edad practicas ciclismo, ya a modo de competición?

Desde los 17 años

 

¿Siempre practicaste ciclismo o también has estado en otros deportes?

Inicié en el fútbol a mi edad escolar y también por el atletismo

Destacaba, pero sentí que no era lo mío

 

¿Cómo llegas, entonces, al ciclismo?

Gracias a mi padre y a mi hermano mayor Hugo a quien admiro mucho . Él inició en el ciclismo. Lo hizo antes que yo.

 



Cuando practicabas
atletismo, ¿en qué pruebas destacabas?

En los 100 metros planos

 

Y esa prueba es más potencia que velocidad, ¿cierto?

Así es.

 

entonces, tienes la velocidad y resistencia del fútbol y tienes la potencia de los 100 metros planos, y en ambos se necesita buena pierna. ¿Cómo eso te ayudó al ciclismo?

Pues desde pequeño fui muy disciplinado con mis entrenamientos, ya sea en el fútbol , atletismo o ciclismo, y a eso yo le agregaría la genética sin menospreciar el trabajo duro, claro [risas].

 

¿Qué factor de tu genética crees que te juega a favor?

Creo tener un poco de cualidades de velocista , alcanzar buenos picos de velocidad a corta distancia y buen dominio de fuerza por naturaleza y facilidad de ganar masa muscular , a eso le agrego mucho trabajo de resistencia pura , resistencia a la fuerza y a la velocidad

 



 

¿Cómo llegas a los Juegos Panamericanos de Lima 2019?

Tras una serie de selectivos a todos los atletas preseleccionados , se eligió a los que más destacaban en diferentes pruebas de resistencia y velocidad. Yo fui uno de los elegidos.

 

Cuando llegaste, ¿qué fue lo primero que vino a tu cabeza?

Lo primero que pensé fue en que ésa era mi primera y última oportunidad de demostrar la clase en casa. Me gusta mucho hacer algo pensando que será la última vez que lo haga; me hace entregar el 100%

 

¿Cuánto te funcionó esa forma de pensar?

Pues la verdad que la sigo aplicando en cada faceta de mi vida . Creo que me ayuda siempre, me ha convertido en un hombre apasionado y dedicado. Es que la verdad la vida es muy corta y uno nunca sabe dónde estará mañana. El ciclismo de carrera es un deporte que no es respetado en el Perú por los conductores, existen riesgos siempre de accidentes en Carretera.

 

Tocaste un tema interesante. Hay campañas para pedir que se respete a los ciclistas por todas partes, pero parece que los conductores de vehículos motorizados no lo entienden. ¿Cómo te sientes al respecto?

Es algo muy lamentable que me llena de mucha impotencia y rabia . Para ellos es fácil sentarse en la seguridad de un vehículo grande que los proteje . Nosotros vamos en una bicicleta; lo único que me proteje es un casco. Pido respeto por la vida de nosotros, los ciclistas: metro y medio de distancia al querer pasarme , solo eso. pueden perder 1 minuto de su tiempo y pasar de forma segura para nosotros. Nosotros podemos perder toda una vida llena de metas, sueños y anhelos.

 

Además, la bicicleta produce emisiones contaminantes cero a la atmósfera y es un ejercicio recomendado para mantener la salud del cuerpo y la mente, ¿no?

Correcto, mi amigo.

 

Hablaste de una vida de sueños y anhelos. ¿A dónde te ha llevado el ciclismo, y si alguna vez soñaste siquiera llegar hasta ahí?

Una vez de pequeño soñé mucho con salir en la televisión corriendo en mi bicicleta junto a todos esos ciclistas profesionales que corren el tour allá en Europa , y gracias al trabajo y la constancia, el ciclismo me regaló esa oportunidad participando en la vuelta a San Juan, una clásica en Argentina donde participan todos los equipos profesionales. Los sueños están para cumplirse y sí se pueden hacer realidad . He conocido lugares que nunca pensé , diversos países , culturas , momentos , amigos, experiencias  que quedarán grabadas por siempre.

 

Por favor, mencióname esos países, aparte de Argentina, y no te guardes ninguno.

Panamá , Colombia, costa rica , república dominicana, Venezuela, España , México , bolivia, chile. Esos son los que recuerdo

 

Casi toda Iberoamérica. Y para terminar por ahora, recuerdo que cuando conocimos a tu hermano Hugo, uno de sus mayores desafíos fue conseguir auspicio y fue bien duro. ¿Cómo fue en tu caso?

Pues en un pasado me dediqué a trabajar de medio tiempo  para solventar algunos de mis viajes a ciertas competencias . Aún sigue siendo un reto para mí .[Risas]. No viajo a todas las carreras por falta de presupuesto: el ciclismo es caro.

 

¡Pero sabes qué tienes de bueno, aparte de la genética? Pues, el orgullo y el entusiasmo. Espero que más gente se fije en tu trabajo y el de tus colegas ciclistas porque los resultados internacionales que consiguen realmente valen la pena cualquier inversión.

Muchas gracias, amigo.

 



Puedes ver las marcas internacionales de Robinson
aquí; además, síguelo en sus cuentas de Facebook e Instagram.

 

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miércoles, 20 de junio de 2018

Entrenar en casa



¿Se pueden conseguir los mismos resultados que si entrenaras en un gimnasio?

Por ChulucanasGym

A pesar de lo que dicen varias publicaciones en la red, entrenar en casa es una opción para personas que no disponen de mucho tiempo para asistir a un gimnasio, pero que tendrían toda la fuerza de voluntad necesaria para inscribirse en uno.

También es una alternativa para quienes no tienen dinero suficiente para pagar una membresía por diferentes razones, pero que también ostentan la suficiente fuerza de voluntad para destinar una parte del día a ponerse en forma.

Y ése podría ser el punto de partida: la fuerza de voluntad. Si no tienes la suficiente motivación para señalarte una hora de tu día, o disponer de tiempo para ejercitarte, no harás nada. Claro que podrías pedirle a tu mejor amigo o amiga que te visite en casa para hacerlo juntos; pero, ¿qué pasaría el día que no pueda asistir?

Dejar de entrenar no debería ser tu opción, así que la causa que te motive debe nacer de ti, en principio.



Define tus objetivos
La pregunta que todo el mundo se hace es qué ejercicios se puede hacer en casa, y la respuesta es que, antes de diseñar una rutina, primero establece tus metas de desarrollo físico: bahjar de peso, mantenerte o aumentar masa (sí, también es posible).

A menos que ya tengas experiencia previa con entrenamiento dirigido en un gimnasio (lo que tiende a desarrollar disciplina), valdría la pena que inviertas en un entrenador personal que te ayude a establecer esas metas con mayor objetividad y sobre base científica, ésto es, sobre biotipo y medidas corporales, así como la dieta que sueles tener y puedes optimizar, y alguna otra información relevante.

Busca varias opiniones antes de elegir un entrenador personal. Lo ideal es que pueda acompañarte en todo tu proceso de entrenamiento; pero si tu presupuesto no lo permite, podría ayudarte a arrancar con tu primera sesión y luego irte supervisando cada semana, cada quincena, o cada mes.

Recuerda que, aunque puedes desarrollar un grado de confianza y amistad con tu entrenador personal, lo ideal sería que a la hora de ejercitarte, la relación sea estrictamente profesional.

Si no tienes disponibilidad de un entrenador personal, sea por la razón que sea, puedes escribirnos a chulucanasgym@gmail.com para poderte orientar de forma remota (no presencial). Este servicio que te ofrecemos tiene un costo simbólico.



Necesitas espacio
Si bien no hay una norma general sobre el espacio que necesitas para realizar el entrenamiento, el criterio que te recomendamos es tu propia comodidad: quizás necesites un par de metros cuadrados o quizás necesites toda una habitación, o hasta el patio completo de tu casa. Dependiendo de ti, de tu rutina y de la disponibilidad existente, tú debes determinar cuánto espacio vas a abarcar mientras te ejercitas.

La sugerencia que sí podríamos señalar como universal es que tu espacio debe estar libre de obstáculos que pudieran hacerte daño durante tus jornadas. Imagina que entrenas en tu cuarto y tienes todo regado por el suelo; a lo mejor termines lastimándote con tu propia ropa o estropeando tus cosas. Así que, aunque el espacio sea pequeño, mientras esté ordenado y libre, te irá bien.



Versatilidad
Uno de los principales beneficios de entrenar en casa es que tú te pones el horario de entrenamiento y no dependes de los turnos de un gimnasio. Puede que haya uno cerca de tu casa pero el horario que elegiste ya esté saturado de alumnos y alumnas; en cambio, en tu hogar o tu dormitorio ese problema queda resuelto.

A menos que las actividades de tu vida no tengan una hora fija de inicio o de fin, o tus horarios sean irregulares, tú decide el momento en que comenzarás a moverte.

Claro que lo recomendable es, si tienes el control de tu tiempo, establecer una hora fija para entrenar, quizás apenas al despertarte; pero si no es así, cualquier momento libre que tengas viene bien.

Otro aspecto más personal es que en casa, y dependiendo del grado de privacidad que tengas, tú decides con qué ropa entrenas. Incluso puedes hacerlo en ropa interior, o hasta al estilo griego antiguo (sin ropa). Lo que sí debes considerar es que hay ciertas prendas que favorecen mejor determinados tipos de rutina dependiendo de tus objetivos físicos.

Si entrenas con música, otra ventaja es que podrás hacerlo con aquélla que más te guste. Tampoco aquí hay un consenso de cuál música es la ideal. Usa la que te motive y pueda marcarte un ritmo, especialmente si haces entrenamiento de resistencia o funcional. Tanto una selección de Bach como la banda sonora de Rocky son perfectamente válidas.

Otro aspecto que representa una ventaja de la casa o el dormitorio sobre el gimnasio es que no tendrás que esperar en ningún vestuario por la disponibilidad de las duchas. Tras enfriar tu cuerpo, vas directo a la tuya y te aseas.

¿Cuánto tiempo necesito?
Otra ventaja de entrenar en casa es que, si tu turno es concurrido, ya no tendrás que esperar porque la máquina o el espacio esté libre, lo que representa un ahorro en tu tiempo; pero, si crees que el mismo lapso que necesitas en un gimnasio, lo necesitas en tu casa, adelante.

Si la falta de tiempo es tu enemiga o tu justificación, destina al menos 20 a 30 minutos. Puedes controlarlos al estilo clásico, o sea viendo un reloj, o programando las alertas en tu celular. Si entrenas con música, puedes tomar como referencia que cinco canciones completas(usualmente, las versiones para radio) suman unos 20 minutos; si agregas tres más, tienes la media hora.

¿en la mañana, la tarde o la noche? El consenso médico general es que cuando entrenas a primera hora, apenas te despiertas, te cargas de endorfinas para todo el día, que te mantendrán alerta y de buen humor; de paso que no tendrás excusa para huir de tu propio régimen. Sin embargo, repetimos, ésto se ajusta a tu propio ritmo de vida; lo importante es que seas constante, que nunca lo abandones.



¿Con aparatos o sin aparatos?
Uno de los prejuicios existentes es que no es posible conseguir en casa los mismos resultados que en un gimnasio porque no tenemos los equipos suficientes, o simplemente no los tenemos. Por supuesto que si pretendes ser un atleta de alto rendimiento, probablemente esta razón pudiera justificarse; pero, si tus propósitos son conservar la línea, o recuperarla, la creatividad es más importante que la complejidad.

Lo universal que aplica a los entrenamientos en un gimnasio, en casa, al aire libre, donde sea, es que al cuerpo se lo debe dividir en grupos musculares clave: hombros, brazos, pecho, espalda, abdomen, glúteos, muslos y pantorrillas. Por lo tanto, tu plan de entrenamiento debe considerarlos todos, ya sea de forma general, focalizada o en circuito.

Las rutinas generales o de cuerpo entero buscan activarte desde la cabeza a los pies con ejercicios que trabajan al mismo tiempo más de un grupo muscular, con movimientos relativamente acrobáticos (hay de todo nivel de dificultad), los que pueden usarse tanto para ganar resistencia como para aumentar potencia, según la cantidad y la intensidad que le pongas.

Muchas veces, conforme ganes más confianza en tus rutinas, terminan pareciendo sesiones de gimnasia olímpica sin aparatos. No te sientas mal si la pirueta no te sale a la primera; tendrás que practicarla hasta conseguirla. Los resultados aparecerán en el proceso.


Las rutinas focalizadas son las que se concentran en un determinado grupo muscular, o un par de ellos, cada jornada, y usualmente se emplea en los entrenamientos de potencia, o sea, los que buscan ganar fuerza y volumen.

Las rutinas de circuito se refieren a las que se focalizan de manera metódica en ciertos grupos musculares, o en todos, por cada sesión, alternándolos para sacar provecho de los momentos de descanso;en otras palabras, en una misma sesión, puedes comenzar con un ejercicio para muslos mientras no haces nada con los brazos, entonces cuando dejas de hacer muslos pasas a los brazos y cuando acabes con ellos regresas a los muslos o pasas a espalda y luego haces pantorrillas.

El entrenamiento funcional es un buen ejemplo de entrenamiento en circuito, aunque no es el único. Recuerda que una de sus ventajas es que aprovecha lo que exista a tu alrededor convirtiéndolo en accesorio para hacer cada ejercicio, desde tu propio peso sobre el suelo hasta los muebles que haya cerca de ti.

Sí, una silla, tu cama, una mesa, un pequeño muro pueden ser útiles para este propósito.

[LEE TAMBIÉN: Aeróbicos en la playa.]

Si eres de quienes ha adquirido o tiene acceso a una máquina casera de entrenamiento del tipo que sea, también se le puede sacar ventajas tan notables como si usaras una docena de ellas en un gimnasio. Algunos entrenadores personales son tan hábiles que incluso te enseñan a adoptar ciertos ángulos con tu cuerpo, de tal modo que un peso de 20 kilos parezca de 60, logrando resultados significativos (por éso te decíamos que debes preguntar bien antes de tener una asesoría en casa).

Algunas personas pueden fabricarse sus propios aparatos o accesorios de entrenamiento como las mancuernas, las que son perfectamente válidas. Lo mismo si las compras en una tienda especializada. Métete en la cabeza que, aunque el cómo es importante, también lo son el qué, el cuándo, el cuánto, el dónde y el por qué.

¿Qué rutina puedo hacer?
Si ya resolviste todos los detalles previos, puedes ponerte en movimiento. Sea con o sin aparatos o accesorios, las partes claves que debe tener tu sesión de entrenamiento son el calentamiento y las rutinas propiamente dichas.

Aunque no somos fanáticos de las fórmulas rígidas, si insistes en saber qué rutina tipo podrías seguir, aquí te damos una, la que puedes ir variando según ganes más potencia o resistencia.


Calentamiento:
- 4 series de 10 abdominales (si las haces sobre el suelo, recuerda proteger tu espalda con una colchoneta o varias prendas que amortigüen y no magullen tu piel).
- 5 minutos de trote o carrera sobre el sitio (si no tienes caminadora, puedes cogerte de una silla con respaldo para no avanzar ni retroceder).
- 15 a 20 lagartijas (en Perú les llamamos planchas) sobre la pared.

brazos,  incluye hombros y torso (pecho y espalda):
- 4 series de 12 lagartijas sobre el suelo (con manos juntas trabajas pectorales, a la altura de tus hombros los trabajas junto con tus brazos, y si alejas más tus manos trabajas espalda).
- 4 series de 10 lagartijas con los pies elevados sobre un sofá, una silla o tu cama (ésto demanda mayor dificultad, aunque según cómo coloques las manos, al igual que el ejercicio anterior, tienes los mismos niveles de trabajo).


Muslos y glúteos:
- 4 series de 20 sentadillas completas (bajando tus nalgas tanto como puedas y sin poner rectas tus piernas, probando primero con los pies juntos, luego algo separados y luego más separados).
- 4 series de 15 flexiones con salto (en Perú les llamamos canguros) sea con los pies juntos o alternando un pie delante y otro detrás).
- 4 series de 10 sentadillas con una pierna mientras la otra la tiras hacia atrás para hacer presión sobre tu glúteo a la hora de bajar; luego haces 10 con la otra pierna.
- una variante es hacer el mismo movimiento y con la misma frecuencia pero avanzando sobre el suelo (en Perú les llamamos zancadas).

Pantorrillas:
- 4 series de 30 elevaciones poniendo la punta de tus pies en un escalón o desnivel y dejando tus talones suspendidos en el aire, los que elevarás y bajarás (procura agarrarte de algo para no perder el equilibrio).
- 4 series de caminata en puntillas durante un minuto (nuestro director dice que probablemente no te comprendan, pero de que trabaja las pantorrillas, las trabaja).

Repetimos que si en tu casa tienes máquinas, aparatos o accesorios, puedes replicar los mismos movimientos como en el gimnasio. Funcionan exactamente igual. También puedes combinarlos con el entrenamiento sin aparatos que te sugerimos líneas arriba.

Y, por último, recuerda siempre que el ejercicio sin una dieta balanceada ni el descanso suficiente, no te será útil.

[LEE TAMBIÉN: La dieta que puedes seguir si eres fisicoculturista, atleta o deportista de alto rendimiento.]