sábado, 17 de diciembre de 2022

It’s time to set you up goals now

You already got engaged to the training, everything suggests you don’t want to leave it – what it comes up next?

 


Did the big ones of the bodybuilding & fitness begin being big? Not, they didn’t, definetely. Although there’s no general rule, the most probable is they have begun like wondering, that they have became fond of it when they saw the first results furtherly, and that has made him enthusiastic for going to climb more and more.

 

Maybe someones decided to go upgrade, they started to compete professionally achieving local, then national, then international titles. At this point, it’s important to say such as achievement were not a gambling result but a strategic planning which steps were accomplished little by little. That’s called achieving goals.

 

If you just entered the training, you maybe don’t see it so clear. If you have certain time, you could consider it as a possibility. But if you feel you have reached atop, it’s probable you feel everything begins to become routine, no much expectation. And if you get boring, the most probable is you end to leave it.

 


You need a strategy

The best way to avoid a desertion in short or medium term is set you up goals or progressive and logical arrival points along the time those mean not only physical development but keepers of the wellbeing sensation you have achieved at a first time.

 

If we have an arrival point, we logically have a starting point, and that is your actual status:  what your actual body measures, what the diet you follow is, what your lifestyle is right now, even your health condition. Anyway, basis information upon a plan can be built. The requirement is this data to be the most honest as you can.

 

From this basis information, begin the process to set up progressive goals at short-term, medium-term, and long-term. If you have the enough experience by training, take the all necessary time to think and write this plan. If you don’t have that experience, sit down with your trainer alone, begin to outline all. If you don’t trust in your trainer, we leave you our contact later.

 

But setting up goals is not enough. To reach them, you have to get a set of sequential tasks those take you closer time by time – the training strategy. What routine you will do the first month, what routine you will do the next month, and the next, and so until you reach your goal into a right time.

 

And around the routine to work you out, what diet you must follow up, what things you must adjust in your lifestyle, and what health indicators you must have in mind. It sounds boring, but when somebody begins to know his body better, this turns a fascinating job. See it that way.

 

When you get to your first goal, analize what worked to you and what not, what you must strengthen and what you must correct, take your measures again, check the diet, verify your lifestyle, monitor your life condition. If all this give positive results, award yourself and begin to work for the next goal. If you don’t get it, continue fighting and don’t give up.

 


More practical actions

Although the trainer, if you have one, is the prepared person to guide you in the process, we also advice you have a physical and emotional support that allow you to talk, motivate, not to give up. It can be a training partner, your best friend, a relative, somebody you ever can run to.

 

About this point, as we ever insist, it’s not recommendable to follow the strategy of other person and apply it like it were yours because two organisms, even being the same kin, don’t react the same.

 

Ever do the exercise of seeing yourself in the mirror alone and appreciate these little or big changes you go experiencing and assuming them like your achievements. You by yourself Will go telling us what it feels when passing through that experience. Later, we’ll  leave you the ways to contact us.

 

And, finally, it Will be ever days which we are highly enthusiastic and others we don’t have  motivation to do something. There’s no much problem of the first ones. With the second ones, the challenge precisely consists to overcome the discouragement and begin the training. If you let to defeat by him, even a bit, it will go gaining land little by little and it will go defeating you. And remember – you already got engaged, it’s time to go beyond now.

 

You can send us your questions or comment us your achievement and wondering by writing us on our Twitter account or at our e-mail chulucanasgym@gmail.com

The photographs featured in this entry have been taken from bodybuilder César Quispe’s Facebook account. 

Ahora es tiempo de ponerte metas

Ya lograste enganchar al entrenamiento y todo indica que no quieres dejarlo… ¿qué viene luego?

 


¿Los grandes del fisicoculturismo y el fitness comenzaron siendo grandes? Definitivamente no. Aunque no hay una regla general, lo más probable es que hayan comenzado como curiosos, que posteriormente se hayan aficionado al ver los primeros resultados y eso les haya entusiasmado para ir escalando más y más.

 

Quizás  algunos de ellos decidieron ir un nivel superior, y comenzaron a competir profesionalmente consiguiendo títulos locales, luego nacionales, luego internacionales. En este punto, es importante decir que tales logros no fueron fruto del azar sino de un planeamiento estratégico, cuyos pasos se fueron cumpliendo minuciosamente. A eso se llama establecer  y lograr metas.

 

Si acabas de entrar al entrenamiento, quizás no lo veas tan claro; si ya llevas algún tiempo, lo podrías considerar como posibilidad. Pero si sientes que ya has llegado a un tope, es probable que todo comience a volverse rutinario, sin mayor expectativa. Y si llegas a aburrirte, lo más probable es que termines abandonando.

 


Necesitas una estrategia

La mejor manera de evitar una deserción en el corto o mediano plazo es ponerte metas o puntos de llegada progresivos y lógicos a lo largo del tiempo que no solo signifiquen desarrollo físico sino que sostengan la sensación de bienestar que ya has conseguido en un primer momento.

 

Si tenemos un punto de llegada, por lógica tenemos un punto de partida, y ese es tu estado actual: cuáles son las medidas actuales de tu cuerpo, cuál es la dieta que sigues, cuál es tu estilo de vida ahora; incluso, tu estado de salud.  En fin, información de base sobre la que se pueda construir un plan. El requisito es que estos datos sean lo más honestos como te sea posible.

 

A partir de esta información de base, comienza el proceso de establecer metas progresivas a corto plazo, mediano plazo y largo plazo. Si tienes la experiencia suficiente entrenando, tómate todo el tiempo necesario para pensar y escribir este plan. Si no tienes esa experiencia, siéntate a solas con tu entrenador y comiencen a ponerlo todo en blanco y negro. Si no tienes confianza con tu entrenador, más adelante te dejamos nuestros contactos.

 

Pero no basta con establecer metas. Para llegar a ellas tienes que tener un conjunto de acciones secuenciales que te acerquen cada vez más: la estrategia de entrenamiento. ¿Qué rutina harás el primer mes, qué rutina harás al siguiente mes, y al siguiente, y así hasta que llegues a tu meta en un tiempo determinado.

 

Y alrededor de la rutina para ejercitarte, cuál dieta debes seguir, qué cosas debes ajustar en tu estilo de vida y qué indicadores de salud debes tener presentes. Suena aburrido, pero cuando uno comienza a conocer mejor su cuerpo, esto se convierte en una tarea fascinante. Míralo de esa forma.

 

Cuando llegues a tu primera meta, analiza qué te funcionó y qué no, qué debes fortalecer y qué debes corregir, vuelve a tomarte medidas, revisar dieta, verificar tu estilo de vida, monitorizar tu estado de salud. Si todo ello da resultados positivos, prémiate y comienza a trabajar por la siguiente meta. Si no lo consigues, sigue luchando y no te rindas.

 


Más acciones prácticas

Aunque el entrenador, si lo tuvieras, es la persona preparada para orientarte en el proceso, te aconsejamos que tengas también un apoyo físico y emocional que te permita conversar, motivarte, no rendirte. Puede ser un compañero de entrenamiento, tu mejor amigo, un familiar… alguien a quien puedas recurrir siempre.

 

Sobre este punto, como siempre insistimos, no es recomendable seguir la estrategia de otra persona y aplicarla como si fuese la tuya porque dos organismos, incluso siendo de la misma parentela, no reaccionan igual.

 

Siempre haz el ejercicio de mirarte al espejo a solas y apreciar esos pequeños o grandes cambios que vas experimentando y a asumirlos como tus logros. Tú mismo ya nos contarás qué se siente cuando pasas por esa experiencia. Más adelante te dejaremos las formas de contactarnos.

 

Y, finalmente, siempre habrán días en que estamos altamente entusiasmados y otros en los que no tendremos ganas de hacer nada. Con los primeros no hay tanto problema; con los segundos, precisamente el reto consiste en sobreponerte al desánimo y comenzar el entrenamiento. Si te dejas vencer por él, aunque sea un milímetro, poco a poco irá ganando terreno y te irá derrotando. Y, recuerda, ya te enganchaste; ahora es tiempo de ir por más.

 

Puedes enviarnos tus consultas o comentarnos tus logros e inquietudes escribiéndonos a nuestra cuenta de Twitter o a nuestro correo electrónico: chulucanasgym@gmail.com

Las fotografías presentadas en esta historia han sido tomadas de la cuenta del fisicoculturista César Quispe en Facebook. 

domingo, 4 de diciembre de 2022

What is really a gymbro?

Within admiring, wondering, or misunderstanding, here we guide you about the good and the bad of being so.

 


If you are one of these guys who spend your every free time by training or standing at the gym, if you’re updated about supplements, if you pay your membership timely, if you’re watching in very detail what you eat (what includes how, how much, when, and why), if you’ve turned an expert to decode the nutritional facts charts – anyway, if your personal and social life spins around the gym, you’re maybe a gymbro (from gym brother).

 

By extension, at least in Peru, gymbros are these training partners whom you share the same right lifestyle at the same right place, as much as the relationship that began at the gym can transcend to other circles of your life.

 

“In general, the gymbros begin by sharing the same machine, and they soon match their whole life to work out the same muscle group, to use the same supplement, and even reaching the moment that if one of them leaves the gym, the other one follows him,” a trainer tells us.

 


When yes, when not

The gymbros can turn real communities, the gymfrats (from gym fraternity). For the people who don’t belong to the fitness world, this can wonder them and even a trigger to make fun (there are many memes about), but for many professional trainers, meeting gymbros is a serious matter because they can be capable to move customers agreeing or disagreeing, depending on the experience they have at the gym.

 

“everyone who are trainers today started being gymbros upon a time ago,” they add us.

 

There are also who use the term to mask a romantic or sexual relationship that began at the gym rooms. First of all, it’s not bad to fall in love with your gymbro, but it would be good not to use it as an euphemism for avoiding to say lover or friend with benefits, especially if you go to a medical check due to some little sexual health problem – the medical doctors are not fool, although you think so.

 


Benefits & risks

Is it good or bad to be a gymbro, fitness freak, or gym-rat? Like we use to say here, it depends on the situation.

 

  • Positive – your time is better organized as much as you life quality visibly improves compared to the average.
  • Negative – You reach to the point that you are at the gym without other reason than being right there believing you won’t be happy somewhere else.

 

  • Positive – Your gymbro turns your main motivator for never giving up the training, as much as the sparring-type methodologies work wonderful for you.
  • Negative – Going to the gym depends on your gymbro goes to. If he doesn’t go, you don’t go. In other words, you nullify your proactivity.

 

  • Positive – You’re not easily teased by the advertising when it’s about to introduce you some new product.
  • Negative – You become freak, turning you into a compulsive buyer of every supplement, apparel, clothes, method, or ‘miracle’ that is advertised.

 

  • Positive –Your gymfrat is not only in good times, but in bad and especially worst times either.
  • Negative – Believing your gymfrat is the only posse which you can aspire to.

 

  • Positive – your gymbro Will ever encourage you to achieve a new asset.
  • Negative – Your gymbro pushes you to behave the opposite to the sport.

 


Have in mind…

After that, being a gymbro  is not bad at all even provided you know how to take it locked at the gym, or if it suddenly becomes a great physical support and emotional support. But if it begins to infest your other dimensions, get concerned – maybe, you need professional support to see what is going you wrong.

 

Finally, dont confuse a gymbro and a gympro, who is the guy training aware at a gym because he lives through his body, whether a competition or a career which the physique is key (models, artists, security agents, lifesavers). In fact, a gympro knows he must give the necessary dedication to the training, but he is also aware he must keep a physical, mental, or social balance.

 

Would you like to share us your story as a gymbro? Tell it to us on our Twitter account or at chulucanasgym@gmail.com. Maybe, it would be good to post it.

  

¿Qué es realmente un gymbro?

entre la admiración, la curiosidad o la incomprensión, aquí te orientamos sobre lo bueno o lo malo de serlo.

 


Si eres una de esas personas que se pasa todos sus ratos libres entrenando o permaneciendo en el gimnasio, si estás al día con los suplementos, si pagas puntualmente tu membresía, si estás vigilando al milímetro lo que comes(lo que incluye cuánto, cómo, cuándo y por qué), si te has vuelto experto en descifrar las tablas de datos nutricionales… en fin, si tu vida personal y social gira en torno al gimnasio, quizás seas un gymbro (del inglés gym brother o hermano del gimnasio).

 

Por extensión, al menos en Perú, se denominan gymbros a esos compañeros de entrenamiento con quienes se comparte el mismo exacto estilo de vida en el mismo exacto lugar, al punto que la relación iniciada en el gimnasio puede trascender a otras esferas de tu vida.

 

“Por lo general, los gymbros comienzan compartiendo la misma máquina, y pronto cuadran toda su vida para entrenar el mismo grupo muscular, usar el mismo suplemento, y hasta llegar al punto que si uno se cambia de gimnasio, el otro lo sigue”, nos cuenta un entrenador.

 


Cuándo sí, cuándo no

Los gymbros pueden transformarse en verdaderas comunidades, las gymfrats (del inglés gym fraternity o fraternidad de gimnasio). Para la gente que no pertenece al mundo del fitness, esto les puede causar curiosidad y hasta motivo de burla (hay muchos memes al respecto), pero para varios entrenadores profesionales, toparse con gymbros es cosa seria porque pueden ser capaces de mover clientela a favor o en contra, dependiendo de la experiencia que tengan en el gimnasio.

 

“Todos quienes ahora somos entrenadores en algún momento comenzamos siendo gymbros”, nos agregan.

 

También hay quienes utilizan el término para enmascarar una relación romántica o sexual que se inició en las salas del gimnasio. En principio, no es malo enamorarte de tu gymbro, pero sería bueno no usarlo como eufemismo para evitar decir compañero sentimental o pareja sexual, especialmente si vas a una consulta médica por algún problemita de salud íntima: los médicos no son tontos, aunque tú creas que sí.

 


Beneficios y perjuicios

¿Es bueno o malo ser un gymbro, fitness freak (loco del fitness) o gymrat (rata de gimnasio)? Como solemos decir aquí, depende de la situación.

 

  • Positivo: Tu tiempo está mejor organizado tanto que tu calidad de vida mejora notablemente respecto del promedio.
  • Negativo: Llegas al punto en que estás en el gimnasio por el puro gusto de estar allí, creyendo que no serás feliz en alguna otra parte.

 

  • Positivo: Tu otro gymbro se convierte en tu principal motivador para nunca abandonar el entrenamiento, tanto que las metodologías tipo sparring les funcionan de maravillas.
  • Negativo: Ir al gimnasio depende de que tu gymbro vaya; si no va, no vas. En otras palabras, anulas tu proactividad.

 

  • Positivo: No eres fácilmente seducible por la publicidad cuando se trata de presentarte algún producto nuevo.
  • Negativo: La euforia te invade y te conviertes en comprador compulsivo de cuánto suplemento, aparato, prenda, método  o ‘receta milagrosa’ se anuncie.

 

  • Positivo: Tu gymfrat no solo está en las buenas; también está en las malas, y especialmente en las peores.
  • Negativo: Creer que tu gymfrat es todo el círculo social al que puedes aspirar.

 

  • Positivo: Tu gymbro siempre te animará a conquistar un nuevo logro.
  • Negativo: Tu gymbro usa su influencia para inducirte conductas opuestas al deporte.

 


A tener en cuenta…

Dicho esto, ser un gymbro no tiene nada de malo siempre que sepas tenerlo a raya en el gimnasio, o si de pronto se convierte en un gran apoyo físico y apoyo emocional; pero si comienza a invadir tus otras dimensiones, preocúpate. Quizás necesites ayuda profesional para ver qué te está pasando.

 

Finalmente, no confundir un gymbro con un gympro, que es la persona que entrena a conciencia en un gimnasio porque vive de su cuerpo, ya sea para una competición o porque tiene una carrera en la que el físico es clave (modelos, artistas, agentes de seguridad, rescatistas). De hecho, un gympro sabe que debe darle la dedicación necesaria al entrenamiento, pero también es consciente que debe guardar un equilibrio  físico,mental o social.

 

¿te gustaría compartirnos tu historia como un gymbro? Cuéntanos en nuestra cuenta de Twitter o en chulucanasgym@gmail.com. A lo mejor vale la pena publicarse.