lunes, 18 de enero de 2021
lunes, 16 de mayo de 2016
La danza de la vida
jueves, 3 de noviembre de 2022
Bullying: cómo ser parte de la solución
Millones de personas son víctimas a diario en todo el mundo por el simple hecho de ser quienes son y no parecerse al “estándar social” predominante.
¿Pueden
ser los gimnasios o campos de entrenamiento otros espacios
donde los acosadores pueden encontrar nuevas víctimas, o insistir con las que
ya lo son? La respuesta es sí, y mucho va a depender de ti, entrenador, el que esto se evite o
se corrija.
El bullying
consiste en que durante un tiempo sostenido se acosa a alguien con la finalidad
de herirle en su autoestima, o para forzar a que se segregue de cierto
grupo de personas. Las agresiones pueden ser físicas, psicológicas, verbales, sexuales, sociales y
hasta laborales (mobbing).
La razón
por la que no debes permitir el bullying en tu gimnasio o campo de
entrenamiento es tan simple como que quienes asisten van a aprender y
perfeccionarse compitiendo consigo mismos; por lo tanto, si detectas que el
espíritu competitivo da paso a la agresión hacia a el oponente, debes cortar la situación de inmediato.
Lo ideal
sería que tu espacio tenga una regla escrita clara al respecto (ejemplo: aquí
no permitimos el bullying). Pero lo cierto es que con regla o sin regla, los
acosadores siempre buscarán la forma de agredir. Por eso, aquí te damos algunas
ideas urgentes que puedes aplicar mientras las partes buscan ayuda profesional
especializada para sanar esa situación.
Como
entrenador
- Ten
claras tus reglas de conducta: Deben basarse en
el respeto, deben demostrarse con actos concretos. Si tus alumnos ven que
agredes, aunque les reprendas, entenderán que tienen una autorización sobreentendida
para agredir.
- Selecciona
con cuidado las maneras cómo vas a motivar a tu alumno: Compararle con un tercero no es la mejor idea;
o si no hace la rutina con la intensidad que tú esperas, antes que
descalificarle, lo mejor sería indagar por qué su rendimiento no es el deseado.
- No hagas
bando ni con los agresores ni con el agredido: Más que neutral, recuérdales que tú eres la autoridad en la sala o el campo,
así que si no son capaces de respetarse entre sí, al menos que te respeten a
ti; no tienes que gritarlo sino decirlo firme.
- No
ignores la agresión; tampoco la alientes: Haz que el gimnasio o campo de entrenamiento
sea un lugar amable para todos, pero tampoco hagas de cuenta que
nada pasa porque la indiferencia, en este caso, es más peligrosa que cualquier
tipo de acción, puesto que puede interpretarse como asentimiento o complicidad.
Contra
el agresor o los agresores
- Una vez
hayas identificado quién o quiénes agreden, habla por separado y en privado. Tu
mensaje debe ser claro y firme: al menos dentro del
gimnasio o el campo de entrenamiento, esa conducta no está permitida.
- Si quien o quienes agreden reinciden en la conducta, llámales la atención en público. El mensaje y el tono deben ser exactamente los mismos. Si puedes agregar que no vas a tolerarlo una vez más, eso podría funcionar.
- Si ambas medidas anteriores no tienen efecto y tu gimnasio o campo de entrenamiento tiene una política anti-bullying escrita, aplica la máxima sanción.
- Nunca dejes que quien o quienes agreden te integren a su bando. Usualmente, quien o quienes agreden se fortalecen cuando le hacen creera la víctima que no se trata de él o su grupo sino que hay muchas más personas de su lado. Cuando tú les dices que no eres parte de su agresión, ésta comienza a debilitarse.
- Si quien o quienes agreden son menores de edad, contacta a sus padres o apoderados y explica la situación, así como tu posición al respecto.
- No
agregues rutinas extenuantes de entrenamiento como castigo. La
verdadera penalidad para quien o quienes agreden no es hacer dos series más o
quedarse media hora más, sino tener el acceso restringido al espacio o
los servicios que ofreces.
- Es
probable que quien o quienes agreden cancelen su membresía o matrícula. No lo
veas como una pérdida; velo como una acción afirmativa que busca proteger la
experiencia positiva de ejercitarse en el gimnasio o campo de entrenamiento.
Con la
víctima
- Habla en privado y déjale claro que debe tomar acción para bloquear las agresiones de un modo asertivo, y que tú no ves razón alguna para que se avergüence, sienta temor o culpa.
- Si
necesita hablar contigo, dale el espacio y el tiempo adecuados. Recuerda que tú
eres la autoridad en el gimnasio o el campo de entrenamiento; entonces, si no
eres confiable, ¿en quién más podría desahogar lo que siente? Revisa esta guía si
necesitas más orientación.
- No basta con decir “tienes que ser fuerte”; hay que darle ideas eficaces e inteligentes para lograrlo. Si posees los recursos pedagógicos o psicológicos adecuados, ofrécelos; si no, refiere a la víctima hacia ayuda profesional especializada. Mucha de ella es gratuita.
- Sobre lo
anterior, jamás aconsejes responder una agresión con otra agresión mayor: la violencia solo genera más
violencia, y a final de cuentas quien saldrá más magullado serás tú.
- No
revictimices, es
decir que no expongas a la víctima a una nueva agresión; tampoco la
sobreprotejas.
- Usa el
entrenamiento para darle seguridad y valor, pero eso no significa extenuarle
sino que aprenda a sentir orgullo de sus logros y que entienda que se
consiguieron en base a su esfuerzo. Es una forma muy práctica de irle educando
en su autoestima.
- Si te hemos recomendado no ser parte del bando agresor, tampoco formes un bando con el agredido. Mantente al centro pero abierto a resolver los conflictos que surjan entre ambas partes.
- Y no olvides que si la víctima es menor de edad, contacta a sus padres o tutores para coordinar un círculo de apoyo que provea las herramientas y recursos para superar los episodios de agresión.
- Si la víctima decide cancelar su matrícula o membresía, dale el tiempo y el espacio. Probablemente lo necesita para pensar bien las cosas. Eso sí: déjale claro que las puertas siempre le van a estar abiertas.
Si necesitas más orientación, escríbenos a nuestra cuenta de Twitter o a nuestro correo electrónico: chulucanasgym@gmail.com
domingo, 31 de julio de 2016
Blancas y negras al aire libre
martes, 1 de agosto de 2017
Cómo hacer el gol perfecto
Por ChulucanasGym
Fotos por Roberto Saavedra / La República.
Pedro Bautista es el futbolista más admirado y seguido por ser uno de los mayores goleadores de la temporada 2017 en la segunda división peruana. Pero, ¿cómo lo hace? No se trata solo de tener buenos reflejos musculares en las piernas, además de tenerlas desarrolladas. Hay más factores en juego.
Por eso, buscamos a este delantero limeño del Club Defensor La Bocana de Parachique (Sechura, Piura), que acaba de cumplir 30 años de edad, que mide 177 cm de estatura y pesa 74 kg, y quien recientemente ha fichado por el equipo de primera división Unión Comercio de Nueva Cajamarca, San Martín, para que nos comparta sus secretos deportivos y nos aconseje al respecto. ¿Listo? Toma nota y aplícalo en tu vida.
1. Disfruta los entrenamientos:
Es cierto que cuando Pedro se está preparando para su próximo partido, hay una serie de progresos y metas que deben lograrse y tienen que lograrse; pero si crea un ambiente tenso, o agresivo, lo más probable es que sienta al entrenamiento como un deber incómodo, y no como un deber agradable.
"Es importante trabajar con alegría", afirma. "Así las cosas salen mejor".
en ese sentido, Pedro nunca olvida que la camaradería en un deporte colectivo, como el fútbol, es crucial si quiere conseguir los mejores resultados. "Me divierto con mis compañeros en el día-a-día, tratando de ser una familia", dice.
2. Cúidate en lo personal:
Lo que todo deportista demuestra en público tiene mucho que ver con las decisiones que toma en privado, y para Pedro Bautista parten de dos decisiones clave: "comer sano y dormir a mis horas".
Sobre lo primero, él siempre vigila que su dieta esté adecuadamente balanceada de acuerdo a la actividad deportiva que realiza, o a aquéllo que necesite corregir para alcanzar la excelencia.
Lo segundo es algo que la gente descuida a menudo. Dormir todas las horas que necesitas dormir repone energía y va activando mecanismos para que tu cuerpo asimile lo que comes y lo que entrenas. Si trasnochas, no esperes resultados óptimos. Recuerda que se recomiendan de ocho a diez horas de sueño profundo para restablecerte y alistarte para la próxima jornada.
3. Piensa en la persona que más amas:
Parece un vano consejo romántico, pero resulta que sí funciona, y funciona mejor que cualquier reconstituyente. Pensar e inspirarte en la persona que más quieres, o amas, activa un conjunto de hormonas en tu cuerpo, como las serotoninas, que siempre te mantendrán de buen humor y además altamente inspirado para dar lo mejor de ti cuando entrenas o cuando sales a jugar en la cancha, o concursar en el podio, o demostrar de qué estás hecho.
Es mejor concentrarse en los afectos que siempre serán permanentes, no pasajeros. En el caso de Pedro, ese cariño que lo inspira es el de su propio hijo: ""la motivación más grande es mi bebé y es lo que me lleva a ser cada día mejor profesional".
Y recuerda: siempre hay alguien que te quiere y te quiere bien. Date el tiempo para descubrir a esa persona, disfrutar, aprender a compartir la calidad de cada momento, y convertir esa energía en tu propia motivación.
4. No te creas perfecto:
Un pecado en el que solemos caer todos es la soberbia; más si eres deportista, y mucho más si eres un deportista exitoso.
Ojo que una cosa es tener autoestima y otra es vanagloriarse. La primera siempre se manifiesta en que tengo bien claro el concepto sobre mí al margen de lo que el resto cree sobre mí; lo segundo siempre consiste en exagerar mis cualidades positivas al punto que no tengo la humildad de reconocer que también tengo mi lado malo o pésimo (que de todos modos lo tengo).
"Uno nunca termina de aprender en la vida y siempre estoy presto a aprender en el día-a-día de mis compañeros y de los profes", repite Pedro.
Siempre recuerda que el equilibrio en la vida es importante, especialmente cuando se trata de autocalificarte y autoexigirte.
5. Hacer un gol es un pase a la net:
Este consejo es una creación 100% original de Pedro, y consiste en imaginar que la red del arco es otro de tus compañeros de equipo a quien tienes que darle un pase sí o sí.
Pedro dice que lo usa como una automotivación psicológica y siempre le funciona para marcar una anotación (¿mencionamos que es uno de los mejores goleadores de su liga?). "Pensando así me saco la presión cuando quedo de cara al arco", nos confía. "Es más fácil todo ".
Por supuesto, pobre del guardameta rival... pero, así es el fútbol, ¿no?
6. Quédate a definir tu cuerpo después de la sesión de entrenamiento:
Si eres un deportista de alto rendimiento y tu desarrollo físico parece estar en toda su capacidad, recuerda siempre que no todo es perfecto porque los seres humanos no somos totalmente perfectos. Pedro lo sabe muy bien: "Trato de fortalecer [mi cuerpo] dándole un 'plus', y reforzar lo que me falta".
Así que una vez que termine tu sesión de entrenamiento usual, no dejes de dedicarle unos minutos adicionales a verificar y corregir esas partes o ese rendimiento que esté por debajo de lo esperado.
Claro está, tampoco caigas en la vigorexia. Conversa con tu entrenador o instructor al respecto y definan qué hacer para corregir y mejorar allí donde realmente se necesita.
7. Vive feliz haciendo lo que te gusta:
Sí, parece un mantra, y de hecho lo es: nadie alcanza la excelencia en su campo... ¡si le disgusta hacer lo que hace! O sea, imagina hacer las cosas que no te gustan hacer. ¿No sería una especie de suicidio largo y lento?
"soy muy feliz porque trabajo en lo que me gusta, que es jugar fútbol", recuerda Pedro. "Todas las personas que hacen lo que les gusta tienen un buen rendimiento en lo que hacen", añade.
Recuerda que no es lo mismo cumplir con un deber que te incomoda que cumplir con un deber que te agrada y te satisface. Nadie te dirá cómo marcar la diferencia si es que tú mismo no te conoces, no te exiges, no te pruebas y no eres consciente del talento que tienes.
¿Y cuándo es el mejor momento para comenzar? Pues, ¡ahora mismo!
domingo, 8 de noviembre de 2020
miércoles, 21 de agosto de 2024
La Importancia de Celebrar los Logros en el Tiempo para un Fisicoculturista
En el mundo del fisicoculturismo, cada etapa del proceso de transformación física representa un desafío que exige dedicación, disciplina y paciencia. Desde las largas horas en el gimnasio hasta la cuidadosa planificación de la nutrición, los fisicoculturistas invierten una gran cantidad de esfuerzo en esculpir sus cuerpos.
Sin embargo, en medio de
este enfoque en el progreso continuo, a menudo se pasa por alto un aspecto
fundamental del viaje: la celebración de los logros a lo largo del tiempo.
Reconocer el Progreso
El fisicoculturismo no es
solo una meta final, sino un viaje compuesto de pequeñas victorias. Cada
incremento en la fuerza, cada cambio visible en la musculatura y cada mejora en
la técnica son logros que merecen ser reconocidos. Celebrar estos hitos es una
forma de mantenerse motivado y recordar que el éxito no se logra de la noche a
la mañana, sino a través de la consistencia.
Reconocer el progreso personal también ayuda a mantener una mentalidad positiva. En un deporte tan competitivo y exigente como el fisicoculturismo, es fácil caer en la trampa de la autocrítica excesiva. Valorar los logros alcanzados fortalece la autoestima y brinda una perspectiva más equilibrada sobre el desarrollo físico.
Refuerza la Motivación
La motivación es un
factor clave en el éxito de cualquier fisicoculturista, y celebrar los logros,
tanto grandes como pequeños, puede ser un poderoso refuerzo motivacional.
Cuando se celebra un objetivo alcanzado, el cerebro libera dopamina, un
neurotransmisor asociado con el placer y la recompensa. Esta liberación no solo
genera una sensación de satisfacción, sino que también incentiva a continuar
trabajando hacia la próxima meta.
Además, estas
celebraciones crean una mentalidad de progreso continuo, en la que cada logro
abre la puerta a nuevas posibilidades y retos. Esto ayuda a mantener la energía
y el entusiasmo a largo plazo, factores esenciales en un deporte donde la perseverancia
es clave.
Establecer Nuevas Metas
Cada celebración de un
logro es también una oportunidad para reflexionar sobre el camino recorrido y
para establecer nuevas metas. Un fisicoculturista que toma tiempo para celebrar
sus logros también está más preparado para definir los próximos pasos en su
evolución. Este proceso de reflexión y planificación es fundamental para el
crecimiento sostenido en el deporte, permitiendo que cada victoria se convierta
en la base de futuros éxitos.
Crear un Equilibrio
Saludable
El fisicoculturismo, al
igual que cualquier otro deporte de alto rendimiento, puede ser mental y
físicamente exigente. La presión por mejorar constantemente puede generar estrés, lo que podría afectar tanto la salud
mental como el rendimiento físico. Celebrar los logros ayuda a
mantener un equilibrio saludable entre la ambición de alcanzar nuevas metas y
la necesidad de disfrutar el presente.
Tomarse el tiempo para
celebrar no significa detener el progreso, sino reconocer el esfuerzo realizado
y disfrutar del viaje. Este equilibrio entre el trabajo duro y la recompensa es
crucial para evitar el agotamiento y mantener una actitud positiva a lo largo
del tiempo.
En resumen, celebrar los logros en el tiempo es una parte esencial del viaje de un fisicoculturista. No solo refuerza la motivación y ayuda a mantener una mentalidad positiva, sino que también proporciona un equilibrio necesario para un desarrollo sostenible. Al valorar cada hito alcanzado, los fisicoculturistas pueden mantener el impulso, disfrutar de sus logros y seguir avanzando hacia sus objetivos con mayor entusiasmo y determinación.
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