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lunes, 14 de agosto de 2023

Mi perfil: Ronny Rondón

Mi cambio comenzó esa tarde cuando me vi en el espejo frente a la ducha.

 


Soy Ronny José Rondón Acosta, entrenador de fitness y musculación, hijo de Juan José Rondón Tovar y Nely Josefina Acosta Vallejo; nací en Cumaná (Venezuela) en 1989.

 

El gran cambio que di a mi vida sucedió a los 18 años de edad; pero antes, quiero que pienses en este dicho del filósofo griego clásico Sócrates ( 470 aC a 399 aC) : “Una vida sin examen no merece la pena de ser vivida”. Acompáñame a continuación para entender cómo aplicó a la mía.

 

En 2007, egresé como Bachiller en Ciencias del Liceo José Castro Machado y las buenas calificaciones no era lo único que traía desde mi niñez: el sobrepeso me venía perturbando la vida constantemente. De hecho, era uno de esos tres venezolanos y venezolanas que estaban por encima o muy por encima de un peso saludable.  

 

Con mi 1,70 metros de estatura, yo tenía 96 kilos. Para que te hagas una idea, solo entraba en pantalones talla 36 y mis camisas tenían que ser talla XL.

 


Según la Clínica Mayo, “La obesidad es una enfermedad compleja que consiste en tener una cantidad excesiva de grasa corporal. Agrega que no solo se trata de un “problema estético. Por su parte, para el Diccionario Oxford, la segunda acepción de sobrepeso es, simplemente, “el exceso de peso de una persona o un animal”. Para mí, no era así de simple.

 

Cuando tienes obesidad, a menudo tu imagen corporal  es negativa o distorsionada respecto a  la realidad: te sientes mal, sufres, y hasta sientes que la sociedad te rechaza. En este punto, conviene que trabajemos y readaptemos para liberar esa insatisfacción con nuestro cuerpo; pero sigamos con mi experiencia.

 

Crecí en la casa de mis abuelos maternos. Una tarde, entré al baño justo antes de llegar al patio. Mientras me duchaba, miré mi cuerpo en el espejo. Allí mismo, entre esas cuatro paredes, me juré que nunca más  volvería a ser gordo.

 

Ese mismo día decidí entrar en un gimnasio. Me tocó una de las mejores profesoras de musculación y fitness, que me fue desafiando a entrenar y lograr el cuerpo que tengo ahora”, y que luzco orgulloso. Hoy uso camisas talla M debido a que tengo mi espalda ancha, y mis pantalones son talla 32.

 



Como dije al inicio, soy entrenador de fitness y musculación. Hoy tengo alumnas que comenzaron como yo, con obesidad, y tiempo después lucen físicos atractivos.

 

Cuando veo hacia atrás, y concretamente a esa tarde cuando mi imagen se reflejaba en ese espejo mientras me duchaba, y me comparo con el momento actual, por encima de todo siento orgullo, y siento que ésta es apenas una de las primeras metas que he conseguido en mi vida. Aún me falta mucho terreno por conquistar, pero espero contártelo en otra entrada. ¿Volverás a acompañarme?

 

Contacta a Ronny Rondón | Conversemos en X | chulucanasgym@gmail.com

  

jueves, 17 de noviembre de 2022

“Me incomoda cuando me lo quedan viendo”

Qué puedes hacer cuando esas partes de tu cuerpo mejor desarrolladas parecen llamar la atención del resto.

 

    


Percy (41) trabaja por turnos en la recepción de una oficina pública. El uniforme le entalla perfecto y más de una persona le ha preguntado si hace ejercicio; Percy responde que sí. Pero, a su juicio, también ha notado que varias personas, independientemente del sexo, se quedan mirándole el trasero.

 

“El uniforme es de tela delgada”, relata; “entonces, cuando me pongo de pie, siento que la gente se queda mirándome las nalgas”. Es cuando lo invade una sensación confusa: “Por un lado, se siente bien cuando la gente se queda mirando… pero a veces, sientes como que las miradas quieren desnudarte”.

 

Entre sus posibilidades, Percy ha considerado disminuir su masa muscular a base de ejercicio; esto es, hacer más cardio que potencia, o más aeróbico que anaeróbico, si lo decimos de otro modo. Eso podría ser una opción; pero, ¿es la adecuada?

 

    


Si tener mucha masa muscular es un riesgo para tu salud física, sí, deberías considerarlo. Pero, ¿y si la razón no está en el plano físico? ¿Qué puedes hacer? Aquí algunos consejos prácticos:

 

  1. No olvides aquéllo que te motivó: Lo primero que debes recordar es la razón por la que te metiste a entrenar. ¿Sientes la misma convicción que el primer día? ¿Ha aumentado o ha disminuido? Si ese entusiasmo se mantiene intacto o se ha incrementado, valdría la pena que te lo recuerdes todos los días al levantarte. Pero, si hubiera decrecido, siéntate a hablar a solas con tu entrenador para revisar qué está pasando y definir qué hacer en adelante.
  2. Usa tu lenguaje corporal con inteligencia: Asume que la gente va a ver mientras tenga ojos y tú no puedes hacer nada por evitarlo. Incluso puede opinar al respecto, y tampoco puedes prohibírselo, siempre que no se convierta en acoso. Sin embargo, si detectas que alguien se queda viendo esa parte de tu cuerpo que se ha desarrollado más, no actúes agresivamente. Dirígele una mirada y una sonrisa amigables, como si fuese un saludo. La persona advertirá que ya te diste cuenta y preferirá mirar hacia otro lado.
  3. Si todo eso es tuyo, ponle orgullo: Para que nadie te avergüence con tu cuerpo, comienza por no avergonzarte de tu cuerpo tú mismo. Tómate un tiempo a solas para contemplarlo y reflexionar que esas formas que llaman la atención son fruto de tu esfuerzo (y quizás tu genética), por lo tanto asúmelos como logros o ventajas competitivas. Cuando aprecias tu cuerpo de manera positiva, puedes andar con mayor seguridad y actitud, y eso la gente lo notará de inmediato. Te seguirán viendo, pero ya no te sentirás abrumado por la forma cómo te  miren.
  4. No lo hagas si es por vergüenza: Comprar ropa ancha solo es una opción si es que eso le da comodidad a tu cuerpo, pero si lo haces para evadir al problema, te va a incrementar el complejo porque, aunque cubras bien esa parte que destaca, siempre estarás con la idea de que la siguen viendo de todas maneras.
  5. Cambia de círculo social: Comienza a hacer amistades que te aprecien por tus talentos más allá de la forma de tu cuerpo, o de esa parte de tu cuerpo que destaca e incomoda. O, que te aprecien como un conjunto y que te ayuden a convertir lo incómodo en algo natural. Por supuesto, eso demandará que esas amistades tengan mucha apertura de criterio, sin contar la suficiente madurez psicológica; pero considera que si te relacionas con gente que siempre te está repitiendo lo mismo y en el mismo tono, tarde o temprano creerás que ess la única forma de ver al mundo… y a tu cuerpo. Salir de las zonas cómodas es lo que caracteriza a un ganador.

 

    


¿te sirven estos consejos? ¿Tienes otras inquietudes? Escríbenos a nuestra cuenta de Twitter o a nuestro correo electrónico: chulucanasgym@gmail.com


miércoles, 31 de julio de 2019

Por qué deberías enamorarte de la cultura física

Como Luis Rodríguez se lo contó a ChulucanasGym


Hace poco descubrí muchas cosas sobre la cultura física, cosas que no sabía en absoluto que existían. Por eso es importante la historia. Estoy actualmente haciendo un curso de la Federación Internacional de Fisicoculturismo y Fitness, la IFBB como se le conoce en inglés, paraperfeccionarme como entrenador personal. La IFBB está en más de 160 países, entre ellos Perú.


Entre los profesores que nos ilustran con sus enseñanzas, se encuentra Jorge Montero, un conocedor de la cultura física milenaria. Yo le llamaría a esta cátedra Historia de la Cultura Física, la que se remonta al sigloXV con la escuela francesa de Marcet Rouet, cuando se creó el primer centro de entrenamiento con mancuernas hechas con balas de cañón, y otros instrumentos que se siguen utilizando actualmente, y una de las cosas que siempre confirmo en clases es que no se ha inventado nada sobre la cultura física: todo existía.


Ahora, a mi criterio, la cultura física representa movimiento. El cuerpo humano está diseñado para movernos, para estar activos, y es algo que debe ser fundamental en nuestras vidas. Y me llega ahora un pensamiento del padre de la cultura física, Hipólito Triat, que "hay que cultivar, al mismo tiempo tanto el cuerpo como el espíritu, pues ambos son los que conducen, como dos caballos, al hombre", y siempre lo llevo presente.


Para mí, la cultura física se convirtió en algo fundamental. Desde los 15 años hago musculación. Principalmente lo hice por que no me sentía bien siendo tan delgado: pesaba 50 kilos, estaba esquelético, siempre he luchado con mi peso. Soy de somatotipo ectomorfo, bien complicado para ganar masa muscular; pero me enamoré de los resultados, de olvidar todo por 45 minutos. Es que el solo entrenar demanda mucha capacidad cerebral: te conectas entre respirar, contraer, estirar. ¡No tienes cabeza para nada más!


Actualmente ya es parte de mi vida. No sé qué haría sin realizar actividad física, porque no solo soy amante de las pesas si no todo lo que tenga que ver con actividad física: correr, trail (montaña) nadar, escalar, deportes extremos, carreras de obstáculos( inkaChallenge, SpartaRace). Me gusta la adrenalina y la satisfacción de lograr cosas. Creo que de eso se trata la vida.


Beneficios increíbles

    • Antienvejecimiento: tengo 32 años de edad y parezco de 25. Bueno, así me dicen y yo me lo creo. Sinceramente me siento de esa edad.
    • Inmunosuficiencia: ¿En el año sabes cuantas veces me enfermo? ¿Cuantas veces tengo resfriados? Una o dos veces si acaso.
    • Mayor potencia sexual: Mis niveles de testosterona siempre están altos debido al trabajo de fuerza. Ésto se traduce a más vigor, más ejercicio cardiovascular cuando hago el amor.
    • Exfoliación: Mi piel está siempre limpia ya que al sudar liberamos toxinas, y posteriormente regeneramos tejido.
    • Felicidad: Debido a las endorfinas, serotoninas, y otras hormonas de la felicidad y el placer. Claro todo ésto va en combinación con una buenaalimentación, ya que es el equilibrio perfecto.


¿Cómo tú deberías motivarte?
Primero, pensar en las palabras salud y bienestar, y luego, preguntarse cómo quiero vivir mi vejez. Justo de ese tema discutíamos en clases, y es el hecho que la sociedad asocia la palabra "vejez" con múltiples factores que degradan nuestra calidad de vida (debilidades motoras, Sarcopenia, e infinidades de condiciones deprorables para el ser humano). Pues, actualmente, se demostró que todas estas condiciones "propias de la vejez" se pueden eliminar, llegar a una edad, como 60 años, activos, y creeme que lo he visto y vivido: señores de 60 años cargando el mismo peso que yo. Yo los veo y me veo a mí mismo más adelante. Son un orgullo.


Las personas deben pensar en eso, no en bajar tus kilos para el verano y luego lo olvido; pensar en cómo quieren terminar sus días. Y que nadie me venga con la excusa de que no hay tiempo. El día tiene 24 horas -8 horas de sueño =16, -8 horas laborales =8 horas, y solo 45 minutos son suficientes para entrenar. En la actualidad existen miles de formas cómo ejercitarse: parques, entrenadores personales a domicilio capacitados, los cuales debemos ser generadores de salud más que de estética.



Así que motívense, den el primer paso, ahí es cuando se comienza, y una vez que lo hagas y te des cuenta de que es más una cuestión de espíritu que de cualquier otra cosa, "te vas a enamorar de la cultura física" . Y me despido con un pensamiento increíble el que confirma todo lo que digo: "Hay que fortalecer la salud del cuerpo por que de ella depende el dominio del espíritu " . (Platón: república, 597b)


Entrena con Luis Rodríguez: búscalo como LR Fit Plan.

jueves, 30 de agosto de 2018

¡Gracias! Un deportista no solo debe ser bueno en su disciplina; también debe formar una actitud positiva.


Por ChulucanasGym
Modelo y fotografías por Ronald Benites.

Uno de los problemas que enfrentan muchos y muchas deportistas es el anonimato, sea porque no tienen clara una estrategia de imagen y marca personal, sea porque no consiguen atraer la atención de los medios masivos. Y cuando no existes públicamente, ¿quién estará pendiente de las cosas que haces y consigues?

Si estás en ese grupo, tus alternativas son desanimarte o seguir luchando. Si optas por lo segundo, puedes hacerlo desde el resentimiento -actitud que la mayoría equivocadamente adopta-, o puedes hacerlo desde el propio entusiasmo, desde la convicción de que estás superando tus propios límites y que puedes romper marcas.

¿Cuánto tiene que ver todo ésto en un o una atleta? Tiene mucho que ver, porque en la medida cómo vayas educando y desplegando tu actitud, en esa medida sabrás asumir tus resultados e imponerte nuevos retos. Si te mantienes siempre positivo, las victorias y las derrotas te significarán aprendizajes; si, en cambio, tiendes a ser negativo, todo te generará ansiedad y vivirás en un estado constante de frustración.

Por supuesto que tu entorno tiene mucho que ver en la formación de una actitud positiva o negativa, y en ese sentido, debes tener la inteligencia suficiente para darte cuenta cuándo te impulsa y cuándo te hace daño. Dependiendo de la respuesta, debes tener la valentía para dar el paso siguiente, o mantenerte donde estás.

A continuación, algunos consejos que puedes aplicar para ir creando actitud positiva, basados en la experiencia de mucha gente que, como tú, vive con y gracias al deporte, y puede superarse a través de él.

Nada te cuesta ser amable
Dicen que las dos expresiones que abren puertas son "por favor" y "gracias" (no son "jale" ni "empuje"), y ésta es la clave de todo tu éxito: el respeto. En la medida en que tú tratas bien a las personas, las personas te tratarán bien a ti... o al menos la mayoría. 

La amabilidad es la capacidad que tienes de llevar tu vida de buenas maneras, con afecto, haciéndote merecedor o merecedora del cariño del resto. Aunque ser amable se recuerda del mismo modo que ser grosero, la amabilidad predispone favorablemente a las personas para que te escuchen y te ayuden en lo que necesites. Incluso si la persona no tiene bajo su control la capacidad de poder resolver tus problemas, ten por seguro que tu buen trato podría comprometerla para permitirte encontrar una respuesta, una solución, o simplemente para que te haga ese favor que necesitas de la mejor manera posible.

Ser amable también atrae a las personas y les genera interés en ti. Y como deportista, una de las cosas que más debe enfocarte es el respaldo sea por simple aliento, o sea para conseguir diferentes cosas  algo complejas, como un auspicio. También te permite tener ciertas concesiones en los servicios que sueles utilizar. Un o una deportista siempre causa admiración, pero un o una deportista amables siempre serán las personas a las que todo el mundo querrá apoyar en lo que pueda.

Y como siempre, hazlo porque te nace. La gente suele darse cuenta, tarde o temprano, cuando tu actitud es real o cuando solo es un disfraz.



Humilde, pero no tímido
La humildad es el reconocimiento propio de todo lo capaz que eres sin creerte más o menos importante que el resto. Simplemente se trata de cuán grande puedes llegar a ser, y que te ha costado trabajo ir consiguiendo, sin que éso te haga altanero, despectivo o soberbio, que sería su peor extremo opuesto.

El otro extremo negativo de la humildad es la timidez, la sensación que tienes de no merecer lo que has conseguido o el reconocimiento que te dan, y que nace de tu propia inseguridad. Y ésta es la palabra clave de todo este consejo.

Si brillas con tu propia luz (no prestada, no robada), no tengas miedo de que el resto se dé cuenta; simplemente brilla. No cometas el error de apagar ese brillo porque te arrepentirás a la larga, o alimentarás un recelo tonto contra el resto por no darte tal o cual espacio u oportunidad.

El truco está primero en que aprendas a quererte con lo bueno y lo malo que tienes, a reconocer que puedes mejorar lo bueno y corregir lo malo, y sentir orgullo (no soberbia) por cada meta que vas logrando.

¿Recuerdas lo de decir "gracias"? Si te lo reconocen, agradécelo, no te desconcentres de ti mismo y persigue tu próxima meta. Y cuando la obtengas, repite la operación. Y este consejo también aplica para las redes sociales. No importa si tienes muchos o pocos seguidores (lo que es relativo), decirles qué vas logrando y agradecer cuando la gente te lo aprecia, te alimenta el alma y te prepara el cuerpo para ir adelante con mayor gusto.

Y si la gente no te lo reconoce, tómatelo con calma, analiza si se trata de una crítica dura o de simple envidia. En cualquier caso, no dejes que éso te desanime; conviértelo en combustible para continuar hacia el infinito y más allá.

Tu privacidad tiene límites
Toda persona que destaca en cualquier campo de interés público, incluyendo el deportivo, podría generar inquietud y curiosidad. Es natural y hasta es legítimo. La pregunta es hasta dónde pueden llegar esa inquietud y esa curiosidad. Respuesta: hasta donde tú lo permitas.

Establece círculos de acceso a tu vida y otorga a las personas un privilegio de acceso según el grado de confianza que vayas desarrollando con ellas: lo íntimo, que solo te importa a ti; lo privado, que usualmente tiene que ver con tu entorno más cercano; lo público, que puede ser conocido por el resto.

Nunca cometas el error que un círculo invada al otro, porque cuando pierdes el control de los accesos, ni tú mismo te darás cuenta qué corresponde a quién, y en qué momento. sí, así de confuso terminarás.

No des tu confianza total a las personas que se te acercan. en cierto modo, primero estúdialas con cuidado, de ser posible pide referencias confiables a personas que te han demostrado una visión más objetiva, y anda despacio en esos terrenos. Lo mismo aplica para las redes sociales.

Tu entorno no debe ser tóxico
Hablando de la gente que te rodea, un error que solemos cometer es interactuar con personas que nos alimentan tanto el ego que, cuando nos encontramos con personas más juiciosas, creemos que nos están agrediendo. Al otro extremo, tenemos las personas que parecen que nos dan un libro de Aritmética o Álgebra: problemas tras problemas.

Ten la claridad suficiente para detectar cuando tus entornos comienzan a hacerse tóxicos, venenosos, contaminantes. Y cuando las cosas no sean claras para ti, ten el coraje de pedirle a alguien confiable (no de esos entornos) que te ayude a ver la situación, no a que resuelva el problema por ti.

Lo saludable en estos casos es abandonar los entornos tóxicos y migrar a otros en los que puedas crecer en forma equilibrada. Será difícil, pero recuerda que te hiciste para remontar lo difícil, así que tiene que ver más con valor para tomar una decisión radical.

Ésto no solo aplica a las personas sino también a los espacios. Si puedes dejarlos de lado, sería lo más recomendable; si no, adecuarlos de tal manera que, al menos, te provean un lugar tranquilo donde puedas descansar. Igual con tus redes sociales.



Las metas toman tiempo
Todo el mundo te lo repite, pero también es cierto que todo el mundo busca la manera de que ésto se abrevie lo más posible, y ahí está el error. En el esfuerzo de hacerlo todo más inmediato, mucha gente termina quemando etapas y causándose un daño a largo plazo que puede terminar, incluso, con su propia vida.


Acostúmbrate a dar un paso a la vez y a pararte firme cuando lo consigas; entonces, da el siguiente. Aunque la tentación de saltar está presente todo el tiempo, y aunque lo puedas, es mejor seguir paso a paso.

Obviamente que esto significa invertir tiempo más que todo, pero la virtud de todo y toda deportista es la perseverancia, enfocarse en algo hasta conseguirlo. Repasa lo que pusimos sobre ser humilde líneas arriba, por si acaso.

Aquí también es bueno recordar el poder del No, una vez que se compruebe que, efectivamente, la idea o propuesta planteada no es la mejor. Sí, tendrás que desarrollar tu capacidad de analizar las cosas con cabeza fría. Tampoco se consigue de un momento a otro, y puede que te equivoques al inicio. Hazlo, porque de los errores también se aprende, o mejor dicho, especialmente de los errores se aprende.

Diversifícate
Si escuchaste que alguien te aconsejó (especialmente papá o mamá) que tengas en mente algo además del deporte, hazle caso. Recuerda que, incluso si te dedicas exclusivamente a él, el deporte tiene una vida limitada dentro de toda tu vida, ¿y qué harás cuando llegue ese momento?

Varios y varias deportistas poseen una o más profesiones adicionales, que ejercen de manera paralela o una vez que su ciclo ha finalizado. Incluso si has pensado poner tu propia academia, gimnasio o escuela de entrenamiento, ¿no crees que sería útil llevar algún curso de Administración o Contabilidad?

Es recomendable que te profesionalices en el deporte que practicas, y actualmente muchas federaciones a nivel mundial ofrecen cursos y certificaciones oficiales que te dan más peso... profesional, es decir. Además, no es mala idea aliarse con alguna universidad o instituto para crear cursos de extensión que apunten al mismo propósito.

Ahora bien, si tus opciones están fuera del campo deportivo, prepárate para ellas, de tal forma que si las tienes que asumir, lo hagas con la competencia requerida. Ojo que poner en tu hoja de vida que eres deportista calificado, aumenta puntos. Te lo aseguramos.



Cuerpo sano en mente sana
Sí, sabemos que la máxima es al revés, pero en la formación de tu actitud también aplica esta variante. Y es que no solo se trata de que consigas un físico espectacular, sino que éso vaya a la par con saber manejar tus emociones, ir resolviendo adecuadamente tus problemas, aprender a relacionarte positivamente con las personas, y -por qué no- liberarte de prejuicios (ideas anticipadas) y estereotipos (etiquetar a la gente sin conocerla).

Gran parte de tu desempeño físico depende de cuán preparada tengas tu mente. Cuando una de ellas se desequilibra, te desequilibra todo.

Tu trabajo mental no solo pasa por recibir un consejo profesional adecuado y especializado (un psicólogo, y de preferencia deportivo, es recomendable), sino porque también te tomes el tiempo necesario para ir ejercitando tu mente a través de la neuroprogramación o la meditación. Algunas personas preferirán confiar en el poder de la oración, lo que también te permite proyectarte a un plano espiritual: hazlo porque también funciona.

La lectura o hacer otros pasatiempos productivos también ayudarán a que no solo cultives tu mente sino que adquieras nuevos conocimientos que puedes incorporar a la práctica de tu deporte o disciplina. Finalmente, no solo se trata de ser hábil sino sabio.

Si te estresas, pierdes
Como resultado de lo anterior, aprende a detectar cuando tu nivel de tensión aumenta tanto que no solo te afecta mentalmente, también físicamente. Y si te afecta físicamente, tu rendimiento podría decaer. Sin embargo, aprende a trabajar bajo presión. Por éso, los propios deportistas de mayor experiencia aconsejan que te dediques al deporte que más te gusta para que puedas procesar esos niveles de tensión en forma positiva, evitando que te desanimes, lo que sería fatal.



Ríe, canta, baila. Haz algo que te saque de la zona de estrés, que despeje tu mente, de tal forma que te sea fácil retomar la concentración cuando sea necesario. Y aprende que tus tiempos de descanso son para el descanso.

Tu opinión importa... ¡e inspira!
Todo lo que aprendes en tu proceso de entrenamiento, competición, y en general todo lo que rodea a tu vida de deportista puede ser una interesante lección de vida que vaya más allá de lo deportivo. No pierdas la oportunidad de compartir esos aprendizajes con la gente, en especial las nuevas generaciones, las que siempre están buscando un modelo a seguir.

Del mismo modo, te recordamos no perder la oportunidad de usar los medios de comunicación para compartir esos saberes. Aunque éstos podrían estar interesados en el número de medallas o tu próximo evento deportivo, no temas agregar a tus declaraciones algo nuevo que genere titulares destacados. Si tienes dudas al respecto, contáctanos para aconsejarte.

Si te identificas con alguna causa social, no dudes en destinarle tiempo y prestar tu imagen, incorporando tu experiencia como deportista para lograr que más gente adopte actitudes positivas. Desde el lavado correcto de las manos hasta las campañas contra el hostigamiento y la discriminación, siempre hay una causa esperando por ti para darle fuerza.

martes, 21 de febrero de 2017

Financiando tu carrera deportiva

11 consejos para moverse dentro del público, los medios y los auspiciadores.
Por Equipo ChulucanasGym

Un buen o una buena deportista no solo tiene un rendimiento óptimo. Casi de inmediato adquiere reconocimiento público ya sea por sus logros, su forma de ser, o una combinación de ambas; y éso es clave a la hora de atraer financiamiento para tu carrera.

Si bien muchos y muchas se preparan para derrotar sus propios límites físicos y mentales con tal de lograr la excelencia (lo que consiguen la mayor parte de veces), sufren grandes derrotas cuando manejan su imagen pública. La explicación no es ningún secreto: casi nadie te prepara para que te manejes a nivel de la gente.


En una época de abundante información, restarte de la discusión pública es cometer suicidio, especialmente si estás comenzando tu carrera, por una simple razón: si nadie sabe que existes, nadie te tomará en cuenta.


Una de las dificultades que más atraviesan la mayoría de deportistas en el Perú es financiar sus entrenamientos, viajes y competiciones. Y la dificultad aumenta mientras menos popular sea tu deportte o disciplina, no importa cuántas medallas recibas: si se necesita atraer auspicios, hay que hacerse público.


Al igual que la forma cómo practicas tu deporte, abrirse paso en medio de la llamada 'sociedad de la información' necesita aprenderse bien cada movimiento, repetirlo con diligencia hasta perfeccionarlo y saber en qué momento emplearlo. en otras palabras, requieres una estrategia, una guía adecuada y un sistema que te permita medir cuánto estás avanzando o rretrocediendo.


A continuación, algunos consejos prácticos para que tu lucha por un auspicio y el reconocimiento público sean tan victoriosos como tus podios y medallas.


1. Usa tus redes sociales con inteligencia:
El primer lugar en el que un potencial auspiciador va a buscarte es en tus cuentas de redes sociales. Por lo general querrá saber cuánta gente te sigue, cómo estás anunciando tus logros, qué te están respondiendo  y cómo te estás destacando de otras personas en tu mismo deporte o misma disciplina.

Piensa dos veces antes de publicar algo. Pregúntate qué efecto podría crear no solo en quienes te siguen sino en quienes podrían auspiciarte. 


Si tienes dudas sobre qué, cómo y cuándo publicar, pregunta a un profesional de confianza (nuestra publicación matriz te puede ofrecer consejería gratuita vía Facebook).


Nunca descuides detalles técnicos como la calidad de una foto o un video, o la ortografía en tus textos: todo comienza a venderse por los ojos.


¡Ah! Y jamás de los jamases publiques algo con la cabeza caliente. Es posible que luego tengas que arrepentirte o hasta pedir disculpas por algún exabrupto o exageración.


 
2. Se original
Si en medio de las manzanas rojas hay una verde, ¿a dónde crees que se dirigirá la mirada de quien las compra? Del mismo modo, no importa que hayan cien personas practicando tu deporte o disciplina, esfuérzate por no parecerte a nadie, encuentra tu propia identidad, desarróllala y muéstrala. 

Es preferible que te imiten a que imites.
 "No perder tu esencia es clave para construir tu propio camino a la meta que quieras alcanzar", recomienda el psicólogo Bryan Luzuriaga, en Piura.

La originalidad puede tener diferentes variantes, pero en tu caso apuesta por ser un referente positivo dentro de tu deporte o disciplina. Que tu nombre sea una marca de excelencia, personalidad y trascendencia a tu favor y a favor de lo que haces.


No pretendas ser quien no eres; se tú mismo. Esto no descarta que vayas eliminando ciertos defectos y potenciando tus ventajas.

Si aún tienes dudas al respecto, tus amigos y amigas de verdad (quienes te dicen las cosas buenas y malas sin anestesia) podrían aconsejarte y ayudarte, o también un especialista en salud mental puede ser de gran ayuda.

3. Ganarás más siendo honesto
Una de las cosas más estúpidas que hace una persona en público y para el público es mentir. En una época en que es más fácil contrastar todo lo que digas, basta una sola mentira para traerse abajo toda tu carrera, y hasta ganarte serios problemas con la ley, como ha pasado con decenas de deportistas.

Sé lo que realmente eres, ni menos, ni más; lo jjusto. Y eso justo es lo que debes proyectar a todo el mundo.


Actualiza siempre tu currículum deportivo y procura que los datos que registras se puedan comprobar. Si no es posible comprobarlo, no lo pongas. Algunos profesionales pueden ayudarte personalizadamente a organizar tu información.


4. Huye de quienes te adulan... y también de quienes te denigran
Si bien el aliento nos llena de orgullo, el insulto puede herirnos psicológicamente. Lo ideal es estar al margen, o por lo menos mantener el equilibrio.

Te feliciten o te manden a rodar, siempre agradece y sigue con tu vida. Jamás entres en la pelea ni dejes que te traten como guiñapo; pero, cuando la circunstancia lo amerite, no dejes de disfrutar el gozo de un triunfo sin despegar tus pies del suelo.


Nunca dejes que la sonrisa abandone tu rostro. es un arma letal contra el desaliento y es un antídoto contra la vanagloria.


 
5. Mantente en tu carril; el resto que se ocupe del suyo
Aunque tu carrera deportiva sí es objeto de opinión, así como lo es la carrera de las personas que sigues, conoces, o con las que compites, procura que tu opinión se quede en términos como "me pareció bien", "me pareció mal", "creo que podría mejorarse" o "a a seguir esforzándonos".

Por nada del mundo se te ocurra usar tu derecho de opinión para hablar pestes de las otras personas. Aunque eso pone los reflectores sobre ti (y te da publicidad), automáticamente también te pone una etiqueta de 'desconfiable'.


"es importante tener tolerancia a la frustración ya que estarás en boca de quienes quieran criticar lo bien o mal que haces ", recuerda el psicólogo Bryan Luzuriaga.

Lo mal que te caiga otra persona o tus rencillas, guárdatelas bien adentro, o procésalas con un profesional en salud mental; pero nunca por nunca las expreses en público, o en todo caso dícelas personalmente pero con respeto.


"Si aprendemos a controlar nuestro temperamento, tendremos el sartén por el mango", aconseja el psicólogo Luzuriaga.

Si alguien habla pésimo de ti, no le respondas en los mismos términos y la misma vía. Usualmente hay otros mecanismos más efectivos, incluyendo el legal, que pueden poner las cosas en su sitio... y hasta generarte un ingreso extra.


6. Tú decides si quieres ser un símbolo sexual
Hacer deporte significa estar en forma, estar en forma significa llamar la atención del resto, llamar la atención del resto significa que te envidien, te admiren o te deseen. El alimentar o desanimar los deseos de la gente es algo que está bajo tu control, así que, aunque no te lo propongas, nunca subestimes tu propio potencial para convertirte en un símbolo sexual.

La mejor manera de ser el centro de la atención y sobrevivir sin problemas es tomártelo como la cosa más natural del mundo, sin tanto miedo que parezca que todas las personas te abruman, ni tanta vanidad que termines haciendo una caricatura de tu propia persona.


en la medida en que tengas una relación saludable y natural con tu propio cuerpo, lo de ser símbolo sexual va a pasar a segundo plano. Si tienes problemas con este tema, es bueno consultar a un o una especialista en salud mental para que te aconseje; pero esta imagen puede ayudarte mucho: tú eres quien esculpe tu propia obra de arte, y solo quienes alcanzan maestría pasan a la posteridad. No tengas miedo a trascender.


7. Desnúdate si quieres; pero ten cuidado con el impacto
Una de las consecuencias del consejo anterior es que tu desarrollo físico también puede merecerte ofertas para posar con poquísima o ninguna ropa. Y seamos directos y desterremos tabúes: muchos y muchas deportistas reciben propuestas de este tipo muchas veces.

¿éso es bueno o es malo? Respuesta: es relativo. ¿Por qué? Porque depende de ti, y solamente debería depender de ti, aceptar o no tales ofertas. 


Nadie más tiene derecho sobre tu cuerpo excepto tú, así que tú tienes también el control de un Sí o un No.


Si te niegas, no pasa nada, ni pierdes puntos (quizás dinero), ni se acaba el mundo.


Si aceptas, tienes que medir muy bien las consecuencias de tu decisión, no porque sea ilegal (si eres mayor de edad, no hay ningún problema), sino por la actitud y la respuesta que adoptarás cuando éso trascienda a la opinión pública. Y como la formación de las personas es diversa, vas a hallarte con gente que le dará lo mismo, otra que te felicitará y otra que se escandalizará. 


Algo que puede ayudarte en tu decisión es compartirlo con una persona de tu entera confianza (y de criterio amplio) con quien analizar tranquilamente lo positivo y lo negativo. La decisión final es tuya y te responsabilizas por ella.


Infórmate si tu federación tiene reglas escritas y claras que te prohíban hacer desnudos.


8. Si te prostituyes, el mayor riesgo lo corren tu salud y tu integridad
En lugares como Perú, donde es difícil vivir del deporte (a menos que seas futbolista profesional), la mayor parte de deportistas tienen que conseguirse un empleo para ganarse la vida y financiar su carrera. En algunos casos, quienes tienen espíritu emprendedor se crean sus propios puestos de trabajo y pueden combinarlo con su carrera de forma exitosa, incluso entrenando o instruyendo a más deportistas.

Quienes no encajan en  lo anterior o no tienen suficiente dinero podrían estarse prostituyendo para cumplir con sus propias finanzas; esto es, recibiendo pagos de cualquier tipo a cambio de tener relaciones sexuales con una o varias personas.


Al margen de las consideraciones morales, emplearse en esta actividad tiene ciertas implicancias legales: debes ser mayor de edad y debes seguir un estricto control médico porque te expones a infecciones de transmisión sexual e incluso el VIH/SIDA, condiciones que no son cubiertas por ningún seguro privado de salud.


Si estás financiando tu carrera ofreciendo sexo, deberías capacitarte en todos los procedimientos que previenen que tú o tu cliente puedan infectarse. Esta información la puedes pedir como una consejería gratuita y confidencial en todos los centros de salud públicos del país, en los que incluso pueden proporcionarte métodos de protección.


ten cuidado con quienes te ofrecen reclutarte en agencias o llevarte a otros lugares, o pagarte grandes sumas de dinero. Muchas veces podrías terminar siendo víctima de trata de personas, un delito que se persigue internacionalmente. Infórmate al respecto y no arriesgues tu carrera.


Deves estar consciente que si logras hacerte popular y te has dedicado a prostituírte, no va a faltar alguien que lo haga público o te lo saque en cara (que es lo mismo). Claro que éso es una evidente doble moral, pero también es lo que hay; entonces, si tienes las agallas de meterte en estas cosas también debes tener la actitud suficiente para pararte y saber responder ante los cuestionamientos por muy duros que sean.


Si no tienes disponibilidad a soportar el qué dirán, lo mejor será que a la primera oferta digas un No redondo. Y No es No.



9. Nada de palabra; todo por escrito
¿En qué se diferencia un ofrecimiento de auspicio de un ofrecimiento formal de auspicio? en que el primero siempre se dice pero nunca se cumple y no hay manera de exigirlo más allá del terreno amistoso, porque a las palabras se las lleva el viento; lo segundo usualmente consiste en una oferta por escrito, sea en papel o en electrónico, dirigida a ti y donde se detalla qué se exige de ti y qué recibes a cambio.

A las primeras diles "gracias"; las segundas exigen que te tomes un tiempo para leerlas, estudiarlas, e incluso hacer una contraoferta también por escrito de tal modo que pases a algo llamado negociación. 


Ojo que este juego consiste en saber ganar y ceder, y no siempre te sale bien a la primera. Entonces, lo mejor será que tus primeros ejercicios de negociación los hagas bajo asesoría profesional de confianza, y los abogados son perfectos en este punto. 


Sí, quizás tengas que invertir en tu abogado, pero míralo de este modo: será mas caro en el futuro cuando descubras que lo que te vendieron como beneficio mas bien te perjudica.


Archiva todas las ofertas que recibas, las contraofertas que hagas, los contratos que celebres (incluso sus borradores), recibos de pago... en fin todo documento que pruebe una negociación.


También al inicio vas a tener que dedicarte a tu propia contabilidad: tendrás que registrar todo dinero que recibas y justificar la forma cómo lo administras o usas, no importa que nadie te esté exigiendo las cuentas. Sirve para tu control. 


Y si el dinero que recibes proviene de una donación, auspicio o premio, ese control podría ahorrarte muchos problemas en el futuro si acaso se descubre que la fuente de financiamiento no es lícita.


Sí, es tedioso, pero es una disciplina en la que también debes ejercitarte.


10. Usa los medios de comunicación a tu favor
ésta es la parte graciosa de todo deportista que busca reconocimiento para conseguir auspicios: suele huir de los medios de comunicación. ¿Y qué entidades crees que pueden acercarte al público, darte cierta popularidad y llegar a quienes pueden financiar tu carrera?

Cuando veas un micrófono, una cámara o una grabadora, no huyas, acércate, preséntate, di qué te destaca, responde con claridad y serenidad, trata de identificar dónde está tu carisma, conecta con el público.... ¡ah! Y ten tu celular prendido y cargado por si alguien te llame para apoyarte o auspiciarte.


Ármate de proactividad y no esperes a que el medio te descubra. Tócale la puerta con toda confianza. eso sí, a los medios nos encantan las historias que llamen la atención, así que sin olvidar todo lo anterior, ordena tus ideas para que cuando cuentes la tuya, ningún editor o periodista se resista a publicar.


Modestia aparte, en ChulucanasGym buscamos historias como la tuya, te orientamos sobre cómo darle más atractivo y te publicamos para que el mundo sepa que existes. eventualmente podemos contactarte con amigos y amigas en otros medios que sabemos querrán cubrirte también.


Aprende a cultivar este tipo de relación profesional ya que en tanto el medio sea creíble, te hace creíble.


Si consigues una publicación, hazle toda la publicidad que puedas usando tus redes sociales y archiva todos los materiales en un dossier o álbum con el que toques las puertas de los auspiciadores. Como éstos suelen trabajar como anunciantes en los medios, la posibilidad de contrastar la veracidad de los datos es inmediata.


En algunos casos, si quieres invertir algo más, apuesta por los llamados 'books', que suelen ser asesorados y producidos por las agencias de publicidad.


11. Nunca te deshagas de la humildad
Si alguien te aconsejó alguna vez de que para hacerte la persona más importante debes servir a todo el mundo, hazle caso. 

Cuanto más escales, más afirma tus pies sobre la tierra, nunca olvides cómo iniciaste, gracias a quiénes fuíste avanzando, qué esfuerzos y sacrificios debiste pasar y hasta que´errores y aciertos tuviste.


Da gracias por lo bueno y lo malo que tienes, y siempre que te lo pidan, comparte tu experiencia con otras personas: ¡no sabes cuántas pueden inspirarse con tu ejemplo y mejorar sus vidas! ¡Incluso hasta podrían salvarlas gracias a ti! ¿Te das cuenta?


Si tienes tiempo, devuelve un poco de lo que ganes a alguna entidad que esté trabajando por resolver un problema social, y no te conformes con donar dinero o materiales, sino que anímate a participar activamente en la solución de esas problemáticas.


No esperes a que la vida te golpee para entender por qué debes conectarte con la humanidad. Si tú puedes dar el primer paso, adelante. ¿Publicarlo? Analízalo cuidadosamente. Si eso ayuda a que un problema se resuelva, es una opción a considerar. 


Para información más específica o ponerte en contacto con nuestro equipo, escríbenos por correo electrónico a chulucanasgym@gmail.com