miércoles, 15 de enero de 2020
Cómo triunfar a pesar de las dificultades
miércoles, 10 de abril de 2024
¿qué influye en tu capacidad para enfocarte?
Dar tus primeros pasos firmes en el fisicoculturismo depende de ti y de tu entorno.
Fotos y videos proporcionados por Once Tr.
Cuando Once Tr tenía 17 años de edad, le tocó pasar una de sus primeras pruebas de fuego en el fisicoculturismo. Concursó en la categoría juveniles a nivel de toda la provincia de Talara (Piura, Perú). “Era el más joven de todos ese día”, recuerda. Lo hizo muy bien: quedó en segundo lugar.
“Mis papás y mi tío me
motivaron para que lo haga y así ir agarrando experiencia”. Solo para el
registro, el tío al que se refiere Once es el fisicoculturista
profesional y campeón sudamericano José Escobar.
Un año antes, a los 16,
había comenzado su entrenamiento en esta disciplina, pero ya traía la
experiencia de las otras disciplinas que había practicado antes; el muay thai entre ellas. “Porque antes no me gustaba
mucho el mundo del fitness,pero de la nada empecé a entrenar y me quedé en
esto”, afirma.
Al momento de publicar
esta entrada, Once Tr tiene 19 años de edad, 170 cm de estatura y 77 kilos de
peso. Está enfocado plenamente en el fisicoculturismo y ha comenzado a trabajar
como entrenador y entrenador personal en el Seco’s
Gym, el gimnasio que sus padres tienen en Los Órganos, una de las
ciudades del circuito de playas de Talara, al norte del Perú.
“Es parte del proceso”
Sus días de lunes a
sábado comienzan a las 7:00 de la mañana. Su primera tarea es entrenar a otras personas. Las tardes están
dedicadas a que él entrene su propio cuerpo.
Después de las 10:00 de la noche, Once ya está en su cama.
“Es difícil ya que
estar tanto tiempo metido en un solo lugar es estresante,pero es por un
propósito, así que yo lo veo como parte del proceso”. Eso no significa que deje
de distraerse en sus ratos libres: “Me gusta salir a comer con amigos,ir a
la playa o jugar videojuegos a veces”.
Y cuando tienes 19 años
de edad, los amigos muchas veces te tientan a que saques los pies del plato
alguna vez. Es ahí donde entra tu fuerza de voluntad: “Si no tengo tiempo pues
digo que no puedo O si es algo que no me gusta les digo que no me gusta o por
ahora no”.
La motivación viene de casa
Once Tr entrena como fisicoculturista,
en sus propias palabras, porque le gusta; pero ese gusto ha sido influido por
un papá fisicoculturista y una mamá que se involucró en el fitness por motivación del papá de Once, Rigoberto
Paredes El Seco. Aunque no es una regla general, ¿no sería lógico
que si tus dos papás son deportistas termines siendo deportista?
Claro que al inicio
Once no quería saber nada con el fisicoculturismo, a pesar de la insistencia de
sus progenitores: “me acuerdo que un día yo les dije que cuando me matriculen
en una academia de artes marciales, ese día entro al gym" . el deseo fue
concedido, pero Once también tenía que cumplir su parte del trato: “Ese día
entré al gym sin saber que me quedaría en esto”.
El apoyo de sus padres
ha sido total; en retribución, Once los apoya trabajando en el gimnasio. Y ese apoyo se extiende a lo que ya es su
carrera deportiva.
Ser firme
Al respecto, sus amigos
piensan que Once se ha sacado algo así como la lotería: “Dicen que tengo suerte
de tener unos papás así porque parece que me dan todo, pero no es así; simplemente
vivo tranquilo y ya”.
Once sostiene que debes
ser firme en lo que quieres. En su caso, lo tiene más que claro: “Seguir en lo
mío,porque cuando se te mete algo en la cabeza no debes dejar que nadie te
impida hacer eso que quieres “.
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domingo, 4 de diciembre de 2022
¿Qué es realmente un gymbro?
entre la admiración, la curiosidad o la incomprensión, aquí te orientamos sobre lo bueno o lo malo de serlo.
Si eres una de esas personas que se pasa todos sus ratos libres entrenando o permaneciendo en el gimnasio, si estás al día con los suplementos, si pagas puntualmente tu membresía, si estás vigilando al milímetro lo que comes(lo que incluye cuánto, cómo, cuándo y por qué), si te has vuelto experto en descifrar las tablas de datos nutricionales… en fin, si tu vida personal y social gira en torno al gimnasio, quizás seas un gymbro (del inglés gym brother o hermano del gimnasio).
Por
extensión, al menos en Perú, se denominan gymbros a esos compañeros de entrenamiento con quienes se comparte
el mismo exacto estilo de vida en el mismo exacto lugar, al punto que la
relación iniciada en el gimnasio puede trascender a otras esferas de tu vida.
“Por lo
general, los gymbros comienzan compartiendo la misma máquina, y pronto
cuadran toda su vida para entrenar el mismo grupo muscular, usar el mismo
suplemento, y hasta llegar al punto que si uno se cambia de gimnasio, el otro
lo sigue”, nos cuenta un entrenador.
Cuándo sí, cuándo no
Los gymbros
pueden transformarse en verdaderas comunidades, las gymfrats (del inglés
gym fraternity o fraternidad de gimnasio). Para la gente que no
pertenece al mundo del fitness, esto les puede causar curiosidad y hasta
motivo de burla (hay muchos memes al respecto), pero para varios entrenadores
profesionales, toparse con gymbros es cosa seria porque pueden ser
capaces de mover clientela a favor o en contra, dependiendo de la
experiencia que tengan en el gimnasio.
“Todos
quienes ahora somos entrenadores en algún momento comenzamos siendo gymbros”,
nos agregan.
También
hay quienes utilizan el término para enmascarar una relación romántica o sexual
que se inició en las salas del gimnasio. En principio, no es malo enamorarte de
tu gymbro, pero sería bueno no usarlo como eufemismo para evitar decir compañero
sentimental o pareja sexual, especialmente si vas a una consulta
médica por algún problemita de salud íntima: los médicos no son tontos, aunque tú creas que sí.
Beneficios y perjuicios
¿Es
bueno o malo ser un gymbro, fitness freak (loco del fitness)
o gymrat (rata de gimnasio)? Como solemos decir aquí, depende de
la situación.
- Positivo: Tu tiempo está mejor organizado
tanto que tu calidad de vida mejora notablemente respecto del promedio.
- Negativo: Llegas al punto en que
estás en el gimnasio por el puro gusto de estar allí, creyendo que no serás
feliz en alguna otra parte.
- Positivo: Tu otro gymbro se
convierte en tu principal motivador para nunca abandonar el entrenamiento, tanto
que las metodologías tipo sparring les funcionan de maravillas.
- Negativo: Ir al gimnasio depende
de que tu gymbro vaya; si no va, no vas. En otras palabras, anulas tu
proactividad.
- Positivo: No eres fácilmente
seducible por la publicidad cuando se trata de presentarte algún producto nuevo.
- Negativo: La euforia te invade y
te conviertes en comprador compulsivo de cuánto suplemento, aparato, prenda, método o ‘receta milagrosa’ se anuncie.
- Positivo: Tu gymfrat no
solo está en las buenas; también está en las malas, y especialmente en las
peores.
- Negativo: Creer que tu gymfrat
es todo el círculo social al que puedes aspirar.
- Positivo: Tu gymbro siempre
te animará a conquistar un nuevo logro.
- Negativo: Tu gymbro usa su
influencia para inducirte conductas opuestas al deporte.
A tener en cuenta…
Dicho
esto, ser un gymbro no tiene nada de malo siempre que sepas tenerlo a
raya en el gimnasio, o si de pronto se convierte en un gran apoyo físico y
apoyo emocional; pero si comienza a invadir tus otras dimensiones, preocúpate.
Quizás necesites ayuda profesional para ver qué te está pasando.
Finalmente,
no confundir un gymbro con un gympro, que es la persona que
entrena a conciencia en un gimnasio porque vive de su cuerpo, ya sea para una
competición o porque tiene una carrera en la que el físico es clave (modelos, artistas, agentes de
seguridad, rescatistas). De hecho, un gympro sabe que debe darle la
dedicación necesaria al entrenamiento, pero también es consciente que debe
guardar un equilibrio físico,mental o
social.
¿te gustaría compartirnos tu historia como un gymbro? Cuéntanos en nuestra cuenta de Twitter o en chulucanasgym@gmail.com. A lo mejor vale la pena publicarse.






