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miércoles, 10 de abril de 2024

¿qué influye en tu capacidad para enfocarte?

Dar tus primeros pasos firmes en el fisicoculturismo depende de ti y de tu entorno.

 



Fotos y videos proporcionados por Once Tr.

 


 

Cuando Once Tr tenía 17 años de edad, le tocó pasar una de sus primeras pruebas de fuego en el fisicoculturismo. Concursó en la categoría juveniles a nivel de toda la provincia de Talara (Piura, Perú). “Era el más joven de todos ese día”, recuerda. Lo hizo muy bien: quedó en segundo lugar.

 

“Mis papás y mi tío me motivaron para que lo haga y así ir agarrando experiencia”. Solo para el registro, el tío al que se refiere Once es el fisicoculturista profesional y campeón sudamericano José Escobar.

 

Un año antes, a los 16, había comenzado su entrenamiento en esta disciplina, pero ya traía la experiencia de las otras disciplinas que había practicado antes; el muay thai entre ellas. “Porque antes no me gustaba mucho el mundo del fitness,pero de la nada empecé a entrenar y me quedé en esto”, afirma.

 

Al momento de publicar esta entrada, Once Tr tiene 19 años de edad, 170 cm de estatura y 77 kilos de peso. Está enfocado plenamente en el fisicoculturismo y ha comenzado a trabajar como entrenador y entrenador personal en el Seco’s Gym, el gimnasio que sus padres tienen en Los Órganos, una de las ciudades del circuito de playas de Talara, al norte del Perú.

 



“Es parte del proceso”

Sus días de lunes a sábado comienzan a las 7:00 de la mañana. Su primera tarea es entrenar a otras personas. Las tardes están dedicadas a que él entrene su propio cuerpo.  Después de las 10:00 de la noche, Once ya está en su cama.

 

“Es difícil ya que estar tanto tiempo metido en un solo lugar es estresante,pero es por un propósito, así que yo lo veo como parte del proceso”. Eso no significa que deje de distraerse en sus ratos libres: “Me gusta salir a comer con amigos,ir a la playa o jugar videojuegos a veces”.

 

Y cuando tienes 19 años de edad, los amigos muchas veces te tientan a que saques los pies del plato alguna vez. Es ahí donde entra tu fuerza de voluntad: “Si no tengo tiempo pues digo que no puedo O si es algo que no me gusta les digo que no me gusta o por ahora no”.

 



La motivación viene de casa

Once Tr entrena como fisicoculturista, en sus propias palabras, porque le gusta; pero ese gusto ha sido influido por un papá fisicoculturista y una mamá que se involucró en el fitness por motivación del papá de Once, Rigoberto Paredes El Seco. Aunque no es una regla general, ¿no sería lógico que si tus dos papás son deportistas termines siendo deportista?

 

Claro que al inicio Once no quería saber nada con el fisicoculturismo, a pesar de la insistencia de sus progenitores: “me acuerdo que un día yo les dije que cuando me matriculen en una academia de artes marciales, ese día entro al gym" . el deseo fue concedido, pero Once también tenía que cumplir su parte del trato: “Ese día entré al gym sin saber que me quedaría en esto”.

 

El apoyo de sus padres ha sido total; en retribución, Once los apoya trabajando en el gimnasio. Y ese apoyo se extiende a lo que ya es su carrera deportiva.

 



Ser firme

Al respecto, sus amigos piensan que Once se ha sacado algo así como la lotería: “Dicen que tengo suerte de tener unos papás así porque parece que me dan todo, pero no es así; simplemente vivo tranquilo y ya”.

 

Once sostiene que debes ser firme en lo que quieres. En su caso, lo tiene más que claro: “Seguir en lo mío,porque cuando se te mete algo en la cabeza no debes dejar que nadie te impida hacer eso que quieres “.

 

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martes, 12 de diciembre de 2023

Las siete grandes pruebas de Freddy Pozo

Este atleta revela qué lo hizo sostener una carrera deportiva a pesar de los obstáculos.

 

 

Todas las fotografías del archivo de Freddy Pozo.

 

Freddy Daniel Pozo Guerrero nació en la Ciudad de Piura, Perú, el 7 de octubre de 1982. Cuando todavía estudiaba en el colegio san Miguel de esta ciudad, debutó como atleta en los Juegos escolares de 1994. Por su talento, fue reclutado dentro de los llamados Polos de desarrollo promovidos por entrenadores cubanos.

 







en 1997, clasificó a un torneo a nivel del norte peruano, y ese mismo año logró un cupo para otro de alcance nacional.

 

A partir de 1999, comenzó a entrenar con José Bonilla Cortez. Para el año siguiente,  ganó las maratones de Ciudad de Piura, de Trujillo (ambas en Perú), y de Macará (Ecuador). Sus logros como deportista calificado le permitieron ingreso directo a una universidad en Trujillo, en 2001, donde destacó en las pruebas pedestres de 5K  y 10K, mientras que en pista obtuvo lugares destacados en las pruebas de 800 metros y 1500 metros.

 

Cuando su carrera deportiva iba en ascenso, llegó la primera dificultad. Una lesión lo obligó a detenerlo todo. Le quitaron la beca.

 

Tuvo que regresar a Piura donde ingresó a otra universidad. El cuerpo pareció responderle de nuevo al punto que fue campeón universitario de atletismo entre 2005 y 2007. Uno de sus mayores logros fue ganar en Cuenca (Ecuador) dentro de su categoría: acumuló 71,5 km en 6 horas.

 

A pesar que ese año se colocó como el Mejor Piurano en la Media Maratón de Piura, en 2008 decidió dejar el deporte y concentrarse en sus estudios. Enfrentaba su segunda gran dificultad. Buscó auspicios, pero nadie se los otorgó: “el deporte no es rentable porque tienes que entrenar seis horas diarias”, cuenta, y aparte del tiempo, hay que invertir en alimentación y suplementos. El dinero era lo que faltaba.

 

Esta decisión le acarreó una tercera dificultad. Freddy mide 1 m 66 cm. En 2008 pesaba 56 kg. Frenar de golpe lo hizo aumentar paulatinamente 40 kg.

 

Una cuarta dificultad lo regresó al atletismo aunque no a nivel competitivo. Su madre fue diagnosticada con cáncer, en 2016. Inicialmente ella lo sobrevivió, y parte del tratamiento fue la actividad física. Freddy se convirtió en su entrenador.

 

Junto a su madre vivió una quinta dificultad. Una aparente negligencia médica provocó que ella falleciera en 2019.

 

Freddy se refugió en el deporte. Por las mañanas salía a correr y por las noches iba al gimnasio donde se inició en una disciplina olímpica: el levantamiento de potencia, muy diferente al fisicoculturismo, porque mientras en el primero se busca sostener un peso en el aire la mayor parte del tiempo con la menor cantidad de impulsos, en el segundo básicamente se modelan los músculos.

 







“Mucha gente me recordaba por mi época de deportista,” comenta Freddy.

 

Fue cuando llegó la sexta dificultad. Alguien usó un pesticida para envenenar a un colega suyo. Por alguna razón, Freddy resultó envenenado. Su sistema nervioso central fue atacado provocándole una parálisis temporal que con los años se ha convertido en una fibromialgia, definida por la Clínica Mayo como “dolor y sensibilidad muscular generalizada”.

 

En el caso de Freddy, le quitó flexibilidad. Como las fisioterapias le costaban muy caro, él tuvo que aprender a practicárselas. Hasta abrió un centro especializado, pero lo debió cerrar debido a la pandemia de la Covid-19. He aquí la séptima dificultad.

 

Durante el encierro, estudió balonmano y voleibol, de los que se graduó como técnico. Lo interesante es que nunca en su vida los había practicado. “soy un poco autodidacta”, afirma. “Lo que he aprendido es por mi propia cuenta”.

 

A la fecha, Freddy Pozo entrena a equipos de balonmano en las categorías sub13 y sub17, pesa 75 kg, y cree que el deporte lo ayudó a superar cada dificultad; incluso lo ha rejuvenecido: “El entrenamiento y el estilo de vida me hacen ver como un chico de 27 años”, asegura.

 







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lunes, 9 de enero de 2023

¿Qué hago ahora que ya no puedo jugar fútbol?

Cuando una lesión pone fin a tu carrera deportiva, no necesariamente significa que sea el fin de tu vida laboral.

 







Las fotos han sido proporcionadas por Martín Castañeda, quien también es el modelo. Para contactarlo, revisa la historia aquí abajo.

 

Martín Castañeda (48) está buscando trabajo como entrenador personal, guardaespaldas y chofer. Debido a la crisis económica existente en Perú, este ex futbolista profesional decidió abrir su abanico laboral y contarnos su historia con la esperanza de que alguien pueda contratarlo: “el trabajo dignifica al hombre”, afirma.

 

Castañeda es natural de Sullana, Perú; comenzó una productiva carrera en el fútbol en 1994 cuando tenía 18 años de edad. Se mantuvo activo hasta 2010, cuando tenía 36 años de edad, momento en que se vio forzado a retirarse debido a una lesión en los meniscos de la rodilla.

 

¿Cómo lidió con la lesión tras 16 años corriendo tras un balón, que incluyó un fichaje por Alianza Atlético, el emblemático equipo de fútbol profesional de Sullana? “Lo tomé de lo más tranquilo porque justo estaba terminando mi carrera”, dice.

 







Qué hizo bien

Cuando te enfrentes a una situación parecida en que tuviste una carrera destacada en el deporte en general, y alguna circunstancia te obliga a parar, tus opciones siempre serán pensar que ya es el fin, o reinventarte sin dejar de hacer lo que te gusta hacer o añadiendo otras habilidades que ya tenías pero que no eran necesarias desplegar en su momento.

 

Si crees que ya es el fin, entra aquí para leer más consejos.

 

Si has optado por reinventarte, el plan que decidió Martín Castañeda puede servirte como una referencia.

 

  1. Prende tu reflector: Ser un deportista competitivo siempre va a poner la luz encima de ti; pero, cuando sales de circulación, ese reflector se va a apagar para que otros nuevos talentos ocupen el lugar que tú ocupabas. Es ley de vida y no puedes hacer mucho en contra de eso… o quizás sí. Vuelve a prender ese reflector pero esta vez cargando con todo tu legado bajo el brazo y una buena historia que contar basada en tus logros y experiencias.
  2. Hazte tendencia: Las redes sociales permiten que cualquier deportista retirado siga manteniéndose vigente si es que uno sabe cómo cultivar una relación cercana y cálida con su comunidad de seguidores. ¿y si no tienes ninguna? Haz lo que hizo Martín: acércate a algún especialista que haya seguido tu ccarrera y que tenga la habilidad de mantener tu vigencia, de tal modo que, aunque ya no estés en actividad, sí estarás en la mente activa de todas las personas. Se llama: mercadeo.
  3. Abre tu abanico: Ésta es una etapa de tu vida en que ya no tienes que concentrar todo tu tiempo a una sola actividad, sino que puedes agregarle otras más en las que te hayas preparado o sobre las que tengas experiencia comprobada. Si no lo tienes claro, haz como hizo Martín: se sentó a conversar con uno de nuestros productores, comenzó a reflexionar sobre sí mismo y sus talentos, y en el proceso pudo definir que podría ser un excelente entrenador personal, un hábil agente de seguridad o un diestro chofer. Tú también explora esas cosas que haces bien y que pueden convertirse en una forma de ganarte la vida, incluyendo tus habilidades deportivas. Todo suma.

 







Qué debe hacer ahora

Una ventaja comparativa de Martín Castañeda es que se acercó a ChulucanasGym y contó su historia. Eso va a darle exposición internacional y es una buena jugada porque las personas que vengan hacia el norte del Perú, van a contactarlo directamente para tomar alguno de los servicios que proporciona. Más adelante te dejamos sus contactos.

 

De hecho que este artículo es un gran paso pero no es suficiente, así que lo que viene a continuación cuenta tanto como lo que hizo hasta aquí:

 

  1. Familiarízate con la tecnología: Tus cuentas de redes sociales te dan exposición pero también deben permitirte hablar directamente con las personas que van a tomar tus servicios, y eso significa que tú debes desarrollar habilidades para que ese contacto se haga en un entorno amable y amigable. Si logras que ese contacto te hable mediante alguna aplicación de chat, es punto extra. Eso sí, nunca pierdas la paciencia y recuerda que las sonrisas son gratis de dar pero terminan pagándote jugosas recompensas en el momento menos pensado.
  2. Da un excelente servicio:  sobra decir que si logras cerrar trato, te esmeres para que la experiencia trabajando con la persona que te contrata sea satisfactoria en todos los sentidos, desde el momento en que ambos se saludan hasta el momento en que se despiden, y que eso inicie una relación de largo plazo. No presiones a que la gente te contrate o te siga contratando, deja que las cosas fluyan naturalmente; un usuario que siente tener el control de la situación suele convertirse en un usuario satisfecho, y eso significa que puede recomendarte a su lista de contactos, lo que será mucha mejor publicidad que la mejor foto, el mejor video o el texto mejor escrito.
  3. No dejes que te echen de menos: ¿Recuerdas lo de no dejarte apagar el reflector que te recomendamos al inicio? El hecho que hayas enganchado con alguien no significa que puedes cantar victoria; al contrario, significa que debes cultivar una relación en la que cada cierto tiempo te hagas notar. ¿Cómo? Busca fechas especiales (cumpleaños, festividades) para enviar un saludo y recordar que siempre estás disponible. O a veces, entablar una buena conversación preguntando por el ánimo de ese usuario suele venir bien, especialmente en esos momentos en que parece que el estrés está a punto de devorarnos. Y nunca presiones, deja que todo fluya con naturalidad.

 

Agradecemos a Martín por la confianza y esperamos que estos consejos le sirvan tanto a él como a ti. Si quieres contactarlo, visita su perfil de Facebook y WhatsApp.

 

Si quieres compartirnos tu historia o aprender más cosas sobre este tema, contáctanos por Twitter, WhatsApp o escríbenos a chulucanasgym@gmail.com