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lunes, 13 de mayo de 2019

Así puedes controlar si tu cuerpo mejora o no



Todas las personas que vamos a un gimnasio o realizamos cualquier tipo de entrenamiento estamos pendientes de nuestros progresos. ¿Hemos superado algo que antes no podíamos superar, estamos en el mismo estado cuando comenzamos o, en el peor de los escenarios, ni siquiera estamos cerca de donde hemos comenzado?


El problema de medir nuestros progresos es cuánta objetividad ponemos a nuestra apreciación. En ese sentido, el primer error que solemos cometer es confiar en la simple vista, en lo que vemos en el espejo, y casi siempre el diagnóstico que obtenemos es engañoso; por lo mismo, el pronóstico que establecemos tiende a ser equivocado.


¿Hay alguna forma objetiva de controlar nuestro progreso? Sí, la hay. La antropometría es la disciplina que nos ayuda a tener información ajustada a la realidad sobre la que podemos realizar nuestros análisis y plantear nuestras estrategias para mejorar o corregir nuestro desarrollo físico. Esta información debe ser clave para ti y tu instructor a la hora de definir si es necesario ajustar la rutina de entrenamiento, la dieta, el estilo de vida en general, o todo en su conjunto.


A continuación te presentamos esos indicadores clave que tú puedes controlar desde tu casa, incluso, y que te darán esa visión objetiva sobre lo que está pasando a tu cuerpo. Ojo que los datos que obtengas no pueden ser tomados de forma aislada sino en conjunto; de ese modo, las conclusiones a las que llegues y los planes de acción que tomes serán mucho más precisos que actuar por simple suposición o adivinanza.


Estatura
Esta medida es básica puesto que sirve para hacer cálculos de otras medidas corporales como las absolutas, los índices y los porcentajes, de los que hablaremos más adelante. Puedes usar un tallímetro, que es la herramienta especializada en medir tu estatura, aunque también puedes tomarte el trabajo de pegar una cinta métrica en la pared o pintar una escala numérica en centímetros (o pies y pulgadas en los Estados Unidos) tomando como punto cero al nivel del suelo.


A continuación, quítate tus zapatos, yérguete naturalmente y pega tu cuerpo a la columna del tallímetro o la pared. Sobre los 20 años de edad, para ambos sexos, la estatura es invariable al menos hasta la senectud cuando puede reducirse debido a que perderás tejido óseo y muscular.


Peso corporal (PC)
Es un primer indicador de progreso, pero por sí solo es insuficiente ya que solo nos dirá si hemos aumentado o hemos disminuido respecto de la última medición. Sin embargo, ofrece primeras pistas.


La forma de tomártelo es tan sencilla como subir a la balanza y esperar la lectura en kilogramos y gramos (en los Estados Unidos, en libras y onzas). En lo que sí hay que tener cuidado es cómo te tomas el peso: siempre tienes que descalzarte y subir al aparato; por tu ropa no te preocupes (siempre que sea deportiva) ya que el incremento que añade es irrelevante, a menos que seas atleta o fisicoculturista profesional o de competencia, y sí será necesario que te quites casi toda o toda la ropa para tener el dato correcto. Por supuesto que esto dependerá de cuánta privacidad haya en el lugar y cuánto confíes en quien pudiera estar contigo.


Las básculas de baño no suelen ser tan precisas como las balanzas clínicas que deberían existir en todo buen gimnasio. Algunos aparatos electrónicos solo son confiables en la medida en que el fabricante así lo advierta; entonces, lee bien las instrucciones antes de darle credibilidad y compara varias lecturas tomadas con diferentes aparatos para saber cuál es la más acertada. De igual manera, sugerimos que tengas un registro mensual o quincenal de tu peso. Algunos instructores probablemente te exigirán tener un control semanal si estás entrenando para una competencia. Hazles caso.


Medidas corporales absolutas  (MCA)
Las llamamos medidas corporales absolutas o MCA porque nos dan indicadores de avance o retroceso que solo aplican a nuestro cuerpo tanto como partes de él se han ensanchado o se han adelgazado respecto de un control previo. Para ello, lo que nos importa es tomar lecturas de contorno o perímetro, expresadas en centímetros (o pulgadas en los Estados Unidos) que, puestos en una tabla, nos den una idea matemática de tu volumen corporal. Quienes se dedican al modelaje y al fisicoculturismo/fitness saben muy bien a qué nos referimos; sin embargo, un instructor físico profesional tendrá aquí información complementaria al PC mediante el que pueda evaluar la eficacia del plan de entrenamiento, dieta o estilo de vida.


La mejor forma de tomar estas medidas es con una cinta métrica que se posa encima de la piel sin apretarla demasiado ni soltarla tanto, sino dejando que se ajuste naturalmente a la forma de tu cuerpo. La precisión de la medida se obtiene cuando la cinta hace contacto directo con tu piel. Si entre ambas hay ropa de por medio, se debe depreciar este exceso, o se debe prescindir de él definitivamente. Otro truco, si deseas mayor precisión, es tomarte la medida antes de consumir alimentos o comenzar a entrenar. Y si quieres mayor precisión aún, toma tres medidas de la misma zona y luego date el trabajo de promediarlas para eliminar el error por exceso o por defecto.


Las medidas se toman sobre áreas específicas de tu cuerpo. Recuerda que necesitamos conocer los contornos, es decir, debes tomar la cinta métrica y rodear cada parte del cuerpo, ir alrededor de ella. No nos interesan medidas lineales (como las que se toman en costura); queremos tener una idea de los volúmenes. Los lugares donde se obtienen estas lecturas son:
  • Hombros: Toma como referencia la parte donde se vea más pronunciado y coloca allí el inicio de la cinta; entonces, pásala por debajo de tus dos clavículas hasta llegar a la parte más pronunciada de tu otro hombro. Desde aquí, haz que la cinta recorra la parte superior de tu espalda hasta encontrarse con el punto donde inicia la cinta. Para que tengas una idea si has tomado correctamente la medida, si eres varón y mides 170 centímetros o 5 pies 7 pulgadas de estatura, tu contorno de hombros debería estar entre los 118 y los 120 centímetros, o 46,5 pulgadas y 47,1 pulgadas; sin embargo, esta medida es relativa según tu edad, contextura y metas deportivas.
  • Pecho: Seas varón o seas mujer, toma como referencia la parte donde esté más pronunciado (probablemente los pezones, en ambos casos) y rodéate con la cinta incluyendo tus omóplatos. Para las mujeres, tomarse esta medida será sencillo pues corresponde a la misma que el contorno de busto, muy requerida en costura o los concursos de belleza. Si eres un varón de  170 centímetros o 5,7 pies de estatura, tu contorno de pecho podría estar entre los 106 y los 108 centímetros, o 41,2 y 42,5 pulgadas, pero te recordamos que las medidas son relativas, como lo aclaramos en el punto anterior.
  • Brazos y antebrazos: Los bíceps y tríceps te permiten saber cómo andas de brazos, así que tendrás que rodearlos al mismo tiempo con la cinta métrica y tomar la lectura. Si eres un varón de 170 centímetros o 5,7 pies de estatura, puede que tus brazos crezcan hasta 38 o 39 centímetros, o 15 o 15,4 pulgadas de contorno. Para el caso de los antebrazos, toma como referencia su parte más pronunciada y rodéalos con la cinta, aunque esta medida se usa muy poco.
  • Cintura: En los varones se toma como referencia un punto a 3 centímetros o 1,2 pulgadas debajo del ombligo, y en las mujeres la zona donde se hace más estrecha, , por lo general 2 centímetros o 0,8 pulgadas arriba del ombligo. Entonces te rodeas con la cinta incluyendo la espalda baja en el caso de los varones y la espalda media en caso de las mujeres. La Organización Mundial de la Salud recomienda que los varones no deberían tener más de 95 centímetros o 37,4 pulgadas de contorno de cintura y las mujeres no más de 65 centímetros o 25,6 pulgadas, aunque no tanto por un criterio de belleza sino para prevenir varias condiciones causadas por el sobrepeso y la obesidad.
  • Abdomen: En el caso de las mujeres, es la misma que se toma para la cintura en los varones. Básicamente busca saber cuán plana está tu panza, en términos matemáticos, obviamente.
  • Cadera: Tanto en varones como mujeres, se toma como referencia la parte más prominente de tus glúteos y se rodean ambos lados donde se pronuncia más el hueso de la pelvis, pasando por tu pubis. Si eres un varón (y, además de las sentadillas, tu genética te ayuda), puede que llegues a tener hasta 102 centímetros o 40,2 pulgadas de contorno si mides 170 centímetros o 5,7 pies de estatura.
  • Muslo: es la sección de tu pierna que comienza en tu pelvis y acaba en tu rodilla. Busca su parte más ancha y rodéatela con la cinta métrica para medirla. ¡Ojo! Se toma un solo muslo por medida, nunca los dos al mismo tiempo. Si eres varón con 170 centímetros o 5,7 pies de estatura, tu muslo puede tener entre 59 a 60 centímetros, 23,2 a 23,6 pulgadas  cuando menos, aunque va a depender de tu tipo de entrenamiento. Lo que sí está claro es que por cada 3 centímetros o 1,2 pulgadas de muslo que tengas, tu brazo no puede superar los 2 centímetros o 0,8 pulgadas.
  • Pantorrilla: Es la parte de tu pierna que está entre tu rodilla y tu talón. Busca su parte más prominente y rodéate allí con la cinta métrica. Igual que con el muslo, nunca se miden ambas pantorrillas al mismo tiempo sino una a la vez. Si eres un varón de 170 centímetros o 5,7 pies de estatura, tu pantorrilla puede tener entre 37 a 38 centímetros, o 14,6 a 15 pulgadas cuando menos. Sí, cuando menos.



Índices y porcentajes corporales
Si te pareció que ya es mucha matemática por hoy, aún no hemos terminado. Hay indicadores más especializados que te permiten ir midiendo tus progresos, especialmente si estás en un entorno de entrenamiento profesional o de competencia.
  • Índice de masa corporal (IMC): Básicamente nos da una idea más exacta de si estás en tu peso ideal, o si estás en sobrepeso u obesidad. Se calcula dividiendo tu peso en kilogramos entre tu estatura elevada al cuadrado. Supongamos que eres un varón de 170 centímetros (1,7 metros o 5,7 pies) y pesas 70 kilogramos (154,3 libras), tu IMC será 24,2. Está dentro de lo saludable; si excediera de 30, podríamos estar hablando de obesidad.
  • Porcentaje de grasa corporal (BFP): es una medida mucho más especializada que, como dice su nombre, busca saber si hay un balance saludable entre la grasa corporal que necesitas para tus funciones vitales y la que almacenas para realizar tus funciones –digamos- electivas, como entrenar. Aquí no basta la matemática sino que se deben usar procedimientos y aparatos especiales que nos den una lectura. Se obtiene multiplicando la cantidad de tu grasa por la cantidad de tu masa corporal y todo eso dividido entre 100. Las mujeres siempre tendrán un BFP mayor que los varones puesto que se reserva grasa para funciones reproductivas. Sobre porcentajes, se considera que los atletas van entre el 10% y el 15% dependiendo de la actividad física que desarrollen. Un instructor profesional te educará cómo controlar tu BFP para optimizar mejor tu entrenamiento, aunque también lo combinará con dieta y mejoras en tu estilo de vida. De hecho, es probable que le preste mayor atención.



Así que si solo confiabas en tu espejo, o tu báscula o tu cinta métrica, ya ves que al final tenemos que combinar todo eso y mucho más si queremos medir progresos. Y por cierto, no es mala idea que ingreses todos tus datos en una hoja de cálculo electrónica que te permita apreciar gráficamente si mejoras, te mantienes, o necesitas esforzarte más. Sí, es mucho trabajo, pero bien vale la pena; además, te dará más conciencia de ti, especialmente si le agregas una asesoría psicológica para ver si hay algún problema de motivación o algo por el estilo.


Como siempre, nos dará gusto conocer tus inquietudes aquí en los comentarios, en nuestra cuenta de Twitter o en nuestro correo electrónico: chulucanasgym@gmail.com


Los modelos que aparecen en esta entrada son Frank Álamo, Edgard Córdova, Christian Mauricio y Alfredo Rivera.

lunes, 9 de enero de 2023

¿Qué hago ahora que ya no puedo jugar fútbol?

Cuando una lesión pone fin a tu carrera deportiva, no necesariamente significa que sea el fin de tu vida laboral.

 







Las fotos han sido proporcionadas por Martín Castañeda, quien también es el modelo. Para contactarlo, revisa la historia aquí abajo.

 

Martín Castañeda (48) está buscando trabajo como entrenador personal, guardaespaldas y chofer. Debido a la crisis económica existente en Perú, este ex futbolista profesional decidió abrir su abanico laboral y contarnos su historia con la esperanza de que alguien pueda contratarlo: “el trabajo dignifica al hombre”, afirma.

 

Castañeda es natural de Sullana, Perú; comenzó una productiva carrera en el fútbol en 1994 cuando tenía 18 años de edad. Se mantuvo activo hasta 2010, cuando tenía 36 años de edad, momento en que se vio forzado a retirarse debido a una lesión en los meniscos de la rodilla.

 

¿Cómo lidió con la lesión tras 16 años corriendo tras un balón, que incluyó un fichaje por Alianza Atlético, el emblemático equipo de fútbol profesional de Sullana? “Lo tomé de lo más tranquilo porque justo estaba terminando mi carrera”, dice.

 







Qué hizo bien

Cuando te enfrentes a una situación parecida en que tuviste una carrera destacada en el deporte en general, y alguna circunstancia te obliga a parar, tus opciones siempre serán pensar que ya es el fin, o reinventarte sin dejar de hacer lo que te gusta hacer o añadiendo otras habilidades que ya tenías pero que no eran necesarias desplegar en su momento.

 

Si crees que ya es el fin, entra aquí para leer más consejos.

 

Si has optado por reinventarte, el plan que decidió Martín Castañeda puede servirte como una referencia.

 

  1. Prende tu reflector: Ser un deportista competitivo siempre va a poner la luz encima de ti; pero, cuando sales de circulación, ese reflector se va a apagar para que otros nuevos talentos ocupen el lugar que tú ocupabas. Es ley de vida y no puedes hacer mucho en contra de eso… o quizás sí. Vuelve a prender ese reflector pero esta vez cargando con todo tu legado bajo el brazo y una buena historia que contar basada en tus logros y experiencias.
  2. Hazte tendencia: Las redes sociales permiten que cualquier deportista retirado siga manteniéndose vigente si es que uno sabe cómo cultivar una relación cercana y cálida con su comunidad de seguidores. ¿y si no tienes ninguna? Haz lo que hizo Martín: acércate a algún especialista que haya seguido tu ccarrera y que tenga la habilidad de mantener tu vigencia, de tal modo que, aunque ya no estés en actividad, sí estarás en la mente activa de todas las personas. Se llama: mercadeo.
  3. Abre tu abanico: Ésta es una etapa de tu vida en que ya no tienes que concentrar todo tu tiempo a una sola actividad, sino que puedes agregarle otras más en las que te hayas preparado o sobre las que tengas experiencia comprobada. Si no lo tienes claro, haz como hizo Martín: se sentó a conversar con uno de nuestros productores, comenzó a reflexionar sobre sí mismo y sus talentos, y en el proceso pudo definir que podría ser un excelente entrenador personal, un hábil agente de seguridad o un diestro chofer. Tú también explora esas cosas que haces bien y que pueden convertirse en una forma de ganarte la vida, incluyendo tus habilidades deportivas. Todo suma.

 







Qué debe hacer ahora

Una ventaja comparativa de Martín Castañeda es que se acercó a ChulucanasGym y contó su historia. Eso va a darle exposición internacional y es una buena jugada porque las personas que vengan hacia el norte del Perú, van a contactarlo directamente para tomar alguno de los servicios que proporciona. Más adelante te dejamos sus contactos.

 

De hecho que este artículo es un gran paso pero no es suficiente, así que lo que viene a continuación cuenta tanto como lo que hizo hasta aquí:

 

  1. Familiarízate con la tecnología: Tus cuentas de redes sociales te dan exposición pero también deben permitirte hablar directamente con las personas que van a tomar tus servicios, y eso significa que tú debes desarrollar habilidades para que ese contacto se haga en un entorno amable y amigable. Si logras que ese contacto te hable mediante alguna aplicación de chat, es punto extra. Eso sí, nunca pierdas la paciencia y recuerda que las sonrisas son gratis de dar pero terminan pagándote jugosas recompensas en el momento menos pensado.
  2. Da un excelente servicio:  sobra decir que si logras cerrar trato, te esmeres para que la experiencia trabajando con la persona que te contrata sea satisfactoria en todos los sentidos, desde el momento en que ambos se saludan hasta el momento en que se despiden, y que eso inicie una relación de largo plazo. No presiones a que la gente te contrate o te siga contratando, deja que las cosas fluyan naturalmente; un usuario que siente tener el control de la situación suele convertirse en un usuario satisfecho, y eso significa que puede recomendarte a su lista de contactos, lo que será mucha mejor publicidad que la mejor foto, el mejor video o el texto mejor escrito.
  3. No dejes que te echen de menos: ¿Recuerdas lo de no dejarte apagar el reflector que te recomendamos al inicio? El hecho que hayas enganchado con alguien no significa que puedes cantar victoria; al contrario, significa que debes cultivar una relación en la que cada cierto tiempo te hagas notar. ¿Cómo? Busca fechas especiales (cumpleaños, festividades) para enviar un saludo y recordar que siempre estás disponible. O a veces, entablar una buena conversación preguntando por el ánimo de ese usuario suele venir bien, especialmente en esos momentos en que parece que el estrés está a punto de devorarnos. Y nunca presiones, deja que todo fluya con naturalidad.

 

Agradecemos a Martín por la confianza y esperamos que estos consejos le sirvan tanto a él como a ti. Si quieres contactarlo, visita su perfil de Facebook y WhatsApp.

 

Si quieres compartirnos tu historia o aprender más cosas sobre este tema, contáctanos por Twitter, WhatsApp o escríbenos a chulucanasgym@gmail.com

  

lunes, 20 de junio de 2016

RobertoSaavedra: “La palabra ‘fama’ no existe”

Corrió tanto hacia el mar que ahora llega a todos los hogares del Alto Piura.


Entrevista por Nelson Peñaherrera C. Fotos Cortesía de Roberto Saavedra.


El periodista deportivo Roberto Javier Saavedra Maza, 39, también conocido como Taquito, nació, creció y trabaja en Chulucanas. Casado, con un hijo y dos hijas, alguna vez soñó con hacer carrera en la Marina de Guerra del Perú hasta que una lesión lo hizo desistir; pero, sus propios logros en el atletismo desde que había comenzado la escuela lo llevaron a proyectarse a la comunidad mediante la comunicación social.

Es uno de los presentadores de El Balón y más deportes, que se puede escuchar de lunes a viernes de 18:00 a 19:30 (2300 GMT a 0030 GMT) por Radio Superior (97.7 FM para el área de Chulucanas, 1050 AM para San Lorenzo y el Alto Piura, y por la web en www.radiosuperior.net).

Gracias a otro recordado periodista piurano, Ricardo Castillo, fue corresponsal de Radio Cutivalú; colaboró con los diarios El Tiempo y La Hora, y hoy es corresponsal del Grupo La República en Chulucanas. También produjo varias historias memorables para el portal FACTORTIERRA.NET, como la llegada del escritor Mario Vargas Llosa a Yapatera.

No es improvisado en el deporte, al punto que tiene un título como profesor de Educación Física por el Instituto Superior Pedagógico Público Piura, por lo que en esta conversación recuerda, analiza, aconseja y –especialmente- agradece.

¿Por qué tu afición al deporte?
Fue casi en 1998 cuando empecé todo esto. Tenía recién dos años de haber salido tras servir  a la patria en la gloriosa Marina de Guerra del Perú, en la infantería de marina, y estaba con todo el entusiasmo de hacer algo por mi comunidad, en especial mi barrio, la calle Tacna; vi a muchos que querían jugar y formar un equipo, y les dije para apoyarlos, y ahí empezó todo, en el Club Deportivo Tacna. También desde muy niño me gustó el deporte.

¿Qué deportes practicaste?
Desde inicial ya corría en las competencias de mi colegio 306, llamado El Jardín, y me vestían de policía en los desfiles. Para mí, ya me nacía que  me iba a dedicar al deporte, y ahora mira cómo es la vida: dedicado 100% al deporte. Los que practiqué fueron el fútbol y el atletismo. En el Complejo Deportivo San Ramón conformé la selección de atletismo; fui el segundo mejor atleta y ahí estaba el profesor Martho Carrasco y Manuel Zeta.

¿Por qué te vestían de policía?
Por mi porte militar y porque me gustaba el deporte. Mi mamá, Mercedes Maza, respeta mucho a los policías.

Y entre el fútbol y el atletismo, ¿cuál preferías o en cuál destacabas?
En el fútbol más era el fulbito; en atletismo mi fuerte es el fondismo .
En primaria, en mi escuela santa margarita, me di cuenta que el atletismo era donde más destacaba porque las profesoras Rosa y Jesús, que eran las encargadas de dirigir el colegio llamado el abramonte, y la profesora Martha Pedemonte y quien en 
en vida fue, el profesor Jaime Ccama Ho nos hacían correr en Educación Física, y ganaba o quedaba en los primeros lugares en las carreras; pero más se notó mi fortaleza en el atletismo, en  secundaria.

Llegué a participar en el Ecuador, en la ciudad de Loja, donde quedé el décimo lugar de más de mil atletas


¿Eso influyó para que decidieras ser oficial de mar?
¡Exacto! Pero nunca pensé que me cayera de la pista de combate. Me lesioné la rodilla derecha y estuve internado casi dos meses.
Fue un día, si no más recuerdo miercoles, cuando el oficial de guardia mandó a formar a todo el personal para correr desde el destacamento IMAP Paita hacia Yasila, ida y vuelta.  Al regreso empezó a llover y me caí, siendo internado de emergencia y todo quedó allí.  Luego me recuperé, pero ya no pude postular; igual seguí y terminé el Servicio Militar y seguí practicando atletismo. Me pidieron quedarme en la Marina. Fue un oficial de apellido Milla, pero le dije: “técnico, gracias, me voy a mi casa”.

¿A qué edad te pasó eso?
¡Uy…! 19 a veinte años.

¿El Club Tacna vino después de eso, o qué pasó después?
Claro. El Club Tacna vino después.


¿Cuándo nació el sobrenombre de Taquito?
Nace exactamente cuando empecé en el mundo de la radio, en Vida Radio, y los productores Víctor Jiménez, Manolo Menbrillo y Paco Vilchez me dijeron que ya había programas deportivos con todos los nombres, pero nadie tenía el nombre de Taquito, y ahí nace el sobrenombre.

¿Y cómo así te animas a hacer periodismo radial deportivo?
Al ver que nadie en esa época hacía radio, me animé. Promovíamos el deporte con campeonatos de menores en Chulucanas; también en esa época me inicié en Radio Cutivalú como corresponsal. Luego tuve mi programa deportivo en varias radios de Chulucanas, donde sigo hasta ahora, en Radio Superior, junto a mi pata César Chávez.

¿Te fue fácil lidiar con un micrófono?
No es fácil. No es lo mismo hablar con el amigo en el barrio, con el pata en el colegio o en el estadio. Lo primero que quieres saber es cómo te escuchan y poco a poco te vas dando cuenta. ¡Hasta tartamudeas! Pero hay que seguir hasta conseguir el objetivo, y ahora comento en cualquier parte del Perú con los –digamos- señores narradores y comentaristas del Perú.

En ese sentido, si te pidiera elegir las tres historias que han marcado tu carrera como periodista deportivo, ¿cuáles serían?
Te diría que todas pero siempre en el deporte hay ganadores, y aquí pues primero es haber vencido el nerviosismo en la radio para hablar en publico. Claro que aún por ahí queda algo pero no como al comienzo, y esa sería mi primera historia. La segunda, haber compartido con muchos niños y jóvenes de la zona rural, el deporte; y ahora estar en un medio nacional. Como es Líbero y el Grupo La República, donde llevo casi nueve años conociendo estadios,dirigentes,­amistades,hinchas de clubes, y en especial a los jugadores. Aquí déjame agradecer el apoyo de Julio Talledo y César Chávez. Y todo con mucha humildad 


Y a propósito, ¿crees que los deportistas están cultivando la humildad?
Hoy conversaba con un amigo. Él me decía por qué los deportistas en general no cultivan su personalidad como cuando recién empezaron, y le respondí que es la formación en casa, y asimismo el manejo de la palabra “fama”,  que para mí no existe. Si manejan esas dos cosas, siempre se manejarán bien con la sociedad y la comunidad que es ojos y oídos de los deportistas, sumado a su cuidado personal: no ingerir lo que le hace daño y no trasnochar. Si practican todo ello, estaremos hablando de buenos deportistas, ejemplos para la sociedad del Perú y del mundo.

¿Me estás diciendo que estamos malcriando deportistas?
No te digo eso, sino que si en casa no les decimos qué tienen que hacer, ya después es difícil corregir… Y que no hagan lo que les hace daño.

¿Cómo te gustaría que el deporte se desarrolle en Chulucanas?
Para que la comunidad diga “los buenos deportistas del Perú son de mi pueblo, porque fueron bien formados”, desde las escuelas,academias,municipalidad,Instituto Peruano del Deporte, falta un trabajo en conjunto y coordinado. Cada uno se dispara por su lado y eso no debe ser. Todos juntos es mejor.




 Post-producido por Sheyla Benavente.