miércoles, 15 de enero de 2020

Cómo triunfar a pesar de las dificultades

  Mario Kanashiro tiene un excelente motivo para celebrar: acaba de ser ascendido como maestro instructor para todo Japón en shakadance, clases de baile que combinan hip-hop,, afro y música de salón con un plan de ejercitamiento cardiovascular. En esta nueva posición, es el encargado de dar las licencias a los profesores que se capacitan en ella.


“Aquí en Japón hay más vida laboral que vida propia o para relajarse”, comenta este peruano nacido en Pueblo Libre, Lima, el 12 de noviembre de 1990, y que tuvo que migrar con su familia cuando apenas tenía cinco años de edad. Hoy, es un deportista lleno de carisma y amor, pero casi una década atrás, era todo lo opuesto: sedentario, apático, egoísta. ¿Qué le pasó a su vida que lo llevó de las tinieblas a la luz?


Hasta los 21 años, Mario trabajaba en NTT, una de las mayores empresas telefónicas de Japón, traduciendo del japonés al español y viceversa. No practicaba ni tenía interés por ningún deporte; de hecho, "no tenía físico".


Desde los 20 años comenzó a sentir que se le adormecía todo el lado derecho del cuerpo: “Sentía dolor desde el cuello hasta la mano derecha, y había perdido potencia y sensibilidad en mi pierna y pie derechos”. Fue a dos hospitales para examinarse, pero los estudios no encontraban problemas en sus músculos y huesos, como fue la primera sospecha; en efecto, los tiene bien formados.




Siempre hay un antes y un después
Los estudios mostraron una rara anomalía en las venas de su cuello, justo en su segunda vértebra: eran muy estrechas, complicaban la circulación de la sangre, y por ende no favorecían una buena oxigenación del cuerpo. La cirugía era la única manera de corregirlo. Sin embargo, no bastaba este procedimiento para que recuperara la movilidad de sus extremidades; por eso, tuvo que ir a rehabilitación física, y el deporte fue la solución: “Empecé a formar músculo en los brazos y la mano para tener fuerza al agarrar, usando poco peso; además, hacía estiramientos”.


En el proceso, tomó una clase de zumba, se dio cuenta que podía bailar –y muy bien—y que le gustaba mucho: “Yo no sabía bailar, no me provocaba, ni me llamaba la atención, a pesar de que he tocado la guitarra eléctrica entre los 16 a los 20 años… tocaba rock y metal; incluso ahora la toco bien: no he perdido la técnica”. Siguió desarrollándose como alumno hasta que se preparó para ser instructor, y el resto es historia.


“Como para tocar guitarra debes escuchar la batería y el bajo, tu oído llega a desarrollar sensibilidad por los sonidos bajos, y es la misma guía que utilizo para crear coreografías”, explica. “Este año voy a cumplir 7 años dando clases de baile y entrenando eso; sigo haciendo estiramientos, hago entrenamiento funcional, y en mis ratos libres juego videojuegos para relajarme”. Incluso, en algún momento, Mario entrenó pesas.


Los beneficios a su organismo han sido dramáticos. “Antes corría 500 metros o un kilómetro y me cansaba, ahora corro seis u ocho kilómetros y no me canso: he desarrollado un buen físico”, sonríe.


 Crecer toma mucho tiempo
Cuando Mario dio su primera clase, no le llegó nadie; a la siguiente, llegaron dos personas, luego cinco, siete, hasta que tuvo su primer grupo de veinte personas. Hoy, sus grupos son de hasta ¡40 personas! Si bien depende del gimnasio donde dé la clase, su mínimo no baja de 20. Aunque vive en Nagoya, su trabajo lo lleva por varios gimnasios a lo largo de la isla, y abrirse paso no le fue sencillo debido a que el público japonés prefiere apoyar a los instructores japoneses. El esfuerzo le ha costado seis años.


“Cuando comencé había profesores que decían que no vayan a mis clases porque era novato, o que la gente podía lesionarse o que yo no sabía nada de fitness”, recuerda. “Ahora soy profesor de esos profesores, y muchos se quedan con la boca abierta al ver el cambio, porque he llegado a ser más que ellos”.


“Al día puedo dar clases a unas 80 a 100 personas”, relata. “El 70 % de mis alumnos son mujeres, o sea en una clase por cada 10, 3 son hombres. Cuando son de mañana o de tarde, la mayoría son de 30 a 60 o 70 años, pero de noche tengo gente más joven, entre 20 a 40 años”.


Mario describe a su alumnado como en constante modo aprendizaje, como si fueran al colegio y cada día tienen algo nuevo que conocer. “Cuando doy 3 clases seguidas, tengo los mismos alumnos: por ejemplo la primera clase es baile cultural, la segunda baile fitness, y la tercera hip hop”. Los bailes culturales son aquéllos que no se escuchan en discotecas o que no se bailan en su país de origen, “y les ponemos pasos difíciles, así que pueden tomarse hasta dos meses en aprender una sola coreografía”.


Y si ya destacaba en las aulas de baile, su apariencia mestiza tampoco ha pasado desapercibida. Un día, tras asistir a un evento, alguien le propuso ser modelo. La única experiencia que había tenido hasta entonces fue ser la imagen de su escuela preparatoria tanto en los volantes como en las portadas promocionales, cuando era adolescente.


“Hace tres años me inscribí a una escuela de talentos y comencé a seguir varios cursos, llegando a modelar la ropa de HiBowl. Estuve modelando hasta hace dos años, pero mi carrera como profesor se puso más exigente, así que ahora lo hago muy rara vez”.


Su audición también fue exigente: no bastaba su rostro o su figura; como supieron que él sabe bailar, incluyeron esa prueba. Pero quizás la parte difícil fue una entrevista ante cinco jurados en la que le examinaron absolutamente todo: sus fortalezas, habilidades, hasta cómo se comportaba. De mil personas, solo pasaron ochenta.


“Me gustaría seguir modelando ropa, pero como hago deporte, me gustaría modelar ropa de deporte o de baile, en la medida en que estoy haciéndome conocido en todo Japón. Si se da la oportunidad de presentarlo, sería excelente”.




Los malos ratos sirven para mejorar
Mario sostiene que su mayor logro hasta ahora ha sido aprender a bailar. Las críticas que recibió al comienzo lo impulsaron a aprender más, a salir de su localidad y tomar clases, a perfeccionar su estilo, para dar lo mejor de sí a sus alumnos: “Yo tomo la crítica para mejorar mi trabajo”, afirma. “Si el alumno te dice algo que no le gusta, no lo hace para fastidiar sino para que mejores”. Agrega que si al inicio de su trabajo fue muy criticado, es porque le importaba a mucha gente.


“Nosotros vivimos de los clientes; si no ay clientes, no hay clase, entonces siempre hay que saber escucharlos”, sentencia. “Todavía hay gente que prefiere a un japonés enseñando música latina que un latino enseñando música latina; antes sí le daba mucha importancia, pero ahora he aprendido que si la gente quiere aprender música latina con un latino y quiere tomar mi clase, que la tome; el que no, se la pierde”.


La estrechez de sus venas enfrentó a Mario con su plan de vida. Y la respuesta fue armarse de valor, aunque no fuera fácil en un principio. “el médico me dijo de frente y sin asco que si no hacía el tratamiento, iba a empeorar; entonces, al inicio, más por presión del médico que por mi cuenta, iba al gimnasio”.


A pesar de que superó su condición con mucho éxito, todavía quedan algunas secuelas: su mano derecha es más débil que su mano izquierda (por lo que prefiere cargar cosas con la segunda), de vez en cuando siente una picazón interna en el brazo derecho seguida de un enrojecimiento, lo que puede pasar cuando conduce su auto o cuando está dando clases. Afortunadamente, acude a sus controles cada dos años (al inicio eran cada mes y se fueron distanciando progresivamente), y sigue viendo al médico que lo desafió a tomar el control de sí mismo: el Sensei Izumí.


 Creces cuando valoras y compartes lo que aprendes
“Mi otro logro es que mi alumno se haya convertido en instructor, que haya tenido la misma motivación y las mismas oportunidades”, comenta con orgullo. “Cuatro de mis alumnos son ahora profesores”. Se especializó en shaka-dance, sacó su licencia, y llegó a dar clases con la creadora de esa misma disciplina, Samira Talha, a lo largo de Japón en julio de 2019, y fue la misma Talha quien lo eligió para acompañarla. “Me sentí feliz y a la vez nervioso porque nunca imaginé que iba a trabajar así”.


Mientras producíamos esta historia, Mario fue ascendido a maestro instructor. “No lo podía creer, pero entendí que todo da vuelta, que era por el tiempo que le había dedicado a mi trabajo”, nos dice en exclusiva. “Cuando miro en retrospectiva, me doy cuenta que todo ocurrió para que llegue a este mismo momento, y sigo aprendiendo. Samira nos dice que debemos seguir estudiando e ir para arriba, a pesar de la posición que ocupemos”.


“Hasta antes de mi enfermedad, solía ser muy egoísta y negativo, me enfadaba con la gente que me quería; cuando me enfermé, supe quiénes eran mi familia y mis amigos, dos, que nunca dejaron de visitarme, a pesar de que yo conocía a mucha gente. Ahí me di cuenta quiénes me querían y quiénes no, y comencé a valorar más a mi familia y a mis amigos de verdad, comencé a cambiar porque sentía que debía retribuir todo ese cariño.”




Negocios son negocios… hasta cierto punto
“Cuando comencé a trabajar, no me explicaba por qué la gente pagaba 500 yenes, que equivale a 5 dólares, por recibir una clase, cuando no estaba seguro si lo estaba haciendo bien, hasta que una alumna me dijo que venía a mi clase porque sentía que estaba aprendiendo; entonces, me di cuenta que me estaba rodeando de gente que tenía ganas de aprender, que me veían hacer un nuevo paso y me preguntaban cómo hacerlo”, medita. “Entendí que para la gente es importante lo que les puedo enseñar”.


“éso izo que abriera mi corazón y volviera a creer en la gente, porque había dejado de creer en la gente”, añade. “Y éso hizo que me valorara más, porque incluso llegué a pensar que yo no era importante”. Sus alumnos afirman que Mario tiene una energía muy especial, que le permite empatizar y sentirse cómodo con cualquier persona, incluso con quienes lo envidian, y han llegado a entrar a su clase con el propósito de suplantarlo, sin éxito.


“Por éso es que nunca hay que derrotarnos, siempre hay que seguir aprendiendo”, dice. “Hay personas que pueden hacer unas cosas y otras no, pero para lograrlo hay que practicarlo. Ese aprendizaje y ese cariño que le pongo es el que le gusta a la gente”. Mario también desafía a sus alumnos a que antes de copiar su estilo, desarrollen el suyo propio, y que practiquen duro hasta lograrlo. Y ellos ponen de su parte.


 “Otro tema es que es cierto que ésto es un negocio, y hay profesores que estudian para hacer dinero, pero tienes que identificar en tu trabajo qué cosa sí es dinero y qué cosa tienes que estudiar para tener una profesión. Yo puedo tener una sola persona en mi clase, como tener cuarenta. Claro que si va una le puedo dedicar el 100%, y si llegan más tengo que repartirlo, pero siempre concentrarme en dar lo mejor de mí”.


De hecho, Mario comparte su arte mediante su cuenta de Facebook, Twitter, Instagram y su canal de YouTube. Así que si quieres aprender más sobre él y lo que hace, contáctalo, no importa el lugar del mundo donde estés.

jueves, 22 de agosto de 2019

If it pains you, work out again

Art by Franklin Juárez – Exclusive for ChulucanasGym


Is anything worse for a guy who has dedicated a good part of his life to intense physical activity? Yes, there is. And we’re not talking about not to do it often or anymore, but the consequence after a long or short period without activity – pains in muscles and joints. Depending on the type of training that you have done, the annoyance uses to appear besides the neck, the shoulders, the arms, almost all the back (especially the lower part), the upper side of the gluteus (and its lower zone, eventually), the thighs, the knees, and the calves (look at the figures).


It’s true that the massages help, but if is the pain recurrent? Many followers told us that they have started to feel back pain particularily, and all focused in the lower part. That brought our attention, so in the process to research  the background of physical activity, we found in all cases that you did weights, aerobics, dance, and even football.


Every person who asked us don’t meet each other nor live in the same location, but we had the reference of the intense physical activity, so we asked what would happen if they retake it. The ones who did it experienced a gradual remission of the pain at the point to disappear.  “It pained even when I rested, but when I played football again, it was giving up,” Franklin Juárez, 32, told us in Tambogrande, Peru, who contributed us to illustrate this article too.


What is the principle behind the relief? When we do intense physical activity in a periodical term, we submit the body into a constant renovation of muscular tissue, getting it ready for conditions of stronger moves than the simple walk or shaking arms and legs. Then, we program our body to do that renovation in a continous way due to every fiber suffers from a atrophy process or modification, that makes the work we do much efficient.


If we leave to do it, that atrophy reverses slowly because the muscular tissue is elastic. And as we are not doing the voluntary process of pushing it and pulling it yet, this ends to retract, sending a switch to the brain that is interpreted as pain. Remember that the same happens when you build muscle – as the fiber breaks up, it inflamates, and it uses the same alert system for notifying that something is modifying inside there.


So our choices are keeping stopped or keeping to move. If we decide the first one, it’s probable the pains continue until the muscular atrophy reverses; if we go for the second one, the muscular atrophy continues and the brain holds the programming to have the body ready for the type of activity that we do.


And what about the overweight that is experienced when you leave to do an intense physical activity? Because of our body programs to assimilate more glucose, which we use as energy for the muscular work, as we don’t use it anymore like a kind of fuel, we trend to accumulate it as fat tissue. However, health specialists who reviewed our  report denied a relation between pain and overweight.


Nevertheless, many of you who retook the intense physical aactivity have reported that as you lost weight, the pain resumed even to disappear. The specialists explained us that sensation is rather because we have reactivated the atrophy process for that we had programmed our body, as we told up before.


In conclusion, if you did intense physical activity, you leave it suddenly for a few or a long time, and the muscles start to pain, try to work out again like before. And it’s probable that annoyance resumes. Don’t forget to ask your doctor if this seems to involve other organs of your body, and never prescript yourself. While we follow to report, share your experience on the comment box right below or on our Twitter account.

Si te duele, entrena de nuevo

Arte por Franklin Juárez, exclusivo para ChulucanasGym


¿existe algo peor para una persona que ha dedicado buena parte de su vida a realizar actividad física intensa? Sí, existe, y no estamos hablando de ya no realizarla a menudo o del todo, sino de la consecuencia tras un periodo de inactividad corto o largo: dolores musculares y articulares.  


Dependiendo del tipo de entrenamiento que hayas tenido, las molestias suelen presentarse usualmente en los costados de la nuca, los hombros, los brazos, casi toda la espalda (especialmente la región lumbar), la zona superior de los glúteos (y eventualmente su zona inferior), los muslos, las rodillas y las pantorrillas (ver las figuras).


Es cierto que los masajes son de ayuda; pero, ¿y si el dolor es recurrente? Muchos seguidores nos contaron que habían comenzado a sentir particularmente dolores de espalda, y todos localizados en la zona lumbar. Eso llamó nuestra atención, así que, en el proceso de averiguar los antecedentes de actividad física, en todos los casos hallamos que entrenaban pesas, aeróbicos, baile y hasta fútbol.


Todas las personas que nos consultaron no se conocen y no viven en un mismo punto geográfico, pero teníamos la referencia de la actividad física intensa, así que nos preguntamos qué pasaría si la retomaban.  Quienes lo hicieron experimentaron una disminución gradual del dolor, al punto de desaparecer.


“Me dolía hasta cuando descansaba, pero cuando volví a jugar fútbol, fue cediendo”, nos confió Franklin Juárez (32), en Tambogrande, Perú, quien además colabora con ilustrar este artículo.


¿Cuál es el principio detrás del alivio? Cuando practicamos actividad física intensa de forma periódica, sometemos al cuerpo a una constante renovación de tejido muscular, preparándolo para condiciones de movimientos más fuertes que el simple caminar o mover extremidades. Entonces, programamos nuestro cuerpo para que realice esa renovación de manera continua debido a que cada fibra sufre un proceso de atrofia o modificación que hace más eficiente el esfuerzo que realizamos.


Si dejamos de hacerlo, esa atrofia regresa paulatinamente a su estado inicial porque el tejido muscular es elástico. Y como ya no estamos realizando el proceso voluntario de expandirlo y contraerlo, éste termina replegándose, enviando un estímulo al cerebro que es interpretado como dolor. Recuerda que lo mismo sucede cuando te musculas: como la fibra se rompe, se inflama y usa el mismo sistema de alerta para indicar que algo se está modificando allí dentro.


Así que nuestras opciones son mantenernos estáticos o seguirnos moviendo. Si decidimos lo primero, es probable que los dolores continúen hasta que la atrofia muscular se revierta; si vamos por lo segundo, la atrofia muscular continúa y el cerebro mantiene la programación de tener el cuerpo listo para el tipo de actividad que realizamos.


¿Y qué hay del sobrepeso que se experimenta cuando se deja de hacer actividad física intensa? Debido a que nuestro cuerpo se programa para asimilar más glucosa, que utilizamos como energía para el trabajo muscular, como ya no la empleamos como una especie de combustible, tendemos a acumularla como tejido adiposo. Sin embargo, especialistas en salud que revisaron nuestro informe negaron una relación entre dolor y sobrepeso.


Aún así, muchos de ustedes que retomaron la actividad física intensa han reportado que conforme perdían peso, el dolor disminuía hasta incluso desaparecer. Los especialistas nos explicaron que esa sensación se debe mas bien a que hemos reactivado el proceso de atrofia para el que ya habíamos programado a nuestro cuerpo, como lo decíamos más arriba.


En conclusión, si has practicado actividad física intensa, la dejas de golpe por mucho o poco tiempo y los músculos comienzan a dolerte, prueba a entrenar otra vez como antes, y es probable que esa molestia cese. No olvides consultar a tu médico si ésta parece comprometer otros órganos de tu cuerpo, y nunca te automediques. Mientras seguimos informando, comparte tu experiencia en los comentarios aquí abajo o en nuestra cuenta de Twitter.

miércoles, 31 de julio de 2019

Por qué deberías enamorarte de la cultura física

Como Luis Rodríguez se lo contó a ChulucanasGym


Hace poco descubrí muchas cosas sobre la cultura física, cosas que no sabía en absoluto que existían. Por eso es importante la historia. Estoy actualmente haciendo un curso de la Federación Internacional de Fisicoculturismo y Fitness, la IFBB como se le conoce en inglés, paraperfeccionarme como entrenador personal. La IFBB está en más de 160 países, entre ellos Perú.


Entre los profesores que nos ilustran con sus enseñanzas, se encuentra Jorge Montero, un conocedor de la cultura física milenaria. Yo le llamaría a esta cátedra Historia de la Cultura Física, la que se remonta al sigloXV con la escuela francesa de Marcet Rouet, cuando se creó el primer centro de entrenamiento con mancuernas hechas con balas de cañón, y otros instrumentos que se siguen utilizando actualmente, y una de las cosas que siempre confirmo en clases es que no se ha inventado nada sobre la cultura física: todo existía.


Ahora, a mi criterio, la cultura física representa movimiento. El cuerpo humano está diseñado para movernos, para estar activos, y es algo que debe ser fundamental en nuestras vidas. Y me llega ahora un pensamiento del padre de la cultura física, Hipólito Triat, que "hay que cultivar, al mismo tiempo tanto el cuerpo como el espíritu, pues ambos son los que conducen, como dos caballos, al hombre", y siempre lo llevo presente.


Para mí, la cultura física se convirtió en algo fundamental. Desde los 15 años hago musculación. Principalmente lo hice por que no me sentía bien siendo tan delgado: pesaba 50 kilos, estaba esquelético, siempre he luchado con mi peso. Soy de somatotipo ectomorfo, bien complicado para ganar masa muscular; pero me enamoré de los resultados, de olvidar todo por 45 minutos. Es que el solo entrenar demanda mucha capacidad cerebral: te conectas entre respirar, contraer, estirar. ¡No tienes cabeza para nada más!


Actualmente ya es parte de mi vida. No sé qué haría sin realizar actividad física, porque no solo soy amante de las pesas si no todo lo que tenga que ver con actividad física: correr, trail (montaña) nadar, escalar, deportes extremos, carreras de obstáculos( inkaChallenge, SpartaRace). Me gusta la adrenalina y la satisfacción de lograr cosas. Creo que de eso se trata la vida.


Beneficios increíbles

    • Antienvejecimiento: tengo 32 años de edad y parezco de 25. Bueno, así me dicen y yo me lo creo. Sinceramente me siento de esa edad.
    • Inmunosuficiencia: ¿En el año sabes cuantas veces me enfermo? ¿Cuantas veces tengo resfriados? Una o dos veces si acaso.
    • Mayor potencia sexual: Mis niveles de testosterona siempre están altos debido al trabajo de fuerza. Ésto se traduce a más vigor, más ejercicio cardiovascular cuando hago el amor.
    • Exfoliación: Mi piel está siempre limpia ya que al sudar liberamos toxinas, y posteriormente regeneramos tejido.
    • Felicidad: Debido a las endorfinas, serotoninas, y otras hormonas de la felicidad y el placer. Claro todo ésto va en combinación con una buenaalimentación, ya que es el equilibrio perfecto.


¿Cómo tú deberías motivarte?
Primero, pensar en las palabras salud y bienestar, y luego, preguntarse cómo quiero vivir mi vejez. Justo de ese tema discutíamos en clases, y es el hecho que la sociedad asocia la palabra "vejez" con múltiples factores que degradan nuestra calidad de vida (debilidades motoras, Sarcopenia, e infinidades de condiciones deprorables para el ser humano). Pues, actualmente, se demostró que todas estas condiciones "propias de la vejez" se pueden eliminar, llegar a una edad, como 60 años, activos, y creeme que lo he visto y vivido: señores de 60 años cargando el mismo peso que yo. Yo los veo y me veo a mí mismo más adelante. Son un orgullo.


Las personas deben pensar en eso, no en bajar tus kilos para el verano y luego lo olvido; pensar en cómo quieren terminar sus días. Y que nadie me venga con la excusa de que no hay tiempo. El día tiene 24 horas -8 horas de sueño =16, -8 horas laborales =8 horas, y solo 45 minutos son suficientes para entrenar. En la actualidad existen miles de formas cómo ejercitarse: parques, entrenadores personales a domicilio capacitados, los cuales debemos ser generadores de salud más que de estética.



Así que motívense, den el primer paso, ahí es cuando se comienza, y una vez que lo hagas y te des cuenta de que es más una cuestión de espíritu que de cualquier otra cosa, "te vas a enamorar de la cultura física" . Y me despido con un pensamiento increíble el que confirma todo lo que digo: "Hay que fortalecer la salud del cuerpo por que de ella depende el dominio del espíritu " . (Platón: república, 597b)


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Why you should fall in love of physical culture




I realized a little time ago many things about the physical culture, things I didn’t know absolutely there were. That’s why the history is important. I’m currently attending to an International Federation of Fitness and Bodybuilding, the IFBB, course for improving myself as a personal trainer. The IFBB is in over 160 countries, including Peru.


Among the coaches illustrating us with their lessons, is Jorge Montero, an expert in millennial physical culture. I should call this subject as History of Physical Culture, that goes back to the 15th century with the Marcet Rouet’s French School, when the first training center with barbells made of cannon balls was created, and other apparel that we continue to use today, and one of the things I ever confirm in classes is that nothing has been invented about physical culture. There was everything, already.


Now, to my criterion, the physical culture represents a move. The human body is designed to move, to be active, and it’s something to be fundamental in our lives. And a thought comes to my mind from the Father of Physical Culture, Hipolito Triat, that “you have to grow the body and the spirit as well, at the same time, because both are driving, like two horses, to the man” And I ever have it in mind.


For me, the physical culture turned in something fundamental. I do bodybuilding since I was 15 years old. I did mainly because I didn’t feel well being too thin. I was 110 pounds, I was skinny. I have ever fought with my weight. I’m ektomorphe somatotype, badly complicated to gain muscular mass. But I fell in love of the results, of forgetting everything for 45 minutes. It’s because just training demands you much brain capability: you connect through breathing, pushing, pulling. You have no mind for anything else!


It’s already currently a part of my life. I don’t know what I would do not doing physical activity, because I’m not only a weight-lover but everything about physical activity: running, trail, swimming, climbing, extreme sports, obstacles circuit (InkaChallenge, SpartaRace). I like adrenalin and the satisfaction of reaching goals. I think the life’s about that.


Amazing Benefits
  • Anti-aging: I’m 32 years old  but I look like 25. Well, that’s what they say me and  I believe so. Honestly, I feel that age.
  • Inmuniiefficience: Doo you know how many times I get sick through the year? How many times I get cold? Once or twice at the most.
  • More sexual power: My testosterone levels are ever high due to the power workout. This means more vigor, more cardio-vascular exercise when I make love.
  • Exfoliation: My skin is ever clean because when we sweat, we release toxins, and we regenerate tissue later.
  • Happiness: Due to endorphins, serotonins, and other hormones of happiness and pleasure. Surely, all this ggoes combined to agood feeding because it’s the perfect balance.



How should you motivate?
First, think of health andwellbeing words, then, ask how I want to live my old age. We just discussed about that topic in clases, and it’s the fact that the society links the old age term to multiple factors those downgrade our life quality (motor weakness, sarcopenia, and a infinity of deplorable conditions for the human being). So it was currently proved that that all these old-age typical conditions can be eliminated, to reach an age, like 60 years old, active. And believe me, I have seen it and lived it: gentlemen in their 60s lifting the same weight than me. I see them and I see myself later. They’re my pride.


People must think of that, not of losing weight for the summer and forgetting it further. Think of how you want to end your days. And please, that nobody comes to me with the excuse that there’s no time. The day is 24 hours -8 hours sleeping = 16, -8 hours of worktime = 8 hours, and only 45 minutes are enough to train.


Currently there are thousand ways to workout: parks, home professional personal trainers, which must be health generators instead of aesthetics. So, get motivated. Take the first step. That’s how you start, and when you do once, and you realize it’s a spirit matter rather than anything, you’re going to fall in love of the physical culture. And I leavetake with an amazing thought which confirms everything what I say: “You have to strengthen the body health because the dominion of the spirit depends on it.” (Plato: Republic, 597B)


Workout with Luis Rodríguez – Look for him asLR Fit Plan.

miércoles, 10 de julio de 2019

¿Un culto basado en el fisicoculturismo?

ACONSEJAMOS DISCRECIÓN DEL VISITANTE


La historia probablemente no es nueva, pero en este caso quienes la cuentan sí procuraron graficarla, como aparece en esta entrada. Se trata del joven campesino, quien no encuentra oportunidades para desarrollarse en su entorno y decide migrar a la gran ciudad; pero, en lugar de hallar progreso, halla muchos obstáculos y múltiples tentaciones que lo ponen al borde del riesgo social, principalmente la delincuencia y la drogadicción.


Entonces, una mano solidaria lo descubre en un empleo eventual, donde solo tiene lo necesario para sobrevivir, y se da cuenta que tiene potencial para hacer carrera en elfisicoculturismo. Le abre las puertas de un gimnasio, el joven se maravilla ante el nuevo mundo que se le revela y toma la oportunidad; comienza a entrenar, crece físicamente, cambia su mentalidad del conformismo a la competitividad, se anima a concursar y eventualmente obtiene pequeños-pero-significativos triunfos.


Es evidente el contraste entre una vida sin metas y lo que parece ser el inicio de una carrera que promete logros, y podría ser la historia de tu propia vida. Pero, el elemento que probablemente nadie pensaría es que, en lugar de que la historia fuera impulsada a alguna revista o algún sitio web especializado en fisicoculturismo, tendría un uso mas bien religioso. Sí, el desarrollo muscular del fisicoculturista llega a ser utilizado para afianzar un culto muy pequeño en cuanto a seguidores, pero que usa una simbología ancestral.


Sucede en Jamaica, donde la Iglesia de Cristo Kyrios, que plantea una gran influencia de la cultura africana en las tres grandes religiones de la humanidad, pero que se volvió invisible por aparentes factores raciales, ha usado el poder del fisicoculturismo para hacer popular el culto a uno de sus orishas, una especie de semidioses, llamado Olorun. La Iglesia, que fundamenta su teología en los cultos yourubas, también plantea la reivindicación de la población afrodescendiente en la historia universal, y cada año monta una ceremonia en la que recrea el mito de ese orisha.


Según sus feligreses, Olorun fue hecho esclavo durante el tráfico colonial iniciado el siglo XVI (del que han nacido hermosas obras de la literatura en las Américas). Una vez viviendo en las barracas de una hacienda ubicada en el actual pueblo de Chalacalá, cerca de la ciudad de Sullana, Perú, el orisha tuvo un temperamento rebelde, por lo que el hacendado solía castigarlo dejándolo desnudo y poniéndole un grillete con cadenas para humillarlo. Pero Olorun, invocando fuerzas divinas, tomaba el grueso pedazo de fierro con sus manos y lo rompía a sola voluntad.


Una táctica muy antigua
Independientemente de que el evento fuese históricamente cierto o no, es representado durante esta ceremonia en Jamaica, con el propósito evidente de que la feligresía no lo olvide, y de ese modo reafirmar los valores del culto. Y, según la Iglesia, cada año se busca a un modelo, usualmente jamaicano o colombiano, para que encarne el rol de Olorun, algo que, según los líderes de la organización, es aceptado como un alto honor por el actor elegido.


La idea de tomar un ser humano real para recordar o invocar una referencia abstracta o una creencia es un recurso tan antiguo como el arte y la cultura de la humanidad. En la Grecia Clásica, solían usarse a los ganadores de las Olimpíadas como modelos para las esculturas de los dioses (o las diosas porque también habían concursos para mujeres), y uno de los principios filosóficos en los gimnasios antiguos afirmaba que la perfección de la figura humana era la forma más cercana de parecerse a un dios o una diosa.


Y esa relación de arte, salud y religión se ha mantenido en el tiempo, quizás oculta hasta el Renacimiento (siglo XV), pero presente hasta nuestros días. Si no, mira detenidamente a tu alrededor cuando vayas al gimnasio y saca tus propias conclusiones.


¿Bueno o malo?
Por lo mismo, siempre que el fisicoculturista sea consciente que es él quien está entrenando, podría ser una interesante estrategia para desarrollar constancia, uno de los valores que más trabajo cuesta cultivar. Pero si el fisicoculturista no es capaz de quitarse el personaje de dios o semidiós, o celebridad, o persona famosa, o referente popular, sí será necesaria ayuda profesional conconsejería de pares.


En este sentido, la labor del entrenador es crucial. No debe reducirse a cuidar que el atleta haga correctamente el movimiento o complete las repeticiones y series requeridas; también debe tomarse el tiempo para explorar la psicología de su alumno con tal de darle el apoyo correcto, y saberlo motivar para que siga superándose. Quizás no necesariamente hay que decirle que tiene que verse como un dios, pero sí es importante retroalimentar las metas que se propusieron desde el inicio del entrenamiento. Y quizás, ésta es una de las palabras clave: metas.


Por lo demás, el uso de la religión para fomentar un estilo de vida saludable, siempre que se haga de modo consciente y no se caiga en el fanatismo, podría resultar muy positivo. Muchas religiones ancestrales tienen prácticas muy específicas sobre alimentación, por ejemplo, que se han incorporado como esquemas dietéticos aceptados por organismos internacionales, pero subrayando el fomento de la variedad y el balance.


Y en cuanto a la relación del arte con el fisicoculturismo, nos parece una excelente combinación siempre que el fisicoculturista vea su faceta de artista como una dimensión liberadora en todo el sentido de la palabra, y no como una obsesión muchas veces mal orientada por ciertos productores o manejadores de carrera, quienes podrían estar pensando las cosas más con criterio de audiencia o ingresos monetarios. Al igual que con la comida, todo en su perfecto equilibrio siempre será positivo.


Shive Roy aparece como modelo en esta entrada. Las fotografías han sido proporcionadas por Dwight Foster.


¿Tienes una historia similar que compartir? Escríbenosla a chulucanasgym@gmail.com o a nuestra cuenta de Twitter, o utiliza la casilla de comentarios bajo estas líneas.

A bodybuilding-based cult?

VISITOR’S DISCRETION ADVISED


The story is not probably new., but who tell it did look for  picturing it as featured on this post. It’s about the young farmer male, who doesn’t find opportunities to develop in his environment and decides to migrate to the big city. But instead finding progress, he finds much obstacles and multiple temptations  those put him in the edge of social risk, mainly crime and drug addiction.


Then, a solidarian hand ddiscovers him at an eventual job that only provides him the necessary to survive, and realizes he has a potential to launch a career in bodybuilding. It opens him the doors of a gymnasium, the Young male wonders about the new world revealed to him and takes the opportunity. He begins to work out, grows up physically, changes his mind from conformism to competitiveness, feels motivated to contest, and eventually gets little-but-significant triumphs.


Itt’s evident the contrast between a life without goals and what seems to be the beginning of a career that promises achievements, and it could be the story of your own life. But the element that nobody would think is that the story were pitched to some magazines or websites specialized in bodybuilding, instead, it could have a religious use, rather. Yes, themuscular development of a bodybuilder becomes to use for enhancing a very little cult considering its followers, but what uses an ancestral symbology.


It happens in Jamaica, where the Church of Kyrios Christ, that proposes a big influence of the African culture in the three big religions of humankind, but what became invisible because of apparent race factors, has used the power of bodybuilding to make popular the cult for one of its orishas, a kind of demigods, named Olorun. The Church, which theology is based upon youruba  cults, also proposes the reinvindication of the African-descendant people into the world’s history, and it performs a ceremony every year when it renacts that orisha’s myth.


According to its parishioners, Olorun was made a slave during the colonial trafficking started in 16th century (beautiful literary works have born from that time in the Americas). Once he lived at the barracks  of an estate located in the actual Chalacalá Town, near Sullana City, Peru, the orisha was a rebel mood, so the estate-owner used to punish by leaving naked and wearing a fetter with chains to humiliate to him, but Olorun, calling out divine forces, took the bold piece of metal with his hands and broke up by his own power.


A very ancient tactic
Independently this event was whether historically true or not, it’s enacted during this ceremony in Jamaica with the evident purpose that the parishioners not to forget about it, so reaffirming the cult values. And according to the Church, it looks for a model, usually Colombian or Jamaican, every year to perform the Olorun role, something that, as the organization’s leaders say, is accepted as a high honor by the chosen actor.


The idea of taking a real human being to remember or invoke an abstract reference or a belief is an oldest resource as  the art and culture of humankind. In Classic Greece, the Olympics’ winners used to be featured as the models for the statues of gods (and goddesses, because there were also  contests for women), and one of the philosophic principles at the ancient gymnasiums stated that the perfection of human shape was the closest way to look like a god or a goddess.


And that health-art-religion relationship has kept along the time, maybe hidden until the Renaissance (15th century), but present up to today. Iff not, look around slowly when you go to the gym and have your own conclusions.


Good or bad?
So, only if the bodybuilder is aware he is actually training. It could be an interesting strategy  to reach constance, one of the values muchly hardworking to grow. But if the bodybuilder cannot take off the character of god or demigod, or celebrity, or famous person, or popular referent, it will be necessary professionalassistance with pairs advisory.


In this sense, the work of the trainer is crucial. It must not be reduced to care the athlete for doing the movement correctly, or complete the required reps or sets. He also has to take time to explore the psychology  of his pupil so giving him  the right support, and knowing to motivate him for continuing to overcome. Maybe, it’s not necessary to say him that he has to look like a god, but it’s important to feedback the goals  both proposed since the training began, and maybe this is one of the keywords – goals.


About the rest, the use of the religion to advocate a healthy lifestyle, only done with awareness and not falling into the fanatism, could result very positive. Many ancestral religions have very specific habits about feeding, for example, those have been incorporated as diet schemes accepted by international organisms, but stressing the basis of the variety and the balance.


And about the art-bodybuilding relationship, we think it’s an excellent combination only provided the bodybuilder assumes his artist stage as a dimension to set free in the whole sense of the expression, not like an obsession many times badly directed by some producers or career managers, who could be thinking the things more of audience or incomes matters. Like the food, everything in the right balance will be ever positive.


Shive Roy is featured as the model of this post. Photographs provided by Dwight Foster.


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