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lunes, 4 de septiembre de 2023

¡Entrena sostenible en el tiempo!

El presentador peruano Elías Velasco nos muestra lo que le dio el fitness, pero desde una perspectiva alternativa.

 





Fotos por
Jair Tacza Herrera, especial para ChulucanasGym. Agradecimiento especial a Legión Fitness Gym (Lima) por permitirnos fotografiar al protagonista de esta entrada durante su sesión de entrenamiento.

 




En el Mister Lima 2007, el Mister Verano 2007 y el Mister Perú 2007 (Fotos del archivo de
Elías Velasco).

 

“"Yo vivo sostenible en el tiempo de adentro hacia fuera", afirma Elías Velasco (Lima, Perú, 21 de noviembre de 1974). A sus casi 49 años (al momento de publicar esta entrada), el director, creador y presentador del programa de tertulias por streaming Café & Conversa, luce un cuerpo espectacular, que lo destaca de otras personas de su generación.

 

Elías comenzó en el fisicoculturismo en 1993 a manera de terapia psicológica. Un desengaño amoroso, el rechazo de una oportunidad de empleo y un buen amigo fueron la combinación explosiva que convirtió a un chico delgado de 1,68 metros y 54 kg en un atleta de 58 kg en el lapso de un año.

 

En 2004, estudió y se especializó en musculación, y luego, en 2007, comenzó compitiendo en Mister Verano, en Lima, el que ganó. Luego vino el selectivo de Mister Lima, en el que quedó segundo dentro de la categoría de fisicoculturismo clásico (62 kg, 7% de grasa corporal). Finalmente, en la misma categoría, obtuvo un tercer lugar en Mister Perú (64 Kg, 10% de grasa corporal)







Caída y renacimiento

No pudo avanzar más en el terreno competitivo porque los anabólicos que tomaba activaron una enfermedad a sus huesos que lo redujo hasta los 49 kg. Elías se deprimió tanto que casi se suicida.

 

En 2008, cuando sanó tanto física como mentalmente, regresó al gimnasio pero con otra mentalidad. Y desde entonces nunca lo dejó, recuperando su físico. Y, por encima de todo, su paz interior.

 

Incluso, fue llamado a trabajar como modelo artístico hasta en tres ocasiones entre ese año y 2012. Eventualmente, repitió el rol para uno de sus programas en 2023… y seguía luciendo espectacular. Al cierre de esta entrada, Elías tenía previsto prestar su cuerpo para otra exposición de arte. Mientras tanto, las fotos que aquí te presentamos fueron producidas exclusivamente para ChulucanasGym.

 





Una nueva filosofía

“La humanidad ha construido en el tiempo edificaciones personales sumamente frágiles y fáciles de corromper debido a que no se conoce, mucho menos se entrena internamente”, dice Elías a ChulucanasGym.

 

“Las personas viven de manera superficial  decorando las fachadas en su vida, más no generando cambios sustanciales porque les cuesta negociar y ceder para vivir colectivamente saludables “, agrega.

 

Elías Velasco afirma que el principal beneficio de entrenar sosteniblemente en el tiempo es haber encontrado el equilibrio entre cuerpo y mente, al menos hablando por sí mismo.

 





El poder de la mente

“entrenando con inteligencia emocional, habiendo logrado vivir de adentro hacia afuera”, parece ser el punto clave, en sus palabras.

 

“Porque logras entrenar y fortalecer de manera plena tu yo interior encontrando armonía, ,equilibrio, plenitud, paz y un poder de decisión sumamente poderoso y limpio para vivir en salud en conexión con el cosmos, y eso lo aplicas a tu día a día y lucirás fuerte Por dentro y fuera”, aconseja.

 

Adicionalmente, Elías ha encontrado su vocación trabajando en medios de comunicación, y cada vez se está preparando más y más, y aprendiendo de los invitados a su programa de televisión. “Somos lo que decidimos”, sentencia.

 

Sigue el programa de Elías | Sigue a Elías | Opina en X | chulucanasgym@gmail.com 

miércoles, 15 de diciembre de 2021

Tu palabra clave debe ser equilibrio

Por Luis Curay

 


Cuando se le pregunta a las personas por qué hacen cualquier tipo de actividad física, más aún si practican algún tipo de deporte, y más aún si practican fisicoculturismo o fitness, las dos respuestas tipo que suelen dar es para estar saludables o, quizás siendo más sinceros, para verse bien físicamente y robar las miradas del resto.

 

Podrían ser respuestas muy sencillas o para salir del paso, pero qué tal si reprogramas tu cerebro para decir algo más consistente como que lo haces para conservar una buena salud, ganar seguridad y aumentar tu energía. Pero esos tres componentes son la consecuencia; ¿cuáles serían las formas de conseguirlo todo? A continuación, tres claves que permitirán llegar a ese propósito y filosofía de vida.

 

Clave 1: Equilibra tu cuerpo. El cuerpo se equilibra usando lo que te rodea: el aire, los alimentos, las personas. Es muy importante mantener siempre una mente ocupada y optimista. Por ejemplo, tu primer pensamiento al levantarte día a día; eso ayuda mucho a tu mente y encamina tus acciones.

 

Clave 2: Equilibra tu mente. Cuando logras que tu energía se encamine a tu objetivo diario, verás que tu mente se hace fuerte. No es fácil: la mente traiciona. Debes romper costumbres, mitos; pero una mente se hace fuerte con lo que escucha y con lo que ve; de ahí viene tu etapa de concentración, control de respiración, y todo se calma. Fluye como un río.

 

Clave 3: Balancea tu alimentación. El cuerpo habla, te dice cuándo necesita descanso, cuándo quiere actividad, cuándo hay un exceso. Haz la famosa PAUSA y escucha. Debemos tener en cuenta que el cuerpo es un conjunto de músculos que necesitan ejercicio, así como tu mente necesita pensamientos.

 

Clave extra: Balancea todo. Salud, Seguridad y Energía: Somos un complemento con la naturaleza; por ende debemos entender que somos parte de la misma. La naturaleza es Sabia, es energética y segura para cada hábitad.

 


El ciclo natural es el siguiente: nosotros estamos conformados por bacterias buenas; las malas llegan pero las buenas hacen su trabajo; Lo que comes te da energía para que te muevas de la mejor manera; con los movimientos correctos haces que tu cuerpo sea fuerte y seguro; con toda la maquinaria en el camino correcto tu mente fluye y será más fácil pensar, decidir, dar el paso al siguiente nivel….

 

Si quieres profundizar más sobre el tema o necesitas una asesoría personalizada, contáctame en mis cuentas de Facebook e Instagram.

¿Quieres compartir algo parecido? Escríbenos a chulucanasgym@gmail.com o encuéntranos en nuestras cuentas de Facebook y Twitter. 

martes, 23 de febrero de 2021

Los beneficios del efecto placebo

Una estrategia para mejorar el tratamiento de enfermedades crónicas.

 


Cada año en todo el mundo, son millones las personas que son diagnosticadas con alguna enfermedad crónica, es decir, una serie de condiciones que debilitan la salud a largo plazo, y, que de no recibir atención inmediata, pueden empeorar conforme avanza el tiempo.

Algunas personas asumen la noticia como una sentencia de muerte, a pesar que las estrategias y los tratamientos han avanzado de manera significativa en las últimas tres décadas.

 

De hecho, muchos de ellos ahora están diseñados para atacar con más precisión el mal existente, reduciendo los molestos efectos secundarios que solían causar años atrás. Pero, la medicina convencional no será útil si es que el o la paciente no adopta una actitud que va más allá de los principios activos y las dosis prescritas.

 

El autoconvencimiento de que se experimentará una mejoría juega en gran parte a favor para lidiar, y hasta sobrevivir a las enfermedades crónicas. El holismo insiste en que la mente juega mucho en los procesos de recuperación de la persona, siempre y cuando esté debidamente armonizada.

 


Esta corriente sugiere que el cuerpo humano es proclive a enfermarse o atraer a la enfermedad si la desarmonización lo vulnera. El problema se agrava si creemos que hay personas o elementos que pueden propiciar tales enfermedades. A eso se denomina el efecto nocebo.  Un ejemplo es el “daño” o la brujería.

 

Hay división entre quienes practican el holismo, sobre si se debe o no incorporar a la medicina convencional; mas, especialistas independientes aconsejan que se integre para mejorar los efectos y garantizar el éxito de los tratamientos. Sin embargo, si se toma la teoría holística de que toda enfermedad es producida por la acumulación de decisiones equivocadas, o culpa, entre la concepción y los 12 años de edad, ¿es posible revertir el cuadro?

 

Lo opuesto al efecto nocebo es el efecto placebo, que no se refiere únicamente a la sensación de bienestar basado en alguien o algo, sino cómo esto se canaliza hasta conseguir una cura eventual. Un primer paso es la manera cómo se proporciona el tratamiento o plan de curación. La actitud de la persona que sana (médicos o médicas, o terapeutas) basada en sólo dar la receta ayuda, pero no necesariamente contribuye a la cura.

 


Muchas veces, lo que cataliza el éxito del tratamiento es la liberación de toda la energía mental negativa del sujeto. Saber escuchar, y en base a ello, saber aconsejar u orientar, resulta favoreciendo la curación de las personas. Por eso, pacientes con enfermedades crónicas que tienen una buena calidad de atención reaccionan mejor, y, si no se curan del todo, se aproximan a un estado que hace que el mal sea fácilmente manejable.

 

Pero, ¿qué pasa cuando el o la paciente regresa a casa?  Hay formas de complementar los logros del tratamiento del espacio clínico, lo que no significa convertir el hogar en otro consultorio, sino en seguir una estrategia muy provechosa, y que, con la actitud adecuada, ayudará en gran medida a la recuperación de la persona.

 

Si partimos de que la mente contribuye mucho en los procesos de curación, la base de todo es la autovaloración y el liberarse de los sentimientos de culpa.  Si bien muchas enfermedades pueden adquirirse por descuido, se debe hacer un quiebre y concienciarse que así como propiciamos la causa, podemos propiciar la cura.

Esa actitud depende del individuo.

 


Es lo mismo si no fuimos quienes arriesgamos nuestras vidas, sino que fuimos expuestos y expuestas por otras personas. En este sentido, saber manejar el rencor puede ser más saludable que sólo cumplir religiosamente el tratamiento: perdonarse y perdonar es el otro ingrediente. Sobre estas dos bases, aquí presentamos un plan que favorecerá cualquier proceso de sanación, pero que, recomendamos, debe ser coordinado con especialistas, para asegurar su eficacia.

 

  1. Alimentación sana: Dicen que persona enferma que come, no muere, y es bien cierto; pero, hay que seleccionar siempre aquellos alimentos saludables y naturales de ser posible. Las personas especializadas en nutrición pueden ayudarnos mucho, aunque sitios confiables de Internet también pueden ayudarnos en el esfuerzo. . aquí también se ubica la hidratación y el propio tratamiento con medicina. Todo es complementario.
  2. Respira, respira, respira: Las personas olvidan por completo que el aire que respiramos influye en nuestros procesos corporales. Así, mientras más puro sea, éstos serán mejores, especialmente la circulación de fluídos y el propio proceso respiratorio. Entonces, se debe garantizar la calidad del aire.
  3. Educa tus sentidos: El alma también se nutre, y lo hace a través de los sentidos. Si descuidamos lo que vemos, sentimos y oímos –además de lo que ingerimos y respiramos-, generaremos un desorden que no favorecerá al cuerpo. El ruido, la violencia gráfica y el maltrato físico, por mencionar algunos ejemplos, elevan nuestros niveles de estrés, y contribuyen a abrirle la puerta al deterioro de la salud; entonces, deberíamos buscar lo opuesto.
  4. Maneja tus emociones: Las personas siempre debemos luchar por generar ambientes de tranquilidad y armonía. La suma de los tres primeros puntos favorece tal estado. Claro que habrá un momento para todo, pero la idea es que las emociones negativas no se vuelvan la constante, de lo contrario, estropearán cualquier esfuerzo por equilibrar cuerpo, mente y espacio.

 

Como un complemento necesario, es importante la actividad física. Debemos coordinar con los y las especialistas que nos examinan, cuál sería la más adecuada para nuestro proceso de curación, pero nunca –a menos que se indique lo contrario- debe prescindirse de ella. Recordemos que, como el resto de los seres vivos, el cuerpo humano fue diseñado para la acción.

 

El modelo presentado en esta entrada es Christiam Tineo.

lunes, 5 de octubre de 2020

La buena nutrición es mayormente un asunto de disciplina

El fisicoculturista peruano José ‘el Churre’ Escobar nos responde las preguntas que siempre te hiciste a la hora de comer.     



    Mientras continúe el confinamiento en varios lugares o el acceso a instalaciones deportivas sea limitado, entrenar individualmente en casa o al aire libre serán las opciones más sseguras y saludables, especialmente si ya conocemos nuestra rutina y somos capaces de variarla según nuestras necesidades.

 


Pero, ¿y el aspecto nutritivo?Si el acceso a nuestro entrenador o nutricionista es nulo o limitado, estaremos verdaderamente perdidos. Recordemos que     estar en forma, sea para construir músculo o para bajar de peso, no radica únicamente en el ejercicio; lo que comemos también influye y mucho (además de cómo manejemos nuestro estrés y nuestras horas de descanso).


 

Lo primero que podría venir a tu cabeza es cuánto tienes que invertir en nutrición, y la respuesta suele ser mucho; pero el fisicoculturista profesional y entrenador José el Churre Escobar no piensa igual: “Comer saludable no es caro, a menos que seas alguien como yo”. El Masivo de Masivos sostiene que el secreto está en ser metódico: “Es cuestión de organizarse en todo”.


 


    Reflexionando en este detalle, pedimos a nuestros seguidores que le enviaran sus preguntas, y aquí hay una selección de ellas más las respuestas que el Hulk Peruano nos dio en exclusiva. José aclara que no es nutricionista y que lo compartido viene de su propia experiencia personal.

 


¿Es mejor comer antes o después de entrenar y al cuánto tiempo?

Así como para que tu carro eche a andar le pones combustible antes de partir, así también es preferible que comas una pequeña merienda al menos una hora antes de entrenar.


 

¿Qué deben comer quienes están la mayor parte del día sentados frente a una computadora y tienen poco tiempo para ejercitarse?

Antes de todo, habría que analizar si realmente te está faltando el tiempo, o hay un problema de organización en tus actividades diarias.


 

Entonces, ¿qué alimentos nunca deben faltar en la dieta?

Carbohidratos, proteínas, verduras, legumbres, frutas y grasas saludables, todo  complementado con agua.


 

¿En cuáles alimentos hallo grasas saludables?

Aceite de oliva, palta (aguacate), aceite de coco, nueces, pecanas, castañas, pistachos y maní (cacahuate).

 


¿existen alimentos que estimulen el crecimiento muscular de zonas específicas en el cuerpo?

No, no existen.


 

¿Cuándo debo comenzar a tomar suplementos?

Cuando hayas completado tu etapa de adaptación, que dura de 4 a 6 semanas. Si el entrenador te insiste para comenzar desde la primera semana, tiene que darte una buena razón para hacerlo. No ignoremos que muchos entrenadores suelen buscar un beneficio personal antes que deportivo.


 

¿Cómo debo combinar los suplementos con mis comidas?

¡Ojo! Los suplementos no suman a tus comidas.


 

¿Los suplementos reemplazan a las comidas, o viceversa?

Los suplementos se indican en un momento determinado según los objetivos que se quiera alcanzar, pero sin saltarse etapas. Solo será indicado por el entrenador o el nutricionista, según tus avances. Aquí todo depende de tu caso. Si por condición física o de salud necesitas bajar de peso con urgencia, hay una línea de reemplazadores de comidas dentro de las líneas de suplementos.


 

¿La comida de casa puede estimular mi crecimiento muscular?

¡Claro que sí!


 

Por supuesto que tú tienes más preguntas. Puedes enviárselas directamente a el Churre en su página de Facebook, nuestra cuenta en Twitter o a nuestro correo electrónico, chulucanasgym@gmail.com


 

También consulta nuestras propuestas naturales de dieta para aumentar masa o bajar de peso.


martes, 18 de junio de 2019

Cómo ser de ayuda cuando alguien tiene un problema




La presión pública que existe sobre un fisicoculturista o un atleta en general puede ser tan alta como esta persona haya construído una marca, y esa marca sea sinónimo de logros, de conocimiento o de popularidad; pero, el problema llega cuando el personaje sobre el que se aplica presión no siempre va en consonancia con la persona que lo encarna, y cuando eso sucede, la reacción puede ser autodestructtiva.


Cuando eso llega a pasar, la reacción del público suele ser mixta según el grado de simpatía o antipatía hacia el personaje, el que muchas veces tiene que nacer, crecer y mantenerse en una forma vertiginosa, respondiendo más a los mandatos del mercado que a los propios procesos de construcción personal. Y la justificación de muchos deportistas es que, ante todo, tienen que responder ante un auspiciador, si lo tienen, o adaptarse a las condiciones que le impone un potencial auspiciador, si lo encuentran. Y si la persona no se ha preparado mentalmente para entender estas exigencias y saber hasta qué punto puede poner un límite, la frustración, la tristeza, la ansiedad pueden manifestarse por alguna parte hasta explotar en diferentes grados.


Muchas carreras deportivas se han visto frustradas cuando ese punto de no-retorno se ha manifestado súbitamente o se ha hecho público, y si la tendencia autodestructiva ya estaba manifiesta en la cresta de la ola, puede que se acentúe una vez que ésta rompa, y el círculo vicioso termina hundiendo más y más a quien esté dentro de él.


Es por eso que la asistencia psicológica es clave en el trabajo y la vida de cualquier deportista; sin embargo, muchos programas de patrocinio no lo incluyen y muchos instructores o personas reconocidas como mentores no tienen todas las herramientas para servir como un soporte’ emocional porque piensan que no es parte del trabajo, porque creen que eso se corrige solo o porque también están en esa tendencia autodestructiva. Y lo que es peor, los propios fisicoculturistas o atletas prescinden de este tipo de servicio alegando que no están ni locos ni dementes.


Entonces, aquí la clave es romper ese círculo vicioso, y el trabajo no es solo del fisicoculturista o atleta; también tiene que ver su entorno, en particular otros fisicoculturistas oatletas que tengan cierta claridad para detectar cuándo uno como ellos comienza a hacer corto circuito y podría ir acumulando energía que puede estallar en el momento menos esperado. Como este problema suele ser más común de lo que mucha gente piensa, aunque no se hable sobre él, vamos a delinear aquí un protocolo que puede funcionarte.


Si alguien te lanza soga es porque alguien necesita ayuda
Una regla básica consiste en diferenciar entre la persona que necesita ayuda y la persona que busca ayuda. La primera muestra signos evidentes de que sus cosas no están marchando bien pero prefiere guardárselas para sí misma o prefiere ignorarlas; la segunda sabe que algo anda mal, como un barco a la deriva, y siempre estará viendo en la orilla a dónde lanzar soga para que alguien le ayude a recuperar el rumbo. Concéntrate en este segundo tipo de personas porque son las que realmente querrán salir del hoyo.


Entonces, si ves que alguien parece estar en problemas, mantente a la expectativa y procura que lo tenga claro. Un cordial “siempre cuentas conmigo” dicho en privado será más que suficiente para que la persona en problemas esté sobreaviso de que, cuando decida dar el paso, realmente tendrá con quién contar. Por supuesto, haz que no sean palabras vacías o diplomáticas, sino que se trate de una promesa real.


Ahora bien, ¿qué hacer si la persona necesita ayuda y no la busca? A menos que te creas con la capacidad suficiente para asumir todo un proceso de consejería y acompañamiento, lo mejor es esperar a que cambie de actitud. Aún así, si crees que debes lanzarle un “siempre cuentas conmigo”, hazlo, pero no te frustres si después del “gracias” no pasa nada.


Si tú eres quien está en problemas, busca a alguien que va a decirte las cosas claras para salir de ellos, no quien va a decirte lo que quieres escuchar y engañarte de que no pasa nada.


Detecta las frases, anticípate a los temas centrales
Muy poca gente suele pedir ayuda bajo la fórmula de “Me pasa esto, necesito un consejo”. Por lo general, la persona suele proyectar el problema y usa una fórmula del tipo “Qué harías tú si te sucediera esto o aquello?”. Claro que si la persona usa la primera fórmula quiere decir que su decisión de afrontar y resolver su problema es firme… aunque esto es muy relativo.


Sea cual fuere la forma, lo primero que debes hacer antes de responder es verificar si el espacio es el correcto y el tiempo es suficiente (ver el siguiente paso). Si la respuesta es afirmativa, trata de contestar de manera sincera y sintética: recuerda que, por el momento, quien tiene el problema es la otra persona. Aunque eso no resta que tú también puedas estar pasando por lo mismo o por otra situación diferente, sí sería correcto que aprendas a respetar cada caso individual.


Si el espacio y el tiempo no son los adecuados, actúa con sensibilidad. Un “Es una pregunta muy interesante y me gustaría responderla; pero, ¿te parece si lo conversamos más calmados?” puede funcionar, quizás subrayado con un gesto que signifique “aquí no es bueno hablar”, una palmada cálida en el hombro y una sonrisa. Sí, todo eso es un poderoso calmante.


Otra cosa que debes considerar es irte anticipando a lo que va a contarte esa persona. Ponte en todos los escenarios, imagina las frases que puede soltar, y prepara respuestas (mira más abajo en estos consejos). No hay peor retroalimentación para esa persona que poner tu mejor cara de sorpresa, desolación o terror. Simplemente contribuirás con acentuarle la idea de que no tiene remedio, y eso no es cierto. No de primera mano. Claro que esto funciona mejor si sabes mantener tu mente abierta; si no, lo mejor será que digas un “Entiendo, ¿lo hablamos después?”, y asunto arreglado.


Desconectar con el mundo, reconectar consigo mismo
Una vez que acuerden reunirse para conversar sobre el problema, tienes que considerar dos cosas: primero, tener todo el tiempo posible para que la persona se explaye; segundo, que el lugar donde van a reunirse no tenga distracciones de ningún tipo. Además, con esto de la hegemonía tecnológica, tiene que ser un espacio y un tiempo en que puedan prescindir de ella al máximo.


No es una reunión social, es una conversación privada, así que mientras menos elementos distractores tengan podrán concentrarse más en el asunto. Considera que se trata de una actitud de respeto con esa persona, consigo misma y contigo. Si van a depender de un celular prendido, lo mejor es que lo dejen para otro momento, porque no hay nada más desconcertante que abrir el corazón y de pronto una llamada o un mensaje imposibles de evadir corten toda la hilación.


Sobre el tiempo, obviamente busquen aquél cuando ambos no tengan nada que hacer. Los fines de semana son ideales puesto que siempre se dedican al descanso. Sobre el lugar, como dijimos, algo que evite las distracciones y que en todo caso favorezca la comodidad de la otra persona, no la tuya. Aunque nuestro consejo es buscar un sitio como un espacio rural o una playa, si la otra persona se siente más cómoda bajo techo, respeta su decisión.


La primera vez es para desahogarse
Cuando alguien tiene un problema y nunca antes lo ha conversado con alguien más, pasa que experimenta algo llamado catarsis o liberación del yo interior. Lo peor que puedes hacer es cortar este proceso, así que deja que transcurra sin interrumpir. Permite que esa persona vaya tomando confianza, vaya desahogando lo que siente, vaya construyendo su historia o su argumento con toda libertad hasta que se haya deshecho de todo. Por eso insistíamos en la importancia de cuidar el espacio y el tiempo.


Si detectas que tiene dificultad para hacer esa catarsis pero desea experimentarla, podrías crear algún tipo de dinámicas simple que ayude a este propósito. Si manejas ejercicios de meditación, éstos suelen ser muy beneficiosos. Si no manejas ambas técnicas, puedes escribirnos a chulucanasgym@gmail.com para darte ideas.


Sobre tu lenguaje corporal, lo que recomiendan los psicólogos es que se ubiquen cómodamente tan cerca como la confianza se los permita, ya sea frente a frente, o uno al lado del otro. Lo importante es que exista un entorno de intimidad que favorezca desahogarse. Solo si su grado de confianza es alto (especialmente si son amigos personales), una mano en el hombro o un brazo  sobre los hombros con un rostro sereno son increíbles, así que no dejes de experimentar el contacto físico. Pero, si la persona lo rechaza, no insistas.


Escucha sin juzgar
Dijimos anteriormente que una de las cosas que debes hacer cuando alguien te pide ayuda es anticiparte para saber cómo reaccionar. No se trata de armarte con prejuicios; se trata de hacerte más fuerte para poder proporcionar la ayuda que se requiere. Por lo mismo, cuando esa persona comience a desahogarse, y mientras lo haga, no la interrumpas para decirle si fue bueno o malo lo que hizo o dijo, solo deja que haga su proceso. Una vez que haya finalizado, puedes emitir algún juicio de valor cuidando ser muy sensible y firme al mismo tiempo.


Dijimos anteriormente que debes tener una mente muy abierta para enfrentarte a lo que tengan que contarte, y en este aspecto considera que cualquier tema controvertido puede aparecer en la conversación. En nuestra experiencia, los escenarios probables que constituyen cargas emotivas muy fuertes para cualquier persona son: su situación familiar o económica, el consumo de sustancias prohibidas o adictivas, alguna condición crónica de salud, acoso o violencia, algún problema legal, una orientación sexual reprimida o una decisión laboral poco convencional o extradeportiva.


Sería complicado aquí decirte cómo reaccionar ante cada escenario porque los problemas varían de persona a persona; sin embargo, insistimos en que tu serenidad, tu firmeza, tu afecto y tu sentido común (especialmente) van a ser de muchísima ayuda.


Aconseja con sinceridad y aprende a poner límites
Una de las cosas que más se va a valorar cuando te toque dar tu punto de vista es decir lo que piensas con honestidad, no lo que la otra persona esperaría escuchar, si no, ¿por qué te buscó a ti? Sin embargo, aunque la persona tenga toda la intención de solucionar el problema, es probable que oponga resistencia al inicio. Si eso pasa, no te esfuerces en hacerle cambiar de opinión porque será peor; solo da tu punto de vista y deja que, tras la charla, lo reflexione consigo misma y tome el curso de acción más adecuado.


Una vez que ambos no tengan más que conversar, cierren el momento de manera natural, amistosa, alegre, que se sienta como algo liberador todo el rato que se invirtió, no que se añada más cargas ni para ti ni para esa persona, porque de eso no se trata.


Si ambos creen que una sesión no bastará, pónganse a disposición para hablar y escuchar según sea el caso; pero, eso sí, adviértele cuáles son tus tiempos disponibles para que también exista sentido de respeto desde su propio proceso. Recuérdale que te dará gusto escucharle, agradécele por la confianza que te depositó, y desafíale a que vaya tomando pasos para resolver lo que le agobia. Esto tiene que estar claro de todas maneras. Lo mismo con los espacios personales: ¡no pueden invadirse cuando a alguno le dé la gana!


Por nada del mundo dejes que tu participación se convierta en dependencia de ningún tipo. Eso sí sería perjudicial. Una cosa es la humanidad y el sentido de solidaridad, pero otra cosa es aprovechar la oportunidad para subyugarse en cuerpo y alma. No permitas eso, y cuando sientas que está sucediendo, páralo y toma la mejor decisión para ambos, incluso tomar distancia.


Tu ayuda no reemplaza la ayuda profesional
Como dijimos al inicio, muchos fisicoculturistas y atletas prescinden de una atención profesional por parte de un psicólogo o un psiquiatra, si fuera el caso, pero también son conscientes que en varios momentos de su vida requieren tener su mente saludable (tanto o más que su cuerpo). Es allí cuando tu ayuda como un soporte emocional funciona favorablemente; sin embargo, una cosa que debes tener muy clara es que tú no reemplazas el trabajo de un psicólogo o un psiquiatra, a menos que lo seas, lo que significa una doble ventaja para quien te pide ayuda. Pero, si no eres ninguno de esos profesionales, tu trabajo consiste en complementar y apoyar las terapias o los tratamientos siempre que se indiquen.


En ese sentido, tu responsabilidad como soporte emocional es incluir dentro de tu paquete de consejos el que la persona que te pida ayuda consulte a uno de estos profesionales de la salud. Incluso podrías acompañarlo el día de la consulta.


Ahora bien, no todos los casos tienen que terminar ante un psicólogo o un psiquiatra, sino aquéllos donde tus recursos como soporte y los recursos de esa persona para sanarse a sí misma estén limitados, cuando sinceramente vean que hay una barrera que el simple consejo no va a superar. Ahí es cuando uno tiene que ser valiente y aceptar la ayuda profesional.


Si en tu comunidad no hay un psicólogo deportivo, averigua qué psicólogos clínicos hay, así como los médicos psiquiatras existentes. Vale la pena tener a mano sus números de teléfono y preguntar por referencias a personas serias para que las consultas sean realmente sanadoras, porque –hay que decirlo- muchos profesionales de la salud mental suelen tenerla más deteriorada que una persona promedio.


Edúcate al respecto, acumula sabiduría
¿Recuerdas cuando hablábamos de anticiparte a la conversación? Es probable que esta etapa la hagas sobre la información que ya conoces; pero, ¿cuán acertada es esa información? Si eres de quienes adora leer de todo y tener una cultura general por encima del promedio, puede que te dé más amplitud de criterio para comprender lo que la persona que pide ayuda va a decirte. Eso suma puntos.


Sin embargo, por más que te anticipes, habrán temas que estarán fuera de tu alcance. No es tu culpa porque no podemos saberlo ni intuirlo todo. Cuando eso suceda, ayuda dentro de tus posibilidades, pero comprométete a investigar y aprender sobre el tema en fuentes confiables que puedes encontrar ahora incluso en la Internet. Si consigues que ese proceso de investigación y educación lo hagas con la persona que te pide ayuda, mucho mejor. Es probable que ambos descubran que la solución era mucho más sencilla de encontrar.


De todos modos, date un tiempo y un espacio para continuar aprendiendo sobre el tema que involucra a la persona que te pide ayuda. Si es posible, consulta especialistas serios, intenta educar a tu entorno, especialmente en el lugar de entrenamiento. Tú sabes muy bien que es uno de los lugares donde los prejuicios son abundantes, y muchas veces mata más la ignorancia que el propio problema. Hasta puede salvar tu propia vida.


Recuerda que ayudarás a resolver un problema, no que vas a resolver el problema por la otra persona
Como dijimos anteriormente, un error fatal cuando se da soporte emocional es dejar que la persona que te pide ayuda te deje todo el problema encima para que tú se lo resuelvas, o generar lazos de dependencia mediante los que esa persona no va a mover un dedo a menos que tú se lo indiques. Ambos escenarios no son adecuados ni saludables, así que debes evitarlos desde el inicio del proceso.


Un “Mira, yo voy a ayudarte en lo que pueda, pero quien va a resolver el problema eres tú” dicho con amabilidad y firmeza desde el primer momento es un buen inicio. Nunca dejes de incluir esta advertencia. Del mismo modo, cuando sientas que esa persona te lanza un “hazlo por mí” o fórmulas similares, tú responde con la misma actitud algo como “eso no fue lo que acordamos” o “Es como si quisieras ser Mr. Universo pero yo entreno por ti”.


Siempre hazle hincapié a la persona que aunque tú puedas darle pautas o ideas para encontrar una solución al problema, es esa persona quien tiene la responsabilidad exclusiva de resolverlo. No cedas al chantaje emocional de “si fueras mi amigo” o “pero tú me dijiste”, Recuérdale y recuerda que cada individuo tiene libertad para tomar sus decisiones, así que el éxito o el fracaso está en sus manos, no en tus manos ni en las manos de nadie.


Lo que te diga muere contigo
Uno de los requisitos de cualquier soporte emocional es la confidencialidad. Todo lo que se converse, la forma cómo se reaccione, el contenido de la conversación es algo que debe quedar únicamente entre ustedes. Nadie más tiene derecho a saberlo, y en todo caso, es la persona que pide ayuda quien tiene que decidir con quién y cómo comparte lo que le está pasando.


Incluso si el contacto se hace mediante las redes sociales (que es una posibilidad válida), nunca se te ocurra utilizar los espacios virtuales públicos para establecer contacto o aconsejar. En todo caso, utiliza el chat, que ofrece cierta privacidad. Aunque en la medida de lo posible, lo mejor es el contacto presencial.


Si tienes que felicitar a la persona por haber avanzado en su proceso o haberlo concluído, procura que sea en privado. Si la persona, a pesar de tus precauciones, desea que su problema se haga público, es su derecho. Decide si también quieres salir a la luz como la persona que ayuda, pero hazlo siempre que la persona te lo pida. Jamás tomes la iniciativa de destacar por tu cuenta porque destruirás todo el proceso de sanación y se verá como una acción muy desagradable.


Como siempre, cualquier duda que tengas, nos puedes escribir a chulucanasgym@gmail.com o seguirnos en nuestra cuenta de Twitter.


Nuestro equipo fundador de ChulucanasGym aparece en este artículo.