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lunes, 26 de abril de 2021

Ganando limpio

Una guía infalible para triunfar en el deporte, y en la vida.

 


Ya te hemos presentado a Ronald Jonathan Benites Rangel, un estudiante de Derecho con tres diplomados en temas penales, conciliador extrajudicial, activista ecologista, y además aficionado al fisicoculturismo y al ciclismo. Su travesía deportiva comenzó en 2010 cuando decidió que quería mejorar su condición física mediante el entrenamiento de potencia, y no paró hasta participar en tres certámenes de Mister Piura, en 2012, 2013 y 2014.

 

“Lo hice porque me quería probar a mí mismo cuánto he podido avanzar, y comparar mi nivel con el de otros fisicoculturistas de Piura, y, por qué no, de otras partes”, afirma. Además, quería demostrar que se puede participar de cualquiera de estos concursos y pasar luego las pruebas anti-dopaje sin temor a objeciones o señalamientos.

 

“¡No sabes la sensación que uno tiene de subir al escenario y concursar! Es una emoción que sólo puedes describirla en ese mismo instante”, comenta orgulloso, mientras sus ojos se iluminan de satisfacción. “No gané, pero me atreví”. La travesía no es sencilla. Los obstáculos aparecen en todo momento, y el más difícil es la indiferencia hacia el deporte. “Una cosa que me preocupa es que el fisicoculturismo no tiene auspicio de las empresas y las instituciones de mi localidad”, reclama tranquilo pero convencido.

 


La genética y la alimentación natural, que aún se puede lograr en una comunidad agrícola como Chulucanas, Perú, hizo posible que creciera muscularmente hablando, sin necesidad de recurrir a suplementación sintética. “Como todo lo que puedo, pero balanceado, además de mi rutina de ejercicios”, cuenta.

 

Aunque al inicio su familia no vio con buenos ojos su afición, pronto se dio cuenta que estaba consiguiéndole beneficios: “Me gusta salir con mis amigos, pero no fumo, no bebo alcohol, duermo lo suficiente, ¡ah! Y menos consumo drogas”, explica. Además, Ronald tiene un buen rendimiento académico, es líder estudiantil, y ha descubierto una faceta como conferencista y motivador, logrando atrapar el interés de su público.

 

En un taller para jóvenes en Sullana, logró convencer a su auditorio sobre la necesidad de producir y consumir alimentos aludables.  Tras la exposición, fue uno de  los ponentes más requeridos por los y las participantes para hacerse fotos.

 


La estrategia RJ

Basados en su propia experiencia, nos pusimos a reflexionar qué cosas funcionaron con Ronald que podrían funcionar contigo, y encontramos un patrón algo exigente, pero que, si lo sigues, también podrás enorgullecerte de tus propios resultados, y jugando limpio.

  • Encuentra la razón dentro de ti: Casi todas las personas se animan a iniciar un plan de acondicionamiento físico si otra persona les acompaña. Claro que ayuda, pero crea dependencia; entonces, la idea es que la chispa para empezar, seguir y lograr debe nacer dentro de ti. Si nadie quiere seguirte, avanza: el triunfo o el fracaso será tu propia responsabilidad.
  • Establécete metas claras y realistas: Sí, es necesario que traces un plan personal –ojo, personal- que te indique cuáles serán tus objetivos deportivos y qué procedimientos serán los adecuados para lograrlos. Asesórate de un especialista confiable para ver cuáles serán los que te permitan optimizar tu propia energía, sin subesforzarte ni sobreesforzarte. Ronnald también te puede asesorar, y al final te dejaremos su contacto.
  • Destierra el ‘qué dirán’: La gente tiene derecho a opinar, pero nunca olvides que tú tienes derecho a mejorar. Fortalece tus convicciones, y aprende a manejar la crítica, es decir, valórala dependiendo de quién venga. Obviamente, no le prestes oídos a quien no sabe nada de esto: es perder tiempo valioso.
  • Aplica la honestidad a tu propio plan: aunque no lo creas, hay gente que trata de engañarse a sí misma incluso cuando entrena. No cometas ese error, pues o te vas a frustrar o te vas a hacer un daño irreparable. No aceptes las ‘recetas mágicas’ que abundan: todo en la vida se consigue trabajando duro, y ése es el camino. Puede tomarte años incluso, pero si eres paciente y perseverante, verás que lo conseguirás, y nadie podrá cuestionar tus triunfos.
  • Penalízate y prémiate: ¡espera! Esto no quiere decir que comiences a hacerte daño, sino que establezcas castigos y premios apropiados a tus metas. De ese modo, aprenderás a valorar tu propio esfuerzo. Tu asesor deportivo o Ronald pueden aconsejarte sobre este tema.
  • Registra tu proceso:  ¿estás progresando? ¿Y según qué documento? Recuerda que hay indicadores de avance para cada deporte (antropometría, marcas de velocidad, peso, etc.), entonces tómate unos minutos para llevar tu propia estadística,y así tener una herramienta objetiva que te indique si todo va bien o no. Hasta puede ser divertido que diseñes tu propia base de datos deportiva personal, para que establezcas escenarios de progreso.
  • Comparte tu experiencia: No sabes la cantidad de desinformación que hay, incluso en los gimnasios, sobre estrategias de entrenamiento físico, por lo que hace falta que las personas que han sabido seguir un plan, y probar que funciona, puedan hacer una especie de ‘consejería de pares’ que complemente el asesoramiento deportivo especializado. Además, sentirás la satisfacción de ver que todo tu esfuerzo no fue en vano.

 

Ronald está disponible para sesiones personalizadas de entrenamiento y asesoría deportiva, así como para charlas y conferencias, mediante ronal_27_89@hotmail.com , su cuenta de Facebook o nuestra cuenta en Twitter.

viernes, 23 de abril de 2021

Certificación requerida

Una propuesta para afrontar la informalidad en el entrenamiento físico

 



Ya hemos llamado la atención sobre la aparente falta de control en las maneras cómo se trata al alumnado en los gimnasios de Piura. Desde una ausencia de supervisión en la metodología de entrenamiento, hasta el tráfico de anabólicos esteroides, pasando por una adecuada consejería psicológica, el tema no ha sido del interés de las autoridades pertinentes.

 

Mientras tanto, hombres y mujeres usan el servicio sin saber si la inversión que realizan les traerá o no algún beneficio para su vida. La aparición de una franquicia en las ciudades de Sullana y Piura ha introducido un servicio que todos los gimnasios no poseen: nutricionistas. Aunque las consultas están incluídas en el costo de la membresía, éste se ubica por encima de lo que la mayoría puede pagar.

 

Una manera de afrontar el problema es la certificación de instructores e instructoras, pero una búsqueda que realizamos para tener una entrevista que nos permita poner en perspectiva esta inquietud, con alguno o alguna, no arrojó resultados. Por otro lado, la Federación de Fisicoculturismo de Piura sí ha convocado a capacitaciones especializadas con certificación, pero se desconoce si hay una evaluación que permita conocer si lo aprendido en estos cursos se aplica, y de qué modo.

 

Aún así, Piura se ha convertido en una plaza de este deporte, y todos los meses de marzo se organizan los concursos de Mister y Miss Piura, para premiar a las personas que en base a su esfuerzo, y alguna ayuda ¿extra’, han logrado estética y plasticidad… aunque no necesariamente buena salud.

 


La unión da más fuerza

César Campos fue elegido como Mister Piura 2011, tras años de esfuerzo continuo por obtener un reconocimiento en el fisicoculturismo. Durante la etapa nacional –el Mister Perú- ocupó el cuarto lugar en la clasificación general. Desde 2007, Campos trabaja en un conocido gimnasio en el centro de Piura, tras haberlo hecho desde los 20 años en su natal Sullana.

 

Antes de que se mudara buscando un mejor futuro profesional, estuvo empeñado en la creación de una federación de fisicoculturismo en Sullana. Su principal preocupación era la falta de certificación de instructores e instructoras de esa localidad. Ni las autoridades ni la mayoría de sus colegas le apoyó, bien sea porque no entendían la importancia del proceso, o por simple envidia comercial: juntarse con la competencia y hacer un solo frente para también exigir mejor trato laboral no fue bien visto por la patronal sullanera.

 

El gimnasio donde trabajó en Sullana fue parte de la franquicia que estaba introduciendo nuevas prácticas en la forma cómo se trata al alumnado. Hace buen tiempo, intentamos tener una entrevista con el instructor a cargo para explorar este tema, pero no obtuvimos respuesta.

 

miércoles, 10 de julio de 2019

¿Un culto basado en el fisicoculturismo?

ACONSEJAMOS DISCRECIÓN DEL VISITANTE


La historia probablemente no es nueva, pero en este caso quienes la cuentan sí procuraron graficarla, como aparece en esta entrada. Se trata del joven campesino, quien no encuentra oportunidades para desarrollarse en su entorno y decide migrar a la gran ciudad; pero, en lugar de hallar progreso, halla muchos obstáculos y múltiples tentaciones que lo ponen al borde del riesgo social, principalmente la delincuencia y la drogadicción.


Entonces, una mano solidaria lo descubre en un empleo eventual, donde solo tiene lo necesario para sobrevivir, y se da cuenta que tiene potencial para hacer carrera en elfisicoculturismo. Le abre las puertas de un gimnasio, el joven se maravilla ante el nuevo mundo que se le revela y toma la oportunidad; comienza a entrenar, crece físicamente, cambia su mentalidad del conformismo a la competitividad, se anima a concursar y eventualmente obtiene pequeños-pero-significativos triunfos.


Es evidente el contraste entre una vida sin metas y lo que parece ser el inicio de una carrera que promete logros, y podría ser la historia de tu propia vida. Pero, el elemento que probablemente nadie pensaría es que, en lugar de que la historia fuera impulsada a alguna revista o algún sitio web especializado en fisicoculturismo, tendría un uso mas bien religioso. Sí, el desarrollo muscular del fisicoculturista llega a ser utilizado para afianzar un culto muy pequeño en cuanto a seguidores, pero que usa una simbología ancestral.


Sucede en Jamaica, donde la Iglesia de Cristo Kyrios, que plantea una gran influencia de la cultura africana en las tres grandes religiones de la humanidad, pero que se volvió invisible por aparentes factores raciales, ha usado el poder del fisicoculturismo para hacer popular el culto a uno de sus orishas, una especie de semidioses, llamado Olorun. La Iglesia, que fundamenta su teología en los cultos yourubas, también plantea la reivindicación de la población afrodescendiente en la historia universal, y cada año monta una ceremonia en la que recrea el mito de ese orisha.


Según sus feligreses, Olorun fue hecho esclavo durante el tráfico colonial iniciado el siglo XVI (del que han nacido hermosas obras de la literatura en las Américas). Una vez viviendo en las barracas de una hacienda ubicada en el actual pueblo de Chalacalá, cerca de la ciudad de Sullana, Perú, el orisha tuvo un temperamento rebelde, por lo que el hacendado solía castigarlo dejándolo desnudo y poniéndole un grillete con cadenas para humillarlo. Pero Olorun, invocando fuerzas divinas, tomaba el grueso pedazo de fierro con sus manos y lo rompía a sola voluntad.


Una táctica muy antigua
Independientemente de que el evento fuese históricamente cierto o no, es representado durante esta ceremonia en Jamaica, con el propósito evidente de que la feligresía no lo olvide, y de ese modo reafirmar los valores del culto. Y, según la Iglesia, cada año se busca a un modelo, usualmente jamaicano o colombiano, para que encarne el rol de Olorun, algo que, según los líderes de la organización, es aceptado como un alto honor por el actor elegido.


La idea de tomar un ser humano real para recordar o invocar una referencia abstracta o una creencia es un recurso tan antiguo como el arte y la cultura de la humanidad. En la Grecia Clásica, solían usarse a los ganadores de las Olimpíadas como modelos para las esculturas de los dioses (o las diosas porque también habían concursos para mujeres), y uno de los principios filosóficos en los gimnasios antiguos afirmaba que la perfección de la figura humana era la forma más cercana de parecerse a un dios o una diosa.


Y esa relación de arte, salud y religión se ha mantenido en el tiempo, quizás oculta hasta el Renacimiento (siglo XV), pero presente hasta nuestros días. Si no, mira detenidamente a tu alrededor cuando vayas al gimnasio y saca tus propias conclusiones.


¿Bueno o malo?
Por lo mismo, siempre que el fisicoculturista sea consciente que es él quien está entrenando, podría ser una interesante estrategia para desarrollar constancia, uno de los valores que más trabajo cuesta cultivar. Pero si el fisicoculturista no es capaz de quitarse el personaje de dios o semidiós, o celebridad, o persona famosa, o referente popular, sí será necesaria ayuda profesional conconsejería de pares.


En este sentido, la labor del entrenador es crucial. No debe reducirse a cuidar que el atleta haga correctamente el movimiento o complete las repeticiones y series requeridas; también debe tomarse el tiempo para explorar la psicología de su alumno con tal de darle el apoyo correcto, y saberlo motivar para que siga superándose. Quizás no necesariamente hay que decirle que tiene que verse como un dios, pero sí es importante retroalimentar las metas que se propusieron desde el inicio del entrenamiento. Y quizás, ésta es una de las palabras clave: metas.


Por lo demás, el uso de la religión para fomentar un estilo de vida saludable, siempre que se haga de modo consciente y no se caiga en el fanatismo, podría resultar muy positivo. Muchas religiones ancestrales tienen prácticas muy específicas sobre alimentación, por ejemplo, que se han incorporado como esquemas dietéticos aceptados por organismos internacionales, pero subrayando el fomento de la variedad y el balance.


Y en cuanto a la relación del arte con el fisicoculturismo, nos parece una excelente combinación siempre que el fisicoculturista vea su faceta de artista como una dimensión liberadora en todo el sentido de la palabra, y no como una obsesión muchas veces mal orientada por ciertos productores o manejadores de carrera, quienes podrían estar pensando las cosas más con criterio de audiencia o ingresos monetarios. Al igual que con la comida, todo en su perfecto equilibrio siempre será positivo.


Shive Roy aparece como modelo en esta entrada. Las fotografías han sido proporcionadas por Dwight Foster.


¿Tienes una historia similar que compartir? Escríbenosla a chulucanasgym@gmail.com o a nuestra cuenta de Twitter, o utiliza la casilla de comentarios bajo estas líneas.

lunes, 13 de mayo de 2019

Así puedes controlar si tu cuerpo mejora o no



Todas las personas que vamos a un gimnasio o realizamos cualquier tipo de entrenamiento estamos pendientes de nuestros progresos. ¿Hemos superado algo que antes no podíamos superar, estamos en el mismo estado cuando comenzamos o, en el peor de los escenarios, ni siquiera estamos cerca de donde hemos comenzado?


El problema de medir nuestros progresos es cuánta objetividad ponemos a nuestra apreciación. En ese sentido, el primer error que solemos cometer es confiar en la simple vista, en lo que vemos en el espejo, y casi siempre el diagnóstico que obtenemos es engañoso; por lo mismo, el pronóstico que establecemos tiende a ser equivocado.


¿Hay alguna forma objetiva de controlar nuestro progreso? Sí, la hay. La antropometría es la disciplina que nos ayuda a tener información ajustada a la realidad sobre la que podemos realizar nuestros análisis y plantear nuestras estrategias para mejorar o corregir nuestro desarrollo físico. Esta información debe ser clave para ti y tu instructor a la hora de definir si es necesario ajustar la rutina de entrenamiento, la dieta, el estilo de vida en general, o todo en su conjunto.


A continuación te presentamos esos indicadores clave que tú puedes controlar desde tu casa, incluso, y que te darán esa visión objetiva sobre lo que está pasando a tu cuerpo. Ojo que los datos que obtengas no pueden ser tomados de forma aislada sino en conjunto; de ese modo, las conclusiones a las que llegues y los planes de acción que tomes serán mucho más precisos que actuar por simple suposición o adivinanza.


Estatura
Esta medida es básica puesto que sirve para hacer cálculos de otras medidas corporales como las absolutas, los índices y los porcentajes, de los que hablaremos más adelante. Puedes usar un tallímetro, que es la herramienta especializada en medir tu estatura, aunque también puedes tomarte el trabajo de pegar una cinta métrica en la pared o pintar una escala numérica en centímetros (o pies y pulgadas en los Estados Unidos) tomando como punto cero al nivel del suelo.


A continuación, quítate tus zapatos, yérguete naturalmente y pega tu cuerpo a la columna del tallímetro o la pared. Sobre los 20 años de edad, para ambos sexos, la estatura es invariable al menos hasta la senectud cuando puede reducirse debido a que perderás tejido óseo y muscular.


Peso corporal (PC)
Es un primer indicador de progreso, pero por sí solo es insuficiente ya que solo nos dirá si hemos aumentado o hemos disminuido respecto de la última medición. Sin embargo, ofrece primeras pistas.


La forma de tomártelo es tan sencilla como subir a la balanza y esperar la lectura en kilogramos y gramos (en los Estados Unidos, en libras y onzas). En lo que sí hay que tener cuidado es cómo te tomas el peso: siempre tienes que descalzarte y subir al aparato; por tu ropa no te preocupes (siempre que sea deportiva) ya que el incremento que añade es irrelevante, a menos que seas atleta o fisicoculturista profesional o de competencia, y sí será necesario que te quites casi toda o toda la ropa para tener el dato correcto. Por supuesto que esto dependerá de cuánta privacidad haya en el lugar y cuánto confíes en quien pudiera estar contigo.


Las básculas de baño no suelen ser tan precisas como las balanzas clínicas que deberían existir en todo buen gimnasio. Algunos aparatos electrónicos solo son confiables en la medida en que el fabricante así lo advierta; entonces, lee bien las instrucciones antes de darle credibilidad y compara varias lecturas tomadas con diferentes aparatos para saber cuál es la más acertada. De igual manera, sugerimos que tengas un registro mensual o quincenal de tu peso. Algunos instructores probablemente te exigirán tener un control semanal si estás entrenando para una competencia. Hazles caso.


Medidas corporales absolutas  (MCA)
Las llamamos medidas corporales absolutas o MCA porque nos dan indicadores de avance o retroceso que solo aplican a nuestro cuerpo tanto como partes de él se han ensanchado o se han adelgazado respecto de un control previo. Para ello, lo que nos importa es tomar lecturas de contorno o perímetro, expresadas en centímetros (o pulgadas en los Estados Unidos) que, puestos en una tabla, nos den una idea matemática de tu volumen corporal. Quienes se dedican al modelaje y al fisicoculturismo/fitness saben muy bien a qué nos referimos; sin embargo, un instructor físico profesional tendrá aquí información complementaria al PC mediante el que pueda evaluar la eficacia del plan de entrenamiento, dieta o estilo de vida.


La mejor forma de tomar estas medidas es con una cinta métrica que se posa encima de la piel sin apretarla demasiado ni soltarla tanto, sino dejando que se ajuste naturalmente a la forma de tu cuerpo. La precisión de la medida se obtiene cuando la cinta hace contacto directo con tu piel. Si entre ambas hay ropa de por medio, se debe depreciar este exceso, o se debe prescindir de él definitivamente. Otro truco, si deseas mayor precisión, es tomarte la medida antes de consumir alimentos o comenzar a entrenar. Y si quieres mayor precisión aún, toma tres medidas de la misma zona y luego date el trabajo de promediarlas para eliminar el error por exceso o por defecto.


Las medidas se toman sobre áreas específicas de tu cuerpo. Recuerda que necesitamos conocer los contornos, es decir, debes tomar la cinta métrica y rodear cada parte del cuerpo, ir alrededor de ella. No nos interesan medidas lineales (como las que se toman en costura); queremos tener una idea de los volúmenes. Los lugares donde se obtienen estas lecturas son:
  • Hombros: Toma como referencia la parte donde se vea más pronunciado y coloca allí el inicio de la cinta; entonces, pásala por debajo de tus dos clavículas hasta llegar a la parte más pronunciada de tu otro hombro. Desde aquí, haz que la cinta recorra la parte superior de tu espalda hasta encontrarse con el punto donde inicia la cinta. Para que tengas una idea si has tomado correctamente la medida, si eres varón y mides 170 centímetros o 5 pies 7 pulgadas de estatura, tu contorno de hombros debería estar entre los 118 y los 120 centímetros, o 46,5 pulgadas y 47,1 pulgadas; sin embargo, esta medida es relativa según tu edad, contextura y metas deportivas.
  • Pecho: Seas varón o seas mujer, toma como referencia la parte donde esté más pronunciado (probablemente los pezones, en ambos casos) y rodéate con la cinta incluyendo tus omóplatos. Para las mujeres, tomarse esta medida será sencillo pues corresponde a la misma que el contorno de busto, muy requerida en costura o los concursos de belleza. Si eres un varón de  170 centímetros o 5,7 pies de estatura, tu contorno de pecho podría estar entre los 106 y los 108 centímetros, o 41,2 y 42,5 pulgadas, pero te recordamos que las medidas son relativas, como lo aclaramos en el punto anterior.
  • Brazos y antebrazos: Los bíceps y tríceps te permiten saber cómo andas de brazos, así que tendrás que rodearlos al mismo tiempo con la cinta métrica y tomar la lectura. Si eres un varón de 170 centímetros o 5,7 pies de estatura, puede que tus brazos crezcan hasta 38 o 39 centímetros, o 15 o 15,4 pulgadas de contorno. Para el caso de los antebrazos, toma como referencia su parte más pronunciada y rodéalos con la cinta, aunque esta medida se usa muy poco.
  • Cintura: En los varones se toma como referencia un punto a 3 centímetros o 1,2 pulgadas debajo del ombligo, y en las mujeres la zona donde se hace más estrecha, , por lo general 2 centímetros o 0,8 pulgadas arriba del ombligo. Entonces te rodeas con la cinta incluyendo la espalda baja en el caso de los varones y la espalda media en caso de las mujeres. La Organización Mundial de la Salud recomienda que los varones no deberían tener más de 95 centímetros o 37,4 pulgadas de contorno de cintura y las mujeres no más de 65 centímetros o 25,6 pulgadas, aunque no tanto por un criterio de belleza sino para prevenir varias condiciones causadas por el sobrepeso y la obesidad.
  • Abdomen: En el caso de las mujeres, es la misma que se toma para la cintura en los varones. Básicamente busca saber cuán plana está tu panza, en términos matemáticos, obviamente.
  • Cadera: Tanto en varones como mujeres, se toma como referencia la parte más prominente de tus glúteos y se rodean ambos lados donde se pronuncia más el hueso de la pelvis, pasando por tu pubis. Si eres un varón (y, además de las sentadillas, tu genética te ayuda), puede que llegues a tener hasta 102 centímetros o 40,2 pulgadas de contorno si mides 170 centímetros o 5,7 pies de estatura.
  • Muslo: es la sección de tu pierna que comienza en tu pelvis y acaba en tu rodilla. Busca su parte más ancha y rodéatela con la cinta métrica para medirla. ¡Ojo! Se toma un solo muslo por medida, nunca los dos al mismo tiempo. Si eres varón con 170 centímetros o 5,7 pies de estatura, tu muslo puede tener entre 59 a 60 centímetros, 23,2 a 23,6 pulgadas  cuando menos, aunque va a depender de tu tipo de entrenamiento. Lo que sí está claro es que por cada 3 centímetros o 1,2 pulgadas de muslo que tengas, tu brazo no puede superar los 2 centímetros o 0,8 pulgadas.
  • Pantorrilla: Es la parte de tu pierna que está entre tu rodilla y tu talón. Busca su parte más prominente y rodéate allí con la cinta métrica. Igual que con el muslo, nunca se miden ambas pantorrillas al mismo tiempo sino una a la vez. Si eres un varón de 170 centímetros o 5,7 pies de estatura, tu pantorrilla puede tener entre 37 a 38 centímetros, o 14,6 a 15 pulgadas cuando menos. Sí, cuando menos.



Índices y porcentajes corporales
Si te pareció que ya es mucha matemática por hoy, aún no hemos terminado. Hay indicadores más especializados que te permiten ir midiendo tus progresos, especialmente si estás en un entorno de entrenamiento profesional o de competencia.
  • Índice de masa corporal (IMC): Básicamente nos da una idea más exacta de si estás en tu peso ideal, o si estás en sobrepeso u obesidad. Se calcula dividiendo tu peso en kilogramos entre tu estatura elevada al cuadrado. Supongamos que eres un varón de 170 centímetros (1,7 metros o 5,7 pies) y pesas 70 kilogramos (154,3 libras), tu IMC será 24,2. Está dentro de lo saludable; si excediera de 30, podríamos estar hablando de obesidad.
  • Porcentaje de grasa corporal (BFP): es una medida mucho más especializada que, como dice su nombre, busca saber si hay un balance saludable entre la grasa corporal que necesitas para tus funciones vitales y la que almacenas para realizar tus funciones –digamos- electivas, como entrenar. Aquí no basta la matemática sino que se deben usar procedimientos y aparatos especiales que nos den una lectura. Se obtiene multiplicando la cantidad de tu grasa por la cantidad de tu masa corporal y todo eso dividido entre 100. Las mujeres siempre tendrán un BFP mayor que los varones puesto que se reserva grasa para funciones reproductivas. Sobre porcentajes, se considera que los atletas van entre el 10% y el 15% dependiendo de la actividad física que desarrollen. Un instructor profesional te educará cómo controlar tu BFP para optimizar mejor tu entrenamiento, aunque también lo combinará con dieta y mejoras en tu estilo de vida. De hecho, es probable que le preste mayor atención.



Así que si solo confiabas en tu espejo, o tu báscula o tu cinta métrica, ya ves que al final tenemos que combinar todo eso y mucho más si queremos medir progresos. Y por cierto, no es mala idea que ingreses todos tus datos en una hoja de cálculo electrónica que te permita apreciar gráficamente si mejoras, te mantienes, o necesitas esforzarte más. Sí, es mucho trabajo, pero bien vale la pena; además, te dará más conciencia de ti, especialmente si le agregas una asesoría psicológica para ver si hay algún problema de motivación o algo por el estilo.


Como siempre, nos dará gusto conocer tus inquietudes aquí en los comentarios, en nuestra cuenta de Twitter o en nuestro correo electrónico: chulucanasgym@gmail.com


Los modelos que aparecen en esta entrada son Frank Álamo, Edgard Córdova, Christian Mauricio y Alfredo Rivera.