miércoles, 10 de julio de 2019
¿Un culto basado en el fisicoculturismo?
lunes, 26 de abril de 2021
Ganando limpio
Una guía infalible para triunfar en el deporte, y en la vida.
Ya te hemos presentado a Ronald Jonathan Benites Rangel, un estudiante de Derecho con tres diplomados en temas penales, conciliador extrajudicial, activista ecologista, y además aficionado al fisicoculturismo y al ciclismo. Su travesía deportiva comenzó en 2010 cuando decidió que quería mejorar su condición física mediante el entrenamiento de potencia, y no paró hasta participar en tres certámenes de Mister Piura, en 2012, 2013 y 2014.
“Lo hice porque me quería probar a mí mismo
cuánto he podido avanzar, y comparar mi nivel con el de otros fisicoculturistas
de Piura, y, por qué no, de otras partes”, afirma. Además, quería demostrar que
se puede participar de cualquiera de estos concursos y pasar luego las pruebas
anti-dopaje sin temor a objeciones o señalamientos.
“¡No sabes la sensación que uno tiene de subir
al escenario y concursar! Es una emoción que sólo puedes describirla en ese
mismo instante”, comenta orgulloso, mientras sus ojos se iluminan de
satisfacción. “No gané, pero me atreví”. La travesía no es sencilla. Los
obstáculos aparecen en todo momento, y el más difícil es la indiferencia hacia
el deporte. “Una cosa que me preocupa es que el fisicoculturismo no tiene
auspicio de las empresas y las instituciones de mi localidad”, reclama
tranquilo pero convencido.
La genética y la alimentación natural, que aún se puede lograr en una comunidad agrícola como Chulucanas, Perú, hizo posible que creciera muscularmente hablando, sin necesidad de recurrir a suplementación sintética. “Como todo lo que puedo, pero balanceado, además de mi rutina de ejercicios”, cuenta.
Aunque al inicio su familia no vio con buenos
ojos su afición, pronto se dio cuenta que estaba consiguiéndole beneficios: “Me
gusta salir con mis amigos, pero no fumo, no bebo alcohol, duermo lo
suficiente, ¡ah! Y menos consumo drogas”, explica. Además, Ronald tiene un buen
rendimiento académico, es líder estudiantil, y ha descubierto una faceta como
conferencista y motivador, logrando atrapar el interés de su público.
En un taller para jóvenes en Sullana, logró
convencer a su auditorio sobre la necesidad de producir y consumir alimentos
aludables. Tras la exposición, fue uno
de los ponentes más requeridos por los y
las participantes para hacerse fotos.
La estrategia RJ
Basados en su propia experiencia, nos pusimos a
reflexionar qué cosas funcionaron con Ronald que podrían funcionar contigo, y
encontramos un patrón algo exigente, pero que, si lo sigues, también podrás
enorgullecerte de tus propios resultados, y jugando limpio.
- Encuentra la razón dentro de ti: Casi todas las personas se animan a iniciar un plan de
acondicionamiento físico si otra persona les acompaña. Claro que ayuda, pero
crea dependencia; entonces, la idea es que la chispa para empezar, seguir y
lograr debe nacer dentro de ti. Si nadie quiere seguirte, avanza: el triunfo o
el fracaso será tu propia responsabilidad.
- Establécete metas claras y realistas: Sí, es necesario que traces un plan personal –ojo, personal- que
te indique cuáles serán tus objetivos deportivos y qué procedimientos serán los
adecuados para lograrlos. Asesórate de un especialista confiable para ver
cuáles serán los que te permitan optimizar tu propia energía, sin subesforzarte
ni sobreesforzarte. Ronnald también te puede asesorar, y al final te dejaremos
su contacto.
- Destierra el ‘qué dirán’: La gente tiene derecho a opinar, pero nunca olvides que tú tienes
derecho a mejorar. Fortalece tus convicciones, y aprende a manejar la crítica,
es decir, valórala dependiendo de quién venga. Obviamente, no le prestes oídos
a quien no sabe nada de esto: es perder tiempo valioso.
- Aplica la honestidad a tu propio plan: aunque no lo creas, hay gente que trata de engañarse a sí misma
incluso cuando entrena. No cometas ese error, pues o te vas a frustrar o te vas
a hacer un daño irreparable. No aceptes las ‘recetas mágicas’ que abundan: todo en la
vida se consigue trabajando duro, y ése es el camino. Puede tomarte años
incluso, pero si eres paciente y perseverante, verás que lo conseguirás, y
nadie podrá cuestionar tus triunfos.
- Penalízate y prémiate: ¡espera! Esto no quiere decir que comiences a hacerte daño, sino
que establezcas castigos y premios apropiados a tus metas. De ese modo,
aprenderás a valorar tu propio esfuerzo. Tu asesor deportivo o Ronald pueden
aconsejarte sobre este tema.
- Registra tu proceso: ¿estás progresando? ¿Y
según qué documento? Recuerda que hay indicadores de avance para cada deporte
(antropometría, marcas de velocidad, peso, etc.), entonces tómate unos minutos
para llevar tu propia estadística,y así tener una herramienta objetiva que te
indique si todo va bien o no. Hasta puede ser divertido que diseñes tu propia
base de datos deportiva personal, para que establezcas escenarios de progreso.
- Comparte tu experiencia: No sabes la cantidad de desinformación que hay, incluso en los gimnasios,
sobre estrategias de entrenamiento físico, por lo que hace falta que las
personas que han sabido seguir un plan, y probar que funciona, puedan hacer una
especie de ‘consejería de pares’ que complemente el asesoramiento deportivo
especializado. Además, sentirás la satisfacción de ver que todo tu esfuerzo no
fue en vano.
Ronald está disponible para sesiones personalizadas de
entrenamiento y asesoría deportiva, así como para charlas y conferencias,
mediante ronal_27_89@hotmail.com , su cuenta de Facebook o nuestra cuenta en Twitter.
viernes, 23 de abril de 2021
Certificación requerida
Una propuesta para afrontar la informalidad en el entrenamiento físico
Ya hemos llamado la atención sobre la aparente falta de control en las maneras cómo se trata al alumnado en los gimnasios de Piura. Desde una ausencia de supervisión en la metodología de entrenamiento, hasta el tráfico de anabólicos esteroides, pasando por una adecuada consejería psicológica, el tema no ha sido del interés de las autoridades pertinentes.
Mientras tanto, hombres y mujeres usan el
servicio sin saber si la inversión que realizan les traerá o no algún beneficio
para su vida. La aparición de una franquicia en las ciudades de Sullana y Piura
ha introducido un servicio que todos los gimnasios no poseen: nutricionistas. Aunque las consultas están
incluídas en el costo de la membresía, éste se ubica por encima de lo que la
mayoría puede pagar.
Una manera de afrontar el problema es la
certificación de instructores e instructoras, pero una búsqueda que realizamos
para tener una entrevista que nos permita poner en perspectiva esta inquietud,
con alguno o alguna, no arrojó resultados. Por otro lado, la Federación de Fisicoculturismo
de Piura sí ha convocado a capacitaciones especializadas con certificación,
pero se desconoce si hay una evaluación que permita conocer si lo aprendido en
estos cursos se aplica, y de qué modo.
Aún así, Piura se ha convertido en una plaza de
este deporte, y todos los meses de marzo se organizan los concursos de Mister y Miss Piura, para
premiar a las personas que en base a su esfuerzo, y alguna ayuda ¿extra’, han
logrado estética y plasticidad… aunque no necesariamente buena salud.
La unión da más fuerza
César Campos fue elegido como Mister Piura
2011, tras años de esfuerzo continuo por obtener un reconocimiento en el fisicoculturismo.
Durante la etapa nacional –el Mister Perú- ocupó el cuarto lugar en la
clasificación general. Desde 2007, Campos trabaja en un conocido gimnasio en el centro de Piura, tras
haberlo hecho desde los 20 años en su natal Sullana.
Antes de que se mudara buscando un mejor futuro
profesional, estuvo empeñado en la creación de una federación de fisicoculturismo
en Sullana. Su principal preocupación era la falta de certificación de
instructores e instructoras de esa localidad. Ni las autoridades ni la mayoría
de sus colegas le apoyó, bien sea porque no entendían la importancia del
proceso, o por simple envidia comercial: juntarse con la competencia y hacer un
solo frente para también exigir mejor trato laboral no fue bien visto por la
patronal sullanera.
El gimnasio donde trabajó en Sullana fue parte
de la franquicia que estaba introduciendo nuevas prácticas en la forma cómo se
trata al alumnado. Hace buen tiempo, intentamos tener una entrevista con el
instructor a cargo para explorar este tema, pero no obtuvimos respuesta.
lunes, 13 de mayo de 2019
Así puedes controlar si tu cuerpo mejora o no
- Hombros: Toma como referencia la parte donde se vea más pronunciado y coloca allí el inicio de la cinta; entonces, pásala por debajo de tus dos clavículas hasta llegar a la parte más pronunciada de tu otro hombro. Desde aquí, haz que la cinta recorra la parte superior de tu espalda hasta encontrarse con el punto donde inicia la cinta. Para que tengas una idea si has tomado correctamente la medida, si eres varón y mides 170 centímetros o 5 pies 7 pulgadas de estatura, tu contorno de hombros debería estar entre los 118 y los 120 centímetros, o 46,5 pulgadas y 47,1 pulgadas; sin embargo, esta medida es relativa según tu edad, contextura y metas deportivas.
- Pecho: Seas varón o seas mujer, toma como referencia la parte donde esté más pronunciado (probablemente los pezones, en ambos casos) y rodéate con la cinta incluyendo tus omóplatos. Para las mujeres, tomarse esta medida será sencillo pues corresponde a la misma que el contorno de busto, muy requerida en costura o los concursos de belleza. Si eres un varón de 170 centímetros o 5,7 pies de estatura, tu contorno de pecho podría estar entre los 106 y los 108 centímetros, o 41,2 y 42,5 pulgadas, pero te recordamos que las medidas son relativas, como lo aclaramos en el punto anterior.
- Brazos y antebrazos: Los bíceps y tríceps te permiten saber cómo andas de brazos, así que tendrás que rodearlos al mismo tiempo con la cinta métrica y tomar la lectura. Si eres un varón de 170 centímetros o 5,7 pies de estatura, puede que tus brazos crezcan hasta 38 o 39 centímetros, o 15 o 15,4 pulgadas de contorno. Para el caso de los antebrazos, toma como referencia su parte más pronunciada y rodéalos con la cinta, aunque esta medida se usa muy poco.
- Cintura: En los varones se toma como referencia un punto a 3 centímetros o 1,2 pulgadas debajo del ombligo, y en las mujeres la zona donde se hace más estrecha, , por lo general 2 centímetros o 0,8 pulgadas arriba del ombligo. Entonces te rodeas con la cinta incluyendo la espalda baja en el caso de los varones y la espalda media en caso de las mujeres. La Organización Mundial de la Salud recomienda que los varones no deberían tener más de 95 centímetros o 37,4 pulgadas de contorno de cintura y las mujeres no más de 65 centímetros o 25,6 pulgadas, aunque no tanto por un criterio de belleza sino para prevenir varias condiciones causadas por el sobrepeso y la obesidad.
- Abdomen: En el caso de las mujeres, es la misma que se toma para la cintura en los varones. Básicamente busca saber cuán plana está tu panza, en términos matemáticos, obviamente.
- Cadera: Tanto en varones como mujeres, se toma como referencia la parte más prominente de tus glúteos y se rodean ambos lados donde se pronuncia más el hueso de la pelvis, pasando por tu pubis. Si eres un varón (y, además de las sentadillas, tu genética te ayuda), puede que llegues a tener hasta 102 centímetros o 40,2 pulgadas de contorno si mides 170 centímetros o 5,7 pies de estatura.
- Muslo: es la sección de tu pierna que comienza en tu pelvis y acaba en tu rodilla. Busca su parte más ancha y rodéatela con la cinta métrica para medirla. ¡Ojo! Se toma un solo muslo por medida, nunca los dos al mismo tiempo. Si eres varón con 170 centímetros o 5,7 pies de estatura, tu muslo puede tener entre 59 a 60 centímetros, 23,2 a 23,6 pulgadas cuando menos, aunque va a depender de tu tipo de entrenamiento. Lo que sí está claro es que por cada 3 centímetros o 1,2 pulgadas de muslo que tengas, tu brazo no puede superar los 2 centímetros o 0,8 pulgadas.
- Pantorrilla: Es la parte de tu pierna que está entre tu rodilla y tu talón. Busca su parte más prominente y rodéate allí con la cinta métrica. Igual que con el muslo, nunca se miden ambas pantorrillas al mismo tiempo sino una a la vez. Si eres un varón de 170 centímetros o 5,7 pies de estatura, tu pantorrilla puede tener entre 37 a 38 centímetros, o 14,6 a 15 pulgadas cuando menos. Sí, cuando menos.
- Índice de masa corporal (IMC): Básicamente nos da una idea más exacta de si estás en tu peso ideal, o si estás en sobrepeso u obesidad. Se calcula dividiendo tu peso en kilogramos entre tu estatura elevada al cuadrado. Supongamos que eres un varón de 170 centímetros (1,7 metros o 5,7 pies) y pesas 70 kilogramos (154,3 libras), tu IMC será 24,2. Está dentro de lo saludable; si excediera de 30, podríamos estar hablando de obesidad.
- Porcentaje de grasa corporal (BFP): es una medida mucho más especializada que, como dice su nombre, busca saber si hay un balance saludable entre la grasa corporal que necesitas para tus funciones vitales y la que almacenas para realizar tus funciones –digamos- electivas, como entrenar. Aquí no basta la matemática sino que se deben usar procedimientos y aparatos especiales que nos den una lectura. Se obtiene multiplicando la cantidad de tu grasa por la cantidad de tu masa corporal y todo eso dividido entre 100. Las mujeres siempre tendrán un BFP mayor que los varones puesto que se reserva grasa para funciones reproductivas. Sobre porcentajes, se considera que los atletas van entre el 10% y el 15% dependiendo de la actividad física que desarrollen. Un instructor profesional te educará cómo controlar tu BFP para optimizar mejor tu entrenamiento, aunque también lo combinará con dieta y mejoras en tu estilo de vida. De hecho, es probable que le preste mayor atención.













